惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

P
Privacy International News Feed
WordPress大学
WordPress大学
Security Latest
Security Latest
Cyberwarzone
Cyberwarzone
K
Kaspersky official blog
Cisco Talos Blog
Cisco Talos Blog
Microsoft Security Blog
Microsoft Security Blog
G
GRAHAM CLULEY
N
News | PayPal Newsroom
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research
freeCodeCamp Programming Tutorials: Python, JavaScript, Git & More
V
Visual Studio Blog
美团技术团队
J
Java Code Geeks
I
Intezer
The Cloudflare Blog
SecWiki News
SecWiki News
S
Secure Thoughts
Microsoft Azure Blog
Microsoft Azure Blog
V2EX - 技术
V2EX - 技术
C
Cyber Attacks, Cyber Crime and Cyber Security
奇客Solidot–传递最新科技情报
奇客Solidot–传递最新科技情报
Spread Privacy
Spread Privacy
D
DataBreaches.Net
S
Security Affairs
Help Net Security
Help Net Security
S
Securelist
F
Full Disclosure
C
Check Point Blog
F
Fortinet All Blogs
Know Your Adversary
Know Your Adversary
Exploit-DB.com RSS Feed
Exploit-DB.com RSS Feed
Y
Y Combinator Blog
云风的 BLOG
云风的 BLOG
阮一峰的网络日志
阮一峰的网络日志
The Register - Security
The Register - Security
cs.CL updates on arXiv.org
cs.CL updates on arXiv.org
人人都是产品经理
人人都是产品经理
博客园_首页
G
Google Developers Blog
Google Online Security Blog
Google Online Security Blog
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
H
Help Net Security
酷 壳 – CoolShell
酷 壳 – CoolShell
I
InfoQ
Application and Cybersecurity Blog
Application and Cybersecurity Blog
H
Hacker News: Front Page
L
LINUX DO - 热门话题
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
Threat Intelligence Blog | Flashpoint
L
LangChain Blog

Opinión

Le perroquet qui ne parle pas, por Leonardo Giovannini R�quiem por la socialdemocracia europea El regreso a la fe Hungr�a como caso pr�ctico Le�n XIV, el rechazo vaticano a la vulgaridad de 'La Bestia' La semana de los forajidos Ca�da y resurrecci�n de la Internacional Socialista con la que S�nchez orquest� su macroevento Mar�a Corina desenmascara a S�nchez En guerra contra la Ilustraci�n Vous n'avez pas la priorit� Deseng��ate Bego�a, no te defienden a ti; defienden al puto amo Los esclavos felices Un ensayo que cambia el tablero #15 Lo que hay que leer El Mundo La entra�able torpeza de querer robar al m�s bobo de los ricos Fotos de boda distancia de a�os luz Armengol 'abri� la puerta' a la corrupci�n de �balos y Koldo Beatriz Mart�n Padura: "La mayor�a de los j�venes sigue teniendo inter�s por las cosas, son comprometidos" La grandeza descalza: vida y ejemplo de Cayetana de Alba Éramos pocos y parió el PNV El proyecto que rescata naufragios españoles del olvido que todo el mundo debería conocer ¿IA en sanidad? De acuerdo, pero no me quite el médico Orban, el predicador Es urgente auxiliar a las clases medias Tres víctimas a juicio contra Gerry Adams Sánchez juega a los palillos chinos El mapa de nuestro Canciller de Grafeno El hampa de África se mudará a España Feij�o, t� si que eres inhumano, inseguro, insostenible Lugares a los que nunca queremos ir Calvo-Sotelo, memoria del presidente que quiso 'armonizar' el Estado de las Autonomías El trumpismo pierde fuelle global Frenar la inseguridad en Cataluña exige más coordinación De qu� sirve hablar sobre la inmigraci�n Europa, ¿cobardía o impotencia? Ardió Güler, pero no bastó Mientras llega la Justicia del buen dios Enamoramiento y amor El momento cr�tico de Vox Una posible explicación a Mbappé ¿China como ejemplo de rectitud moral? Los hijos que quedaron en limbo No hay alternativa a la inmigración ni a una gestión razonable Pedro Sánchez, peón útil de China S�nchez, en la c�rcel Del yo sucesivo El lado chino de la historia Los hombres con los que se enrolla Vito Quiles Leopoldo Calvo-Sotelo: nadie olvida a un buen maestro El �nico cient�fico que ha estado en la Luna Teor�a general de los espacios liminales Freno al populismo antieuropeo Bego�a G�mez y el c�rculo de �lite Y si despu�s de Orban fuese el turno de Vox Xi�ng P�id�lu� z�i z�j ji l yy�ng Vox: peligro de derrumbe El fin de la era Orban Palabros cruzados, por Leonardo Giovannini El futuro que inventaron los que no sabían bailar El obrero vota a Vox El paraguas de 'La Bestia' El éxito de Artemis 2 abre la puerta a una nueva carrera lunar Calvo-Sotelo: un Hombre entre dos colosos Centralidad para Andalucía De filólogo a subcontratista de Xi Jinping Los imperios solo negocian cuando pierden Me gustaría ver el 'Guernica' en Bilbao A la Luna por el solo deseo de ver A este socialismo, las mujeres que hablan no le sientan nada bien Jésica Rodríguez, el pecado con peluca del falso socialismo ¿Cómo pudo pasar lo de Ábalos? Asesores, funcionarios, altos cargos...: el fallo fue multiorgánico El espejo húngaro de Abascal Cruzados del mundo unidos La honestidad de Crisante Así se envilecen las democracias #14 Lo que hay que leer Ella le llama se�or; �l a ella, puta Tras el fascismo, el verdadero enemigo es Juan Roig El aborto constitucional o el falso dilema del progreso La vivienda necesita volver a ser rentable para quien construye El Gran Hedor: del Londres victoriano a la España de Ábalos La responsabilidad de la Justicia Por qu� hay mucho pijo de izquierdas y mucho proletario de derechas Apego al cargo Ecos de financiaci�n ilegal El Peugeot de las luces de colores Cosas de Transportes que no tienen nada que ver La negligencia criminal de Puente y Sánchez La hermana de la coneja, más información "En comunidad no demuestres habilidad" Se le nota en la voz, por dentro es de colores Adamuz, la alarma que no funcionó Una oportunidad perdida Los comienzos de �balos A la impunidad por el desprecio moral De Guernica a Santoña Los genes deciden, incluso, el entorno Los toreros llegan a la Luna por la tarde La camiseta de los 22 millones de empleos
El presidente Clooney tiene un plan
Charo Lagare · 2026-04-22 · via Opinión

El ingenio de la escalera

Hay espa�oles que no saben comportarse en p�blico. En cuanto el alcohol da el golpe de Estado, montan un carnaval

El actor estadounidense George Clooney.

El actor estadounidense George Clooney.EFE / EPA

Actualizado

Audio generado con IA

Hace unos a�os, los departamentos de exploraci�n de algunas empresas petroleras redujeron su personal. Si deb�an redirigir su negocio hacia las renovables, los ingenieros tambi�n tendr�an que encontrar nuevas formas de exprimir sus horas. En el asiento contiguo del avi�n, se sienta un nost�lgico. Busca la ampliaci�n de su propio sistema de perforaci�n. Hurga en su nariz una vez y otra con una floritura manual de un dinamismo casi flamenco, convencido el morri�oso de que su velocidad convertir� el gesto en un borr�n inescrutable por el ojo humano. Viste traje azul. El billete revela su nombre: Juan Antonio.

Hay espa�oles que no saben comportarse en p�blico. En cuanto el alcohol da el golpe de Estado, montan un carnaval. En el tren una despedida de soltero estructura una yincana con disfraces de las Spice Girls y en la playa seis adolescentes tensan con un bal�n de f�tbol a ancianos y treinta�eras. El espa�ol no respeta en ocasiones sus propias normas. Cuando las quiebran, no obstante, a su alrededor se expande el rechazo. Alguien chista desde la otra punta del vag�n. La convivencia incomoda, pero no se tensa. No se estira hasta la guetificaci�n de los barrios, como el madrile�o Tetu�n, petrificado por luchas pandilleras. No se alarga hasta poner en riesgo de mutilaci�n genital a 18.500 ni�as.

El miedo a la irrupci�n de lo extranjero puede, entonces, comprenderse. Reconocida la dignidad absoluta de cada individuo, uno entiende a continuaci�n que la humanidad se encarna de muy distintas maneras. La moldean costumbres que construyen sistemas de valores dispares. En San Sebasti�n un enfermero fue expulsado de la habitaci�n porque la madre de la paciente se opon�a a que a su hija la atendiera un hombre. El temor a la miseria y a la opresi�n se contagia cuando se activa el nervio de la supervivencia. No se huye del extranjero. Se teme a la pobreza.

El auxilio al desfavorecido ha de ser universal. Pero es imperativo que se cumplan las condiciones que garanticen la continuaci�n y el progreso de la sociedad de acogida. Mientras el presidente Clooney, icono moral de Europa, perpet�a su guerra entre santos y fachas, deber�a encontrar un hueco para explicar a Juan Antonio y los dem�s c�mo preservar� el valor primordial de Occidente, la defensa de la vida humana, sin desbaratar el sistema que permite su conservaci�n. Si �l, omnipotente, siempre tiene un plan.