惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

罗磊的独立博客
Y
Y Combinator Blog
Recent Announcements
Recent Announcements
OSCHINA 社区最新新闻
OSCHINA 社区最新新闻
V
Visual Studio Blog
MyScale Blog
MyScale Blog
M
MIT News - Artificial intelligence
奇客Solidot–传递最新科技情报
奇客Solidot–传递最新科技情报
T
The Blog of Author Tim Ferriss
Martin Fowler
Martin Fowler
博客园 - 【当耐特】
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
宝玉的分享
宝玉的分享
Engineering at Meta
Engineering at Meta
WordPress大学
WordPress大学
Google DeepMind News
Google DeepMind News
C
Check Point Blog
Last Week in AI
Last Week in AI
F
Fortinet All Blogs
博客园 - 聂微东
Blog — PlanetScale
Blog — PlanetScale
H
Help Net Security
GbyAI
GbyAI
云风的 BLOG
云风的 BLOG

Sexo

El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo Una IA busca voluntarios para masturbarse por 2.000 dólares al mes: así pretenden potenciar sus chats de voz sexuales y "combatir" la soledad Ni tú eres una intensa, ni él es frío: lo que os diferencia es vuestro estilo de apego en el amor El Mundo ¿Qué desean las mujeres cuando pueden desear lo que quieran? "Tinder y el Satisfyer son el espejismo de una liberación sexual fallida" De Maite a Tes, una historia de discapacidad y sexo: "Me niego a que me roben el deseo por ir en una silla de ruedas" El Mundo El Mundo Así se liga en la app de gente de izquierdas: los 'charos' quieren lo que todos pero con deconstrucción y no monogamia ética Halle Berry confiesa que ya no finge orgasmos: "Ambos merecemos que esto sea una experiencia placentera" Eje intestino-cerebro-pelvis: c�mo lo que pasa en tu cabeza y en tu digesti�n influye directamente en tu vagina Qu� es el mindfulkiss, el beso consciente que mejora tu salud (y tu relaci�n) Por qu� deber�as agendar el sexo: "Trabajo, hijos, compra, gimnasio... �Un mi�rcoles a las 9 de la noche voy a acostarme con mi marido? Es una idea loqu�sima" El tama�o s� importa: un pene grande es sexualmente atractivo para ellas y una se�al de fuerza para ellos El Mundo Monica Branni, sex�loga: "Hay mujeres que fingen en la cama desde hace cinco o 10 a�os y no saben c�mo salir de ah�" Lily Phillips, confesiones de la mujer m�s escandalosa del mundo: "Vi porno por primera vez a los 11 a�os. Es necesario al 100% poner l�mites de edad" Tener sexo fuera del dormitorio es la fantas�a m�s llevada a la pr�ctica por las mujeres (aunque luego no les resulta c�modo) Carlota Gurt: "La libido de la mujer se ha tenido que rebelar contra las grandes verdades, contra Dios, contra Freud, contra Darwin" Las espa�olas, en la cima de la satisfacci�n sexual pese a los ladrones del placer: estr�s, falta de tiempo y cansancio Pregunta para ChatGPT: �Tener un l�o (sexo incluido) con una IA cuenta como poner los cuernos a la pareja? Rusia y Ucrania, enfrentados hasta en el sexo: "Si queremos ser europeos tenemos que tener la mente m�s abierta"
Después de una semana sin bragas... el día que me puse la...
MARÍA BELLMONTE · 2026-06-12 · via Sexo

Igual que hay chistes que te hacen reír cada vez que los recuerdas (mi favorito, una especie de placer culpable, es el del pene que se levanta por la mañana, va al armario, lo abre de par en par y se pregunta: "¿Y qué cojones me pongo yo hoy?", perdón por la ordinariez), hay recuerdos que te abochornan y juraría que hasta te enrojecen cuando los traes de vuelta al consciente. Entre mis más temidos se encuentran algunas anécdotas relacionadas con la ropa interior, como las que ya confesé hace unos años en mi relato de una semana sin bragas y una semana sin sujetador, en este medio de comunicación tan comprensivo con mis accidentes lenceros. Pero si despojarse de bragas y sostenes te puede traer algún disgusto, puedo asegurar y aseguro que llevarlos puestos no te libra en lo más mínimo del riesgo de protagonizar una tragicomedia.

Por ejemplo, ¿quién no ha perdido alguna vez unas bragas y después de buscarlas infructuosamente por todas partes ha salido a una calle lluviosa, ha abierto el paraguas y al final del trayecto ha descubierto que llevaba el tanga colgado de la punta de una varilla todo el rato...? Pues eso. Otras veces, por el contrario, las bragas desaparecen para no regresar jamás. Toda mujer conoce la teoría de que las lavadoras se alimentan de calcetines. Lo que se comenta menos es que, una vez satisfecho el apetito por ellos, las lavadoras evolucionan hacia presas mayores.

A falta de una encuesta en condiciones (¿cómo es posible, si hoy se hace encuestas sobre cualquier chorrada?), hago mi propio sondeo entre siete amigas íntimas entre los 38 y los 55 años. De ellas, siete afirman haber perdido al menos un par de bragas en circunstancias nunca aclaradas. La muestra carece de validez científica, pero presenta una tasa de desaparición del 100%.

En su libro Premier Matin (La primera mañana), el sociólogo francés Jean-Claude Kaufmann escribió a principios de los 2000 que en nuestros tiempos, el amor, de nacer, lo hace tras la primera noche de cama. Es entonces cuando tiene lugar la prueba de fuego que confirma o desestima si aquel ídem era algo más que un fugaz ardor. Entonces, explicaba Kaufmann, algo tan aparentemente irrelevante como que los calzoncillos de él fueran de Carrefour (con todos nuestros respetos por Carrefour) podía dinamitar cualquier posibilidad de una relación futura. Y es que, si la imagen del otro no contribuye a embellecer la que tenemos de nosotros mismos..., ay, apaga y vámonos.

Los hombres que miraban las bragas

Bueno, pues lo mismo pasa con las bragas. Porque por mucho que a menudo se piense que los hombres no se fijan en esas cosas, los datos señalan en sentido contrario. Una encuesta citada por Glamour en 2015 encontró que el 86% de los hombres afirmaba que la ropa interior influye en lo atractiva que les parece una mujer. Además, la mayoría decía fijarse en... ¡si sujetador y bragas iban a juego! (¿a que esto no os lo esperábais?). Otro sondeo difundido por el sitio web especializado en moda Who What Wear en 2019 señalaba que los hombres encuestados preferían, en primer lugar, los sostenes push-up y los tangas, seguidos por los bralettes de encaje y las braguitas tipo cheeky (casi brasileñas, dijéramos).

Pero más allá de si para un hombre es una desilusión o no que, al quitarte la ropa antes de una sesión de sexo, tu sostén y tus bragas no vayan a juego, lo que al final resulta clave es cómo te sientes tú, portadora de ese sostén y esas bragas, cuando deben quedar al descubierto. De hecho, hay una línea de investigación académica bastante interesante que sugiere que la lencería funciona como una especie de señal dentro de la relación. Un estudio de 2020 titulado Women's use of intimate apparel as subtle sexual signals in committed, heterosexual relationships, reveló que muchas mujeres usan lencería no sólo para gustar a su pareja sino para sentirse más deseables, más seguras y más predispuestas al encuentro sexual.

Y ahora, imagina lo deseable, segura y predispuesta al encuentro sexual que te sientes cuando de repente caes en la cuenta de que lo que llevas son unas bragas tipo tu abuela, enormes, viejas, dadas de sí, de algodón desteñido, incluso descosidas en algún punto, y estás a un tris de desnudarte.

-¿Te importa que apague la luz?

Y eso si es de noche.

-¿Te importa si bajo la persiana?

En 2026.

Como no eres capaz de decidir qué te da más vergüenza, si hacer esas preguntas o enseñar las bragas, intentas huir de la situación de las formas más exóticas. Puede ser escondiéndote detrás del galán de noche, ejecutando la maniobra clásica de meterte en la cama a una velocidad incompatible con las leyes de la física o fingiendo un repentino interés por la decoración del dormitorio.

-Qué bonita lámpara.

Porque si tú no miras las bragas, quizá nadie las vea.

Incluso puede ser, como lo fue concretamente en mi caso, una mezcla de las tres estrategias anteriores. Funcionó razonablemente bien hasta el día siguiente. Porque, claro, con los nervios, y una vez desaparecida la amenaza, una se olvida de que la desmaterialización de bragas molestas no es una tecnología que se haya logrado desarrollar hasta el momento. Y más (algo que yo, que he leído a Kaufmann debería haberme sabido de memoria): que el gran problema de las bragas no suele ser la noche. Sino la mañana.

A la mañana siguiente me levanté antes que él y emprendí una discreta operación de rescate. Localicé enseguida mis bragas sobre una silla, perfectamente visibles. Me abalancé sobre ellas con la rapidez de quien intenta impedir un desastre diplomático.

Entonces él abrió un ojo.

Miró las bragas.

Me miró a mí.

Y dijo:

-Ah. Menos mal.

-¿Menos mal qué?

-Que eran tuyas. Anoche las vi y pensé que había alguien más aquí.

Evidentemente nuestra historia de amor recién bocetada se rompió en mil pedacitos en aquel preciso instante. Adiós, encantamiento, un placer conocerte. Ha sido breve, intenso y amargo. Eso sí, escarmenté. Desde entonces llevo SIEMPRE bragas de blonda, da igual que llueva o nieve, que nunca se sabe. O no llevo bragas, como el 7% de las estadounidenses, que según una encuesta realizada por YouGov en 2023 (entre más de 34.000 mujeres), es el porcentaje de las que "always go commanndo", que es como se llama allí a las que nunca usan nunca ropa interior. Pues eso. De maniobras, pero sin bragas.