


























�Quedamos en shock, paralizados, cuando aparecieron los restos �seos�. Quien habla es Jos� Duarte, abogado de los hermanos Juli�n (50 a�os) y Manuel Gonz�lez (55) —a �ste le asesora su compa�era de despacho, Aurelia Mart�n— acusados del homicidio, enterramiento y ocultaci�n del cuerpo durante nueve a�os de su vecina Francisca Cadenas, que viv�a dos puertas m�s arriba, y con los que manten�a una buena relaci�n de vecindad. Como prueba de ello, pocos a�os antes, los dos la hab�an acompa�ado a la boda de uno de sus tres hijos.
Tambi�n era com�n que ambos visitaran la casa de Francis para preguntar por la salud de su madre, Ana, que terminar�a muriendo a los 91 a�os sin noticia alguna del paradero de su hija. Ocurri� seis d�as antes del primer aniversario de que desapareciera sin rastro alguno una mujer que no sab�a conducir. �Por voluntad propia�, cre�an al principio los agentes de la Brigada Judicial de Badajoz tras descartar a los primeros sospechosos, los tres �ltimos vecinos que la vieron con vida, que fueron investigados a fondo. Terminaron por irse del pueblo.
El letrado de ambos confiesa a Cr�nica que �l mismo se qued� en �estado de shock, completamente paralizado� cuando el sargento de la UCO que lider� la investigaci�n, archivada durante cinco a�os por falta de pruebas, le espet� a Juli, en el registro en su domicilio ya con autorizaci�n judicial: �Vamos a abrir ah� debajo, �tienes algo que decir?�. S�lo entonces lo admiti�, exculpando a su hermano mayor, siempre dominador en todos los aspectos.
�Te aseguro que me cre� la versi�n de los hermanos cuando vinieron a mi despacho, recomendados por otro abogado�. Ocurri� 48 horas antes de ser detenidos tras hallarse el cuerpo. �Lo primero que les dije es que si ten�an algo que ver con la desaparici�n yo los acompa�aba en ese momento a la Comandancia de la Guardia Civil, que ten�an que colaborar. Pero lo negaron todo�. El penalista tiene la sede de su despacho muy cerca de las principales instalaciones de la Benem�rita en Badajoz. �Apenas conoc�a el caso, hab�a le�do muy poco sobre los hechos�, reconoce Duarte, que defendi� p�blicamente a sus clientes (�creo en su inocencia hasta el 400%�) en los primeros d�as hasta el descubrimiento del cuerpo. �Fue un jarro de agua fr�a�. Fueron capaces de convencer al abogado.
La actitud impoluta y segura de los hermanos sorprendi� a los agentes de la UCO, con muchos a�os de experiencia en casos similares, como el de Manuela Chavero en 2020 en Monesterio, a tan s�lo a 65 kil�metros de Hornachos. �Fueron absolutamente fr�os y calculadores hasta el final�, describen fuentes de la UCO. Impert�rritos, se sent�an �completamente impunes�. Como prueba, el interrogatorio previo a la detenci�n, que fue �dur�simo�. Cerca de 1.000 preguntas, una detr�s de otra, sin respiro. Seis horas. Y ni movieron un m�sculo. Impasibles. El equipo de la UCO que se traslad� a Hornachos (sobre el terreno desde octubre de 2024) sigui� un plan preestablecido, perfectamente organizado, tras un informe realizado por la Secci�n de An�lisis del Comportamiento Delictivo de la Guardia Civil, que les traslad� que el sospechoso deber�a de ser una persona muy cercana al lugar donde desapareci�.
Tras estudiar el perfil de todos los vecinos que viv�an en la calle Nueva, se decantaron por centrar el tiro en los hermanos. A por ellos. Se trataba de �cerrar la jaula cada vez m�s�, de ponerles nerviosos para que cometieran un error. Sin embargo, la firmeza, insensibilidad y sangre fr�a de Juli y Lolo les sorprendi� totalmente. Ambos se sentaron ante los agentes en el cuartel de Zafra por separado. Dio igual. No se vinieron abajo, ni empleando las t�cnicas m�s incisivas en un intento de provocar su desgaste psicol�gico, que nunca lleg�. Fr�os como el hielo. Unas mentes con perfiles psic�patas, con claro dominio del hermano mayor, Lolo.

Francisca Cadenas, asesinada en 2017.
El asesino confeso, Juli�n, se come por el momento toda la culpa. As� parece pactado. O eso cree la investigaci�n. Como adelant� en exclusiva EL MUNDO, aleg� ante el juez que estaba consumiendo �rayas de coca�na� cuando su vecina entr� por voluntad propia en su casa para preguntarle por la salud de su t�o enfermo (lo hac�a a menudo) y entonces, en medio de una fuerte discusi�n (Francis le habr�a recriminado que consumiera droga), la golpe� una sola vez en un �ataque de ira� y muri� de forma s�bita.
Los primeros an�lisis forenses apuntan a todo lo contrario. Que se ense�aron, que la muerte fue �con particular violencia�, que el cuerpo fue descuartizado y que estuvo atada con unas bridas en las mu�ecas, rodeada concuerdas y hasta con una mordaza en la boca (seguramente para que no gritara). Hasta se analiza una motosierra.
�La mat� Juli�n solo o cuando lleg� Lolo todav�a estaba viva y tom� las riendas de la situaci�n? Es la gran inc�gnita a resolver, junto a si hubo abuso sexual antes del homicidio, a�n sin poder probarse, aunque han aparecido prendas �ntimas de mujer y mechones de pelo en el domicilio. Es clave demostrarlo para que se enfrenten a prisi�n permanente revisable, como ocurri� en el caso de Manuela Chavero, y como va a pedir tambi�n la acusaci�n familiar. El m�vil del crimen, id�ntico: �Obsesionados con ella�.
Los audios intervenidos a ambos apuntan en esta �ltima direcci�n, siempre con el hermano mayor como pleno dominador de la situaci�n. Siempre Lolo. El que le instruye, el que le dice los pasos a seguir a Juli�n, estando cada vez m�s cercados: �No te vayas a asustar, hoy est� toda la calle hirviendo, est� la UCO�, le traslada el monstruo mayor al peque�o: �No jodas�, responde Juli. �S�, pero son ni�os nuevos con el chaleco de la UCO y ya est�. Eran unos ni�os, pero yo creo que esos no han visto a los de la UCO en la vida", intenta tranquilizar.
Para saber m�s

Suya fue la decisi�n de que Juli se desprendiese de sus terminales m�viles, incluidos los que guardaba desde la �poca del crimen. El peque�o obedeci� sin rechistar y se acerc� a un contenedor de basura el pasado 7 de marzo y los arroj�. Los agentes, que ya les segu�an d�a y noche, pronto los recuperaron. Les iban plantando trampas para intentar intranquilizarlos, ponerlos nerviosos y que cometieran un desliz, como cuando colocaron carteles con un primer plano de Francis en las ventanillas de sus propios coches para provocarlos; o como la fuerte presencia de agentes (medio centenar) en las calles recientemente , que incluy� la reconstrucci�n de los hechos o toma de declaraciones a vecinos a plena luz del d�a. Y ellos viendo todo desde el interior de la vivienda del horror.
Lolo y Juli han trabajado en estos a�os en distintas faenas agr�colas. Es su �nico oficio conocido. Algunos olivares en una finca cerca de Hornachos, tambi�n en el sector del porcino, labores de poda... Pero la mayor�a del tiempo que sal�an de casa, sobre todo Lolo, su destino era el bar. Juli era m�s reservado, siempre aislado, callado, casi sin vida social, aunque en estos a�os tuvo una novia que ha declarado ante los agentes para intentar obtener informaci�n.
El asesino confeso nunca acudi� a los actos que se organizaron en el pueblo para reivindicar que el caso no quedara en el olvido. Lolo, s�. Tambi�n en las batidas por la sierra de Hornachos, incluso en la misma noche, cuando lleg� desde M�rida. Hay una imagen de Tr�fico que lo demuestra, conduciendo su veh�culo. Antes, al parecer, se par� en un bar en el pueblo para tomarse una copa. Es clave averiguar a qu� hora exacta lleg� a la vivienda y si para entonces Francis segu�a viva.
�Hubo negligencia en la primera etapa de la investigaci�n realizada por la Polic�a Judicial de la Guardia Civil de Badajoz? La misma noche de la desaparici�n, unos agentes de la zona de la Guardia Civil accedieron, con el permiso de los vecinos, a algunas de las casas. No hab�a ninguna orden judicial porque Francis acababa de desaparecer. Lo hicieron tambi�n en la casa de los hermanos. Y vieron un bulto en una cama de una habitaci�n: �Es mi t�o, no lo despierten�, les dijo Juli. El familiar ten�a 81 a�os y hab�a sufrido un ictus, pero no estaba del todo impedido. Desde esa noche, nunca m�s se le vio por el pueblo, nunca m�s sali� de casa. Al poco, falleci�. Era el �nico testigo que hubo del horror... Los agentes tampoco accedieron esa madrugada a otra instancia de la casa, una especie de taller que ten�an pero que se encontraba tapado.

Traves�a entre la casa de Francisca y la del crimen.D. Vigario
�Es muy f�cil opinar del trabajo de la Guardia Civil cuando se conoce ya lo ocurrido y sus responsables�, se�ala el periodista Juan Pedro S�nchez, presentador del magazine diario Conexi�n Extremadura de Canal Extremadura, y que ha seguido al detalle el caso: �Primero, porque las t�cnicas de investigaci�n, la tecnolog�a, ha cambiado mucho desde entonces, pero tambi�n porque no ten�an nada a lo que agarrarse. Yo creo que se ha resuelto por un trabajo heredado por la Polic�a Judicial, que luego ha rematado la UCO�, valora. Y puntualiza: �Deber�a cambiarse la legislaci�n para lograr mejorar la eficacia de los casos de desaparecidos en los primeros momentos y que la Guardia Civil pudiera entrar en las viviendas de los sospechosos o las personas relacionadas porque esas primeras horas son siempre decisivas�.
Las escuchas telef�nicas interceptadas por la UCO tambi�n han sido determinantes. En sus veh�culos, en sus tel�fonos y en su propia vivienda. Escalonadas. Convenciendo al juez de que eran ellos. Pero necesitaban algo m�s para la detenci�n. Hab�a que encontrar el cuerpo y obtener la confesi�n para cerrar el caso 3.230 d�as despu�s de que Francis nunca m�s regresase a casa para hacerle la cena a Jos� Antonio, su hijo peque�o. Los agentes, apostados en coches camuflados, escucharon en vivo terribles comentarios despectivos hacia su vecina ya asesinada, con todo tipo de alusiones machistas, sexualizados (��estaba buena, eh?� o �te la has pinchado�, por ejemplo, uno de los m�s suaves, en mayo de 2025 cuando el ayuntamiento puso una placa con el nombre de Francis en la traves�a de 50 metros donde se la vio por �ltima vez). Muchas veces eran soliloquios mortuorios de Juli: �No la vais a encontrar, no la vais a encontrar, que os den�, se dec�a a s� mismo en voz alta. O recomendaciones: �No digas esas cosas�, le espetaba Lolo a su hermano menor.
Son horas y horas de conversaci�n: �Juli, no te comas el coco, est�n buscando, pero no tienen pruebas�. �Lo tienen que demostrar, lo que sea lo tienen que demostrar�, ya en las �ltimas jornadas. Hubo un mensaje decisivo para poder solicitar al juez la orden de registro e irrumpir en la casa: �Lo del rinc�n es lo que m�s mal rollo me est� dando�. Parec�a referirse a un lugar determinado de la casa, donde estar�a oculto el cuerpo. �Lo tenemos�. Se cerr� la jaula.
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