Los 40 y tantos golpes
Veinticinco a�os despu�s piso por primera vez Finlandia. Brindo por Kaurism�ki. Los ni�os se han hecho viejos

Fotograma de 'El hombre sin pasado'.
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Escala de dos horas en el aeropuerto de Helsinki. Primera vez en Finlandia. Sucede la misma semana en la que Miguel �ngel Jim�nez presenta El anfitri�n, pel�cula protagonizada por Willem Dafoe. En marzo de 2001, cuando Miguel �ngel y yo ten�amos 21 a�os, so�amos con Finlandia. Amigos de la infancia, escribimos un gui�n basado en una relato de mi padre que quer�amos rodar en cine, un arte entonces, y ahora, extremadamente caro. Por supuesto no ten�amos un duro y ning�n inter�s de un productor, pero ten�amos algo a favor: eramos absurdamente inconscientes. Era todo tan loco que quisimos pedir consejo al director franc�s Robert Bresson, a quien Miguel �ngel veneraba -insisto, �ramos unos inconscientes-, pero un a�o antes a Bresson le dio por morirse. La otra opci�n era su heredero natural: Aki Kaurism�ki.
Lo �nico que sab�amos del director finland�s es que pasaba algunos meses al a�o retirado en un pueblo de Portugal. Por aquel entonces yo estudiaba en Amberes, as� que me hipotequ� para viajar desde B�lgica hasta Portugal. No ten�amos m�viles y qued� en reunirme con Miguel �ngel un d�a y una hora concretos en la estaci�n de tren de Viana do Castelo. En realidad, para m� todo eso no era una pretensi�n art�stica, sino una excusa delirante para salir airoso de un amor que no arrancaba con una austriaca estudiante de Farmacia. Pensaba que una gesta extraordinaria me har�a regresar a Amberes como un hombre intr�pido. Insisto, uno entonces era inconsciente y tambi�n imb�cil.
Lo curioso es que nos encontramos a la hora convenida como si fuera un duelo de mosqueteros. �ramos tres (estaba Alberto Morais, que tambi�n ser�a director de cine). Tras una b�squeda por los pueblos de alrededor y un traslado en autoestop, dimos con la casa. Cuando Kaurism�ki abri� la puerta me pareci� un elfo rojizo del tama�o de un asteroide. No habl� mucho. Nos ofrecio alcohol y una decena de paquetes de cigarrillos. Jugamos al billar. Pasadas unas horas pidi� que le ense��ramos el gui�n. Hab�amos llevado una copia en ingl�s y otra en fin�s, traducida por una profesora de la Escuela de Idiomas. S�lo iba a leer una secuencia, advirti�. �Elegid la mejor�. Durante un buen rato sigui� bebiendo sin emitir juicio alguno. Parec�a una pel�cula suya. Llam� a Helsinki. Cinco minutos despu�s nos anunciaba que se compromet�a a poner dos millones de pesetas, su c�mara de cine, al director de fotograf�a y al operador. S�lo puso una condici�n: hab�a que rodar el corto antes del verano, porque �l ten�a que hacer su propia pel�cula, que ser�a Un hombre sin pasado, cinta que al a�o siguiente fue nominada al Oscar. Miguel �ngel y Alberto montaron la producci�n y se rod� a tiempo. Hice de extra medieval en varios cameos y hasta aqu� lleg� mi aventura en la industria.
El d�a que le conoc�, le pregunt� a Kaurism�ki por qu� nos ayudaba. �El dinero debe ser para los ni�os�, contest�. El corto se llam� Las huellas y fue la primera, posiblemente �nica, coproducci�n hispanofinlandesa de la historia del cine. Veinticinco a�os despu�s piso por primera vez Finlandia. Brindo por Kaurism�ki. Los ni�os se han hecho viejos.























