惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

腾讯CDC
博客园 - Franky
MyScale Blog
MyScale Blog
L
LangChain Blog
Martin Fowler
Martin Fowler
Recent Announcements
Recent Announcements
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
OSCHINA 社区最新新闻
OSCHINA 社区最新新闻
奇客Solidot–传递最新科技情报
奇客Solidot–传递最新科技情报
博客园 - 司徒正美
量子位
A
About on SuperTechFans
C
Check Point Blog
大猫的无限游戏
大猫的无限游戏
Last Week in AI
Last Week in AI
小众软件
小众软件
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research
I
InfoQ
V
Visual Studio Blog
Vercel News
Vercel News
B
Blog
爱范儿
爱范儿
aimingoo的专栏
aimingoo的专栏
U
Unit 42

Opinión

Le perroquet qui ne parle pas, por Leonardo Giovannini R�quiem por la socialdemocracia europea El regreso a la fe Alrededor de la poes�a Hungr�a como caso pr�ctico Le�n XIV, el rechazo vaticano a la vulgaridad de 'La Bestia' La semana de los forajidos Ca�da y resurrecci�n de la Internacional Socialista con la que S�nchez orquest� su macroevento Mar�a Corina desenmascara a S�nchez En guerra contra la Ilustraci�n Vous n'avez pas la priorit� Deseng��ate Bego�a, no te defienden a ti; defienden al puto amo Los esclavos felices Un ensayo que cambia el tablero #15 Lo que hay que leer El Mundo La entra�able torpeza de querer robar al m�s bobo de los ricos Fotos de boda distancia de a�os luz Armengol 'abri� la puerta' a la corrupci�n de �balos y Koldo Beatriz Mart�n Padura: "La mayor�a de los j�venes sigue teniendo inter�s por las cosas, son comprometidos" La grandeza descalza: vida y ejemplo de Cayetana de Alba Éramos pocos y parió el PNV El proyecto que rescata naufragios españoles del olvido que todo el mundo debería conocer ¿IA en sanidad? De acuerdo, pero no me quite el médico Orban, el predicador Es urgente auxiliar a las clases medias Tres víctimas a juicio contra Gerry Adams Sánchez juega a los palillos chinos El mapa de nuestro Canciller de Grafeno El hampa de África se mudará a España
Ardió Güler, pero no bastó
M. SCHRADER · 2026-04-16 · via Opinión
Ardió Güler, pero no bastó

AP

Actualizado

El brazalete negro que anillaba las mangas blancas no era solo un ejercicio de gratitud a la memoria de Santamaría: era una invocación a la leyenda europea del Real Madrid. Una plegaria pronto atendida. Porque el finado respondió a la cita entorpeciendo el despeje de Neuer, héroe en la ida y villano antes de cumplirse el primer minuto de la vuelta. Su despeje garrafal llegó a la zurda de Güler, que no había viajado a Baviera a perdonar a nadie.

Lo más difícil se había hecho demasiado pronto. Pero no todo lo podía lograr Santamaría. En cuanto se disiparon los espíritus, 30 segundos después, la defensa de Lunin se durmió en un córner y concedió el gol del Bayern. Está visto que administrar la facilidad no es lo propio del Madrid en Champions.

La tensión reventó las pizarras. La alineación racionalmente kamikaze de Arbeloa, juntando en el medio la delicadeza del turco y la electricidad de Brahim con el liderazgo guadianesco de Bellingham, era una declaración de intenciones: «No sabemos sobrevivir en el cálculo: atacad». Se trataba de soltar a las fieras. De convertir a los cerditos en jabalíes. Y por momentos parecía funcionar: los alemanes parecían intimidados en su propia casa. Y el que más Neuer, condenado a recoger de sus redes por segunda vez un dron enviado por Güler. En el corazón otomano de este chico arde un imperio que no ha caído.

¿Quién dijo que la potencia sin control no sirve de nada? A falta de sistema, el Madrid se amigó con el caos. Se jugaba con la víscera del compromiso, que no es el cerebro, teóricamente el órgano favorito de un alemán. No era un partido para enseñar a los niños, ciertamente. Poco pedagógico, demasiado violento, un hermoso intercambio de puñetazos sin guardia. Al picotazo de Kane -el último victoriano, ese jugador que parece escapado del reparto de Carros de fuego- le replicó Mbappé a pase de Vinicius, aunque los que saben aseguran que no pueden jugar juntos.

El descanso no cumplió su función. «Ya descansaréis cuando os toque», susurró Santamaría. Todos obedecieron, aunque el cansancio matizaba la locura. El Madrid se compactaba, solidario y racial, confiado en una cabalgada redentora de Mbappé. Para conjurar la tentación del orden, Arbeloa sacó a Camavinga. Que decidió autoexpulsarse para salvar la posibilidad de una épica aún mayor. Pero hay un límite poroso entre la leyenda y la estupidez. El Bayern trazó esa raya. Cayó el Madrid, pero su orgullo permanece intacto.