惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

Hugging Face - Blog
Hugging Face - Blog
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
量子位
腾讯CDC
N
Netflix TechBlog - Medium
aimingoo的专栏
aimingoo的专栏
小众软件
小众软件
S
SegmentFault 最新的问题
A
About on SuperTechFans
freeCodeCamp Programming Tutorials: Python, JavaScript, Git & More
T
Tailwind CSS Blog
G
Google Developers Blog
U
Unit 42
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
雷峰网
雷峰网
罗磊的独立博客
Vercel News
Vercel News
L
LangChain Blog
V
V2EX
P
Proofpoint News Feed
M
MIT News - Artificial intelligence
博客园 - Franky
V
Visual Studio Blog
J
Java Code Geeks

Gastro

El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo No me llames 'foodie': los secretos de los críticos gastronómicos en la era de Instagram El último tabú gastronómico: así se cuelan ya los insectos en nuestra dieta El secreto de la ginebra milenaria que destilan unos monjes de Navarra: "El alcohol no nos da de beber, pero nos da de comer" La ginebra artesanal elaborada en un monasterio de Navarra El español que vende cruasanes a los franceses y dónuts a los estadounidenses: "Hoy estamos haciendo el mejor pan de la Historia" Menú degustación en el restaurante más cutre de España (según TripAdvisor): "No vayáis, os han avisado" Dando vueltas en el Carrusel de cócteles del Hotel Monteleone El bar burbuja del Hotel Raffles en Singapur: una atmósfera atemporal donde tomar un sling King Cole bar, punto de encuentro de la 'nobleza' neoyorquina Los secretos del bar del Palace: de Hemingway a la Generación del 27 Por qué el pollo frito es la nueva hamburguesa: "El filete empanado es un plato que habla del hogar y es universal" El chocolate más caro de la historia: "Las cosas van a ir a peor, se venderán productos con 'sabor a cacao' y ahí se acabó" El nuevo 'oro verde' que revoluciona la gastronomía y la agricultura en España: "Se ve como algo especial, casi de lujo" Que no nos toquen los huevos: cómo la subida de precios ha desatado la fiebre de consumo en todo el mundo Los secretos del Eleven Madison Park, el restaurante que inspiró The Bear: "Queríamos ser los Beatles de la gastronomía, eternos" Fernando Point: el suculento legado de Víctor de la Serna Colline Emiliane, embajada romana de lasaña y 'tortellini' Via Veneto, puro clasicismo en versión barcelonesa Una codiciada mesa en el mejor chiringuito de España: "Tenemos una lista de espera mayor que la de El Bulli" Hotel Sacher, Rote Bar: ¡el Imperio austrohúngaro vive! Desnudo y famoso, así es el cóctel carísimo que tiene todo aquello que no abunda El doble filo del Penicillin, el cóctel que te hace daño y te cura a la vez Cómo son por dentro las bodas más exclusivas de España: "Lo que pasa aquí no sucede en ninguna parte del mundo" Keens, el templo del cordero único en el mundo que se venera en Nueva York El cóctel que se resiste al paladar español La estrella del porno que puso de acuerdo a Oasis y Blur
Etxebarri, ese modesto cénit de las brasas
VÍCTOR DE LA SERNA @vdelaserna · 2023-08-24 · via Gastro

Actualizado

Estamos ante un lugar de peregrinaje culinario de talla mundial con un maestro que se definía con humildad como parrillero, no como cocinero

Bittor Arginzoniz, con sus célebres parrillas.
Bittor Arginzoniz, con sus célebres parrillas.PAULINO ORIBEARABA PRESS

Este impenitente gastronómada termina su recorrido del verano 2023, dedicado a restaurantes y casas de comidas "de culto" en España, con una visita al establecimiento que, quizá junto a DiverXO en Madrid, mejor ejemplifica hoy eso del "culto" en nuestro país: en las faldas del monte Anboto, en Vizcaya, el Etxebarri de Bittor Arginzoniz se ha convertido en un lugar de peregrinaje culinario de talla mundial. Y eso que el tremendamente modesto Arginzoniz nos dijo cuando le conocimos hace dos decenios: "Yo no soy cocinero, soy parrillero". Pero quizá con la gloria de los '50 Best' haya perdido un ápice de aquella modestia: hace pocos meses contaba Marta Fernández Guadaño en estas páginas que ahora ya prefiere ser definido como "cocinero especializado en parrilla". De hecho, tiene razón, entre otras cosas por los toques ligeros que ha sabido agregar a sus asados, en una cocina que no se ha quedado quieta y siempre se ha afinado.

Así que dos monumentos de la carne roja han abierto y cerrado este recorrido en un año en el que recordamos aún a un ministro que afirmaba que había que acabar con la dañina ganadería... Ya saben: El Capricho es la meca la curación de la carne, y Etxebarri el de los mil usos de la parrilla, o de los muchos tipos de parrilla y sus adminículos que el genio que es Bittor ha ido diseñando y desarrollando, y aplicándolos a un abanico de productos y platos mucho más ancho, incluyendo pescados, mariscos, y hasta arroces y helados.

Esta crónica se basa en la memoria, porque -como hemos recordado tantas veces en estas mismas páginas-, para tiempos felices, aquéllos en que los aficionados llamaban la víspera a Etxebarri y tenían su mesa esperándoles al día siguiente en el entrañable caserío de Axpe. Ya nos había alertado Rafael García Santos, el influyente cronista gastronómico montañés, sobre lo que estaba sucediendo en Atxondo-Axpe hace dos decenios, cuando lo visitamos por primera vez y nos pasmó su maestría con las brasas.

Abierto en 1990, su salto a la fama llega con García Santos y otros críticos españoles, mientras que pasmosamente ese dechado de desigualdades que es la guía Michelin ni lo mencionaba. Pero otro vehículo importante de la fama, la lista anual 50 Best -también opinable, porque no garantiza que sus mil y pico inspectores amateur hayan visitado los restaurantes que puntúan, pero con mucho eco internacional- ya incluyó el Etxebarri en 2008 y pronto lo colocó entre los primeros: en 2023 es el cuarto restaurante del mundo en una curiosa lista en la que siete de los 15 mejores están en España, México y Perú. (Ah, y Michelin finalmente se enteró de su existencia y hoy tiene una estrellita).

En nuestras primeras y más tranquilas visitas pudimos hablar con Bittor, que sale poco de sus cocinas pero es muy afable, y nos enseñó su variedad de parrillas reglables de muchas maneras, para las que no emplea el carbón vegetal habitual en el País Vasco sino brasas de distintas maderas: encina, sarmientos, hasta duelas de barricas viejas. Cada una perfuma de una manera diferente. El otro secreto de este autodidacta, hijo de una familia campesina, es su obsesión total con la calidad de sus materias primas: por ejemplo, su chorizo es casero, pero hecho con cerdo ibérico de Joselito. Y ha logrado que sus brasas más bien perfumen que ahúmen los platos, y por ello en este entrañable caserío se consiguieron por primera vez en el mundo cosas como una paella a la parrilla o una manzana asada a la brasa con helado de leche ahumada.

De esta manera, Arginzoniz ha llevado más allá aún que otros templos como el Elkano de Guetaria el arte y la técnica de la parrilla vasca. Que, como tantas cosas en la cocina española, tan universal, y como ya hemos recordado antes en estas páginas, es una tradición importada: parece que fueron emigrantes vascos a Argentina y Uruguay los que, de regreso a su tierra natal hace un siglo, popularizaron esta forma de asar que, aplicada a los productos de la tierra y el mar de esa tierra natal, produjo resultados sensacionales. Y ahora, en Axpe, han dado el salto a la más alta cocina.

Hoy en día, en un marco clásico vasco encantador, Etxebarri sigue sirviendo sólo almuerzos -y, el domingo, pinchos y tapas sencillos en su barra de la planta baja-, que nunca fueron baratos porque la cocina y los productos lo justifican, ofreciendo ahora su menú degustación (unos 15 platos y postres) a 264 euros sin bebidas, y también una carta muy variada que permite bajar esa cuenta al centenar de euros más el vino.

El huerto de Bittor proporciona verduras espléndidas

(Por cierto: la bodega, hoy muy superior a la de hace 20 años, y con grandes vinos desde el más barato, Las Uvas de la Ira de Dani Landi, garnacha de Gredos, pasando por un gran zinfandel californiano de Turley y culminando con un modesto Romanée-Conti a unos 15.000 euros, está a cargo de un sumiller competente y sorprendente, porque Mohamed Benabdallah Kaddour, Moha para los amigos, es argelino y musulmán, pero no tiene problemas con el vino. De hecho, prolonga lo que fue un hábito de la España musulmana, en la que sólo se consideraba pecado la ebriedad).

El pasado campesino de Bittor ha influido cada vez más: su huerto proporciona las verduras espléndidas, se ha traído unas búfalas italianas con las que hace una mozzarella -a la brasa, claro- fantástica... Su actual menú, que culmina en la chuleta suprema, incluye ese chorizo y también un tartare de chorizo fresco, anchoas, percebes, las mejores gambas rojas de Palamós, erizo de mar con nabo, un besugo cantábrico fantástico, la pasmosa yema de huevo con trufa negra... Todo a la brasa. Inolvidable.

(Último apunte: muy poco ético ese antiguo stagiaire japonés de Etxebarri que ha montado un restaurante con parrilla... a 100 metros de Etxebarri. Un sagrado local de culto no merece esa desconsideración).