Editorial

ARABA PRESS
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El presunto fraude vinculado a Diego Guerrero y a la quiebra de escuelas Montessori revela una zona especialmente vulnerable del sistema educativo: la de las familias que, insatisfechas con la ense�anza ordinaria, buscan proyectos alternativos para sus hijos y acaban expuestas a oportunistas capaces de explotar esa demanda. La investigaci�n de EL MUNDO sobre el caso describe un entramado empresarial de decenas de sociedades, presuntos testaferros, impagos y cierres de centros que habr�a dejado atrapados a familias, maestras, proveedoras e inversoras.
Lo ocurrido en Montessori Village de Albacete resulta especialmente elocuente. Tres educadoras acusan a Guerrero de haberles estafado 70.000 euros tras convencerlas de que invirtieran en una escuela que despu�s acumul� deudas de alquiler, n�minas, suministros y Seguridad Social. Lo m�s grave es el perfil de las v�ctimas: mujeres j�venes, vocacionales, comprometidas con la infancia y dispuestas a sostener el centro incluso cuando dejaron de cobrar.
Esta precarizaci�n moral y laboral de las educadoras es inseparable del descr�dito creciente de la escuela como instituci�n. Cuando el aula se convierte cada vez m�s en refugio asistencial y menos en espacio exigente de transmisi�n de conocimiento, proliferan las soluciones paralelas, las extraescolares y los proyectos boutique. Muchos son serios y respetables. Pero ese universo tambi�n abre la puerta a quienes convierten una pedagog�a prestigiosa como Montessori en un reclamo comercial para captar dinero y desplazar responsabilidades.
Las administraciones no pueden encogerse de hombros. La Consejer�a de Educaci�n de Madrid y el resto de autoridades competentes deben extremar la inspecci�n sobre centros privados, franquicias educativas y sociedades que operan con menores.
Lo conocido obliga a una reflexi�n m�s amplia: el vac�o que deja una escuela debilitada lo ocupan demasiadas veces promesas seductoras sin control. Y ah� los ni�os, las familias y las maestras quedan en una inadmisible situaci�n de desprotecci�n.























