惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

阮一峰的网络日志
阮一峰的网络日志
IT之家
IT之家
H
Heimdal Security Blog
Jina AI
Jina AI
宝玉的分享
宝玉的分享
博客园 - 【当耐特】
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
爱范儿
爱范儿
T
Tailwind CSS Blog
OSCHINA 社区最新新闻
OSCHINA 社区最新新闻
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research
有赞技术团队
有赞技术团队
酷 壳 – CoolShell
酷 壳 – CoolShell
WordPress大学
WordPress大学
AWS News Blog
AWS News Blog
C
Cisco Blogs
Cisco Talos Blog
Cisco Talos Blog
钛媒体:引领未来商业与生活新知
钛媒体:引领未来商业与生活新知
freeCodeCamp Programming Tutorials: Python, JavaScript, Git & More
D
Darknet – Hacking Tools, Hacker News & Cyber Security
The Hacker News
The Hacker News
The Cloudflare Blog
Hugging Face - Blog
Hugging Face - Blog
cs.CL updates on arXiv.org
cs.CL updates on arXiv.org
T
Threatpost
S
Securelist
P
Privacy International News Feed
C
CXSECURITY Database RSS Feed - CXSecurity.com
博客园 - 聂微东
博客园 - 叶小钗
J
Java Code Geeks
V
V2EX
博客园 - Franky
Spread Privacy
Spread Privacy
K
Kaspersky official blog
C
Cyber Attacks, Cyber Crime and Cyber Security
Simon Willison's Weblog
Simon Willison's Weblog
Project Zero
Project Zero
大猫的无限游戏
大猫的无限游戏
S
SegmentFault 最新的问题
C
Cybersecurity and Infrastructure Security Agency CISA
C
CERT Recently Published Vulnerability Notes
Latest news
Latest news
NISL@THU
NISL@THU
罗磊的独立博客
W
WeLiveSecurity
Google DeepMind News
Google DeepMind News
奇客Solidot–传递最新科技情报
奇客Solidot–传递最新科技情报
博客园_首页
V
Visual Studio Blog

Crónica

La triste Milou, el polémico doctor Oosterhoff y los límites de la eutanasia adolescente que sacudió Europa y salta al cine: "Vivíamos cada día con el miedo de perderla" Un supermercado 'okupa' en el infierno de la vivienda de Ibiza: "Hemos pagado por estas habitaciones y ahora nos echan" La última voluntad de Julián, muerto por sobredosis de quimioterapia en el Hospital de Burgos: "Hay que denunciar y llegar hasta el final" La guerra de los okupas de la c�rcel de Torrero contra la alcaldesa de Zaragoza: "Si la Kike Mur cae, ser� vuestro Vietnam" 'Tigre' Salgado, el espa�ol de la Nueva Junta del Narcotr�fico que col� toneladas de coca�na en China con barcos bajo jurisdicci�n de EEUU El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo Un juzgado exonera a 18 acusados en una causa de narcotr�fico por incorporar ilegalmente a la investigaci�n sus conversaciones de un chat cifrado La "mano negra" que mantiene enterrada la verdad del asesinato de Déborah Fernández 24 años después: "Alguien evitó que se supiera desde el primer día" El Mundo Las 400 familias que han logrado cambiar la ley del menor con su huelga: "Solo queremos aulas seguras" El marroquí Hamza, el cubano Jorge... y los otros 28.000 abogados que no descansan con la regularización Cristina y Darya viven en rascacielos... ¿por qué la mayoría de españoles no? Senegaleses contra magrebíes, la 'guerra' por la Copa África en el centro que visitará el Papa: "Mejor que no nos traigan a ningún marroquí" Las 130.000 firmas de Inmaculada contra la impunidad adolescente: Diego mató con 16 años a su hija Leticia Rosino y ha quedado libre a los 24 La huelga de hambre de Carmen a sus 83 años para que el Gobierno ayude a su hijo, "aislado y enfermo" en la peor prisión de la Guinea de Teodoro Obiang Canarias, aún golpeada tras la oleada de los cayucos: "Cuando venga el Papa le diré que ha fallado la humanidad" La primera compañera de la 'Generación Leonor' en una Carlos III con mayoría de mujeres, tensión en el claustro y profesores "progres" para explicar la Corona El 'falso' milagro español de Santa Madre... es pura ciencia: nutrición y planificación de Fórmula 1 para el "Ferrari" humano Kejelcha La torre Miramar de Valencia: la rotonda "más cara de España" con un ascensor que no funciona y un mirador cerrado Los leales al Kremlin en la maquinaria en España que disfraza a niños como soldados 40 años con un apellido falso: los musulmanes ceutíes a los que España cambió de nombre en la regularización de Felipe González No se confíe, quizá no pueda ver el gran eclipse del verano...y hoy es el día para comprobarlo: "El Sol estará bajo, si no practicas y te encuentras algo delante te lo pierdes" Hasta los comunistas de la Carlos III aguardan a la compañera Leonor: "Esperamos encontrarla en nuestros foros por Palestina" Más allá de Nicole Kidman: dentro del negocio de las 'doulas de la muerte' que se forman por 1.490 euros El Mundo Saharauis, ni apátridas ni regularizados, y marginados por el PSOE: "Estamos peor aquí que en los campamentos de refugiados" "Sayona, cochino, hijo del gran puto, mariconsón": el diccionario de los insultos del chavismo que se indigna por los cánticos a Delcy Marroquíes, extremeños y con "prioridad nacional": "Si los extranjeros quisiéramos, un día podríamos paralizar el país por completo" El Mundo Los 90 años de Beiras, el "enfant terrible" que repensó el nacionalismo gallego "como una partitura" y atacó al progresismo del Gobierno de izquierdas El Mundo El Mundo Mirchev, el búlgaro atrapado en Madrid que quiso vender tanques rusos al Cártel Jalisco Nueva Generación Del Madison Square Garden al Tercer Reich: la cara oculta de Paulino Uzcudun, el 'Toro Vasco' que intent� liberar a Jose Antonio Primo de Rivera con un comando Villase�or, el l�der de los retiros de masculinidad que reclut� a Puyol para dar una charla que luego desapareci� del evento Dentro de la 'diplomacia Labubu' de China a la que ha sucumbido Pedro S�nchez: "Antes copi�bamos; ahora marcamos tendencia" Los 'activistas constitucionalistas' que batallan para que la bandera espa�ola vuelva al Parlament de Catalu�a: "Ponemos en cuesti�n los excesos del poder nacionalista" Anatomía de '5.000 manadas', una década después de la de Pamplona: la mayoría de los agresores son extranjeros, sólo el hospital de referencia de Barcelona trata una víctima por semana... Un premio de 4,7 millones sin cobrar, un dueño muerto y dos hermanos acusados de estafa: el caso de la Primitiva de A Coruña se decide 14 años después El 'skater' que le ha ganado la batalla judicial a su ayuntamiento por no limpiar una pista de patinaje p�blica que se usaba como 'botell�dromo' La condena de Te�filo Lape�a: el pederasta de los 83 a�os de c�rcel que 'desnuda' el sistema de acogida de menores de la Generalitat de Catalu�a La playa de Zaragoza: de para�so del Ebro a ruina sin beneficio como ejemplo fantasmal de la zona Expo Los cubanos en España que salvan a sus familias de la isla en la peor crisis: "La dictadura sobrevive gracias a las remesas que enviamos sus víctimas" Ya han llegado a Espa�a las 'superratas' resistentes al veneno y hay miles de ellas en 12 comunidades: "No es posible acabar con estos roedores, solo controlar sus poblaciones" El fracaso rotundo de las zapatillas de Zapatero que promet�an casa: las Keli Finder, dos d�cadas despu�s El 'Yo acuso' de Lucia Etxebarria: "Me pegaron en la calle. Fui agredida cuatro veces" Los muertos en el esc�ndalo de las 'Propo Fest': fiestas de anestesistas que roban propofol y fentanilo en hospitales (y se drogan en grupo) El padre coraje que ha fundado Huelva Existe y su grito de 'guerra' para el 17M: "El pueblo manda" De un puesto de mercado de cuatro metros a la consagraci�n con Rosal�a: Alejandro y Gonzalo cosechan las 'fresas m�s famosas del mundo' en Huelva y Segovia La doctora Amalia Montealegre, la �ltima v�ctima en salvarse del vag�n 2 del Alvia de Adamuz: "Entre cad�veres, hierros y cristales, pens� que me quedaban dos horas de vida" La batalla pol�tica y cultural entre Arag�n y Catalu�a por las pinturas que la Generalitat debe devolver por sentencia en el Supremo: "Las instituciones catalanas siguen reteniendo las obras de Sijena" Daria, una int�rprete de Putin supervisando las elecciones m�s dif�ciles de Viktor Orban La 'caracola' de Toyo Ito: de la admiraci�n en el MoMA a la ruina en Torrevieja junto a los apartamentos del 'Un, dos, tres' El ej�rcito de estanqueros espa�oles que 'sangra' a la Hacienda francesa...y la amenaza de los 100 millones de cigarros pirata 'made in Granollers' Volver a clase a los 60, 70, 80...: "Desde que voy a la universidad no me tomo ni una sola pastilla" La primera mujer que pone orden en el Deportivo Espa�ol, la 'selecci�n' que fue gigante: "Est�bamos desconectados de Espa�a, queremos volver a conectarnos" La estrella neoyorquina que descubri� ser canaria: busc� durante d�cadas a su padre hasta descubrir que era Florencio, de Icod de los Vinos Padre acomodado en Marruecos y Argelia, hijo tutelado en Espa�a: la estafa de los 'menas-Erasmus' se extiende y preocupa a las autoridades Los tent�culos de Mustapha, el "se�or de los t�neles" entre Ceuta y Marruecos: un narco de la vieja escuela, con clientes internacionales y conexiones policiales Tarjetas racistas contra los espa�oles en Suiza por hablar alto en el tren: "�Extranjero, c�llate!" �Trasladar el Guernica? Los 'artificieros' espa�oles que ya movieron dos veces la 'bomba pol�tica' de Picasso El terremoto de Vox en su granero de Torre-Pacheco, el polvor�n que recuper� la calma: "Sentimos una decepci�n brutal con Abascal. Nos hemos jugado el tipo por el partido" Embalse del Val: un pantano de 96 millones para regar el Moncayo, convertido en ba�era de purines Viaje de un iPhone robado: a Ra�l se lo arrebataron en Londres y apareci� en la capital tecnol�gica de China El infierno de los periodistas espa�oles despedidos por Trump de 'La Voz de Am�rica': "Muchos acabamos en los bancos de alimentos" El CSI que resolvi� el 'caso Maeso': una sola muestra de sangre demostr� la "paternidad" del contagio de hepatitis a 275 pacientes Queremos de vuelta a nuestras hijas: el grito de las familias rotas por las 'monjas' HAM, en guerra contra la Iglesia La guerra de los drones suicidas 'low cost': el LUCAS de Trump y el FP-1 ucraniano contra el Shahed iraní El crimen (nada perfecto) de la viuda negra dominicana: Patria encarg� matar a su marido Antonio Jim�nez por 5.600 euros, pero dej� demasiados hilos sueltos Los que no llegaron a tiempo al cambio de doctrina de los Testigos de Jehov�: "Mis padres tuvieron que elegir: o transfusi�n o pod�a morir. Con llanto, la rechazaron por obediencia a Dios" 'El Galindo', el guardia civil que cobraba de los narcos "entre 70.000 y 100.000 euros" y que ahora les ha abierto la puerta de la excarcelaci�n Teruel, refugio de guerra: dentro del b�nker de las grandes aerol�neas frente a las bombas de Oriente Pr�ximo El fiasco de las Caldas de Lugo: 1,4 millones para un spa romano con agua del grifo, sin bañistas y salpicado por brotes de legionela En el coraz�n del 'tsunami Mar�a Corina': "�Toda una vida esperando conocerla... Y hoy al fin se dio!" Las canciones de 'Jonpe', el profesor acusado de delitos sexuales contra sus alumnas menores de edad: 'kale borroka', 'Josu Ternera' y "mucho trote en el cipote" �Una topo de los ayatol�s en el abrazo de las futbolistas iran�es? Cr�nica de la agon�a de Podemos hecha por sus primeros alcaldes: "Tengo compa�eros de los c�rculos que votan a Vox" Sergio muri� tras ponerse un parche de fentanilo: ahora su mujer Karen lucha en los tribunales contra la doctora que se lo recet� El 'se�or Lobo' que logr� la paz del Gordo en Villaman�n, convenci� a los chicos de cobrar y organiz� un reparto sin denuncias (pero con falsificaciones e intentos de fraude) Al espa�ol Nikko Baham�n se lo trag� la tierra y apareci� muerto junto a un lago de Suecia: el�misterio que revive el caso del "hombre sin coraz�n" 'Juli' y 'Lolo', los hermanos del crimen de Francisca Cadenas que superaron interrogatorios de 1.000 preguntas: "Son extremadamente fr�os y calculadores, se sent�an impunes" El narcoterrorista m�s buscado de Ecuador vive libre en Catalu�a y comparte abogado con Puigdemont: "Quiero abrir una red de barber�as. Estoy agradecido con el Gobierno y la justicia de Espa�a" El atasco eterno (y corrupto) del puente del Centenario: naci� peque�o y su ampliaci�n, 'mordida' por Koldo y c�a., est� estancada y sin fecha Las inc�gnitas de la muerte de Jimmy Gracey tras salir de la discoteca Shoko de Barcelona: se investiga si se fue acompa�ado y si cay� del espig�n Marguerite, Asha, Sulekha y su relato del horror: "Soy espa�ola y me llevaron a �frica a que me infligiesen la mutilaci�n genital femenina cuando ten�a seis a�os" Un inspector de polic�a (jefe antinarcos), una madame y un clan dominicano: la trama de Valladolid que vend�a la coca�na que nunca se quem� en Asturias El hotel 'pagano' en Espa�a que le endosan al nuevo ayatol� Mojtaba Jamenei (y sus otras multimillonarias propiedades en el mundo) Crimen de Francisca Cadenas: "Me sorprendi� en mi casa meti�ndome coca y ofuscado la mat�" "¡Como regreses a Irán te matan!": las futbolistas que han dejado todo atrás para salvar sus vidas La chófer palmera de Pedro Sánchez, Karol G y Maná que ahora duerme de okupa en su antigua oficina �Guerra a las ratas! (Viaje a las entra�as de Madrid) Los poceros despiden (con seis velas a punto de apagarse) a Raúl del Pozo El alcalde rebelde que vuelve tras 12 a�os de Gulag: "No me ir� de Rusia, por peligroso que sea. Alguien tiene que quedarse y hacer el trabajo" Estación Meseta Ski: la pista de esquí en seco de Valladolid que sólo deslizó tragedias, deudas y denuncias La �ltima trinchera de las playas de Huelva en peligro de extinci�n: "Esto es un crimen de lesa humanidad. No tiene nombre lo que nos han hecho las administraciones" En la aldea gala donde todos protegen al hijo de 'Josu Ternera' (que será su alcalde): "Por la paz, ¡¡¡fuera de aquí!!!" La verdad sobre la residencia de los horrores de Pinseque: varias ex empleadas denuncian malos tratos a los ancianos ante la incredulidad de los familiares
Anatomía de una "chica de imagen", las mujeres que engrasan los reservados más exclusivos: "Por el día trabajo en un hospital, por la noche facturo mi belleza"
JOSETXU L. PIÑEIRO · 2026-05-19 · via Crónica

"Soy dentista colegiada y era azafata de imagen", dijo Jésica Rodríguez al abogado de su ex pareja, José Luis Ábalos, para negar que fuese prostituta durante el juicio del caso Koldo. Fue la etiqueta elegida para autodefinirse y justificar su presencia en las comitivas del exministro, que también la colocó en empresas públicas. Con esa elección terminológica, Jésica puso nombre a un universo de acompañamientos de lujo que, lejos de los sumarios judiciales, sustenta a todo un ejército de mujeres.

Son ellas, las "chicas de imagen", el lubricante social de los reservados más exclusivos del país. "Te arreglas, vas unas horas a un local y te sacas un sueldo que mucha gente querría simplemente por estar allí", confiesa Paula, una joven que habita en la frontera de dos mundos opuestos.

Paula representa la cara más profesionalizada y también más sorprendente del sector. De día viste pijama sanitario y atiende pacientes en un hospital público; de noche forma parte de un grupo de chicas de imagen. Madre soltera y propietaria de su casa, asegura que este trabajo le permite obtener un "extra" con el que paga, entre otras cosas, el colegio privado de su hija. "Por el día trabajo en un hospital, por la noche facturo mi belleza", resume sobre su doble vida.

"Siendo imagen nadie se imaginaría que soy enfermera, y siendo enfermera nadie sospecharía que trabajo en la noche. Es como ser Hannah Montana", bromea. Ella misma se encarga del "casting" de las chicas que quieren incorporarse al sector. El criterio, admite, es tan directo como cruel: "Seleccionamos a las que más buenas están y más clientes atraigan". Y cuando alguien no encaja, el mensaje también es claro: "Te dicen que tu imagen no está cuidada".

Pero el negocio no vive únicamente de las discotecas. El verdadero dinero, cuentan, está en las fiestas privadas vinculadas a la élite deportiva, un entorno donde, aseguran, «hay muchísima infidelidad». Las chicas describen un submundo de celebridades en el que los nombres de futbolistas de primera línea y deportistas mundialmente conocidos son habituales. En esos eventos el dinero circula con la misma facilidad que el alcohol y las chicas son contratadas para aportar esa mezcla de exclusividad, belleza y estatus que el dinero, por sí solo, no compra.

7.000 euros en un verano

Es en ese entorno de excesos donde la facturación se dispara. Un perfil bien posicionado y capaz de manejarse en esas aguas puede llegar a ganar hasta 7.000 euros en un solo verano. Pero el peaje también es elevado. No basta con sonreír. El trabajo consiste, en gran parte, en convertirse en el reclamo para que se descorchen botellas de miles de euros. "Si un cliente quiere compartir más tiempo con nosotras, tiene que comprar una botella. Como la vendo yo, la comisión es para mí", explica Paula. Es la economía del deseo: cuanto más cerca quieran estar, más debe facturar el local.

Pero más allá del lujo y la fiesta se esconde una cara menos amable. Paula reconoce que la falta de respeto es constante. "Casi todas las noches que salgo a trabajar me humillan. Me han llegado a llamar "puta" a la cara o a ofrecerme dinero directamente por sexo", relata. Los tocamientos no consentidos son parte de la rutina: "Te tocan el culo, te ofenden... y te ofrecen irte al baño con ellos a cambio de billetes". Aunque asegura que la sala siempre las defiende, la deshumanización es total cuando dejan de ser personas para convertirse en un elemento decorativo que el cliente cree haber comprado.

La frontera con la prostitución es el tema más espinoso. Paula admite que muchas chicas, especialmente las más jóvenes, acaban cruzando la línea atraídas por el dinero fácil de los clientes VIP, pasando de ser imagen a ejercer como escorts. Nieves, que coordina a 300 chicas de imagen por un grupo de WhatsApp, asegura que su agencia prohíbe tajantemente estos comportamientos para no perder la categoría de "perfil serio".

Si detectan que una chica cruza el límite, queda fuera de los eventos oficiales. Sin embargo, la agencia mantiene un radar paralelo. Cuando llega una petición de un cliente de alto poder adquisitivo que busca un "acompañamiento especial" o sexo, la organización sabe a qué chicas contactar de forma externa. Es un sistema de castas. Las chicas de imagen mantienen la fachada de exclusividad en la discoteca, mientras que otras, bajo el mismo paraguas pero fuera del foco, cubren las demandas más oscuras del mercado.

Nieves profundiza en esa sexualización constante. "Nos sentimos sexualizadas, muchísimo. Me molesta bastante, pero se puede llegar a sobreentender", admite. En este sentido, el conflicto es permanente. Las agencias promocionan los eventos con vídeos y fotografías insinuantes, pero después deben lidiar con clientes que confunden "servicio agradable" con "disponibilidad sexual". "La gente se confunde, sobre todo con el alcohol", añade.

La factura emocional no termina al salir de la discoteca. Nieves reconoce las dificultades para mantener relaciones sentimentales estables. Los prejuicios y la desconfianza que genera trabajar rodeada de futbolistas, empresarios y millonarios han terminado dinamitando varias de sus relaciones: "Es difícil encontrar a alguien que entienda que mi imagen es solo un negocio".

El caso Jésica ha caído como un estigma sobre estas trabajadoras, que insisten en marcar distancias. Para ellas, la diferencia está en el consentimiento y en entender su labor como una prestación estética y social. "Lo otro tiene otro nombre", zanjan.

BUCLE DE RETOQUES

A esa presión se suma la competitividad estética extrema que domina el sector. Nieves explica que convivir constantemente con mujeres "perfectas" acaba pasando factura a la autoestima. "Se crean muchísimos complejos al compararte todo el rato con las demás", reconoce. Esa inseguridad empuja a muchas jóvenes hacia un bucle de retoques estéticos y tratamientos constantes. Porque, en este negocio, la inversión en el físico nunca se detiene. Las agencias, de hecho, mantienen acuerdos con clínicas dentales y cirujanos plásticos para ayudar a las chicas a "mantenerse competitivas" en un mercado que, dicen, las jubila a los 42 años. Una carrera silenciosa contra el tiempo, contra el espejo y contra el juicio ajeno.

Este sistema, que se apoya en la agilidad de los grupos de chat y en acuerdos a menudo informales, sitúa a estas jóvenes en un escenario legal todavía por definir. Al no contar con una regulación específica, la gestión de posibles impagos o de la seguridad en eventos privados recae muchas veces en la confianza mutua. Lo que desde fuera se percibe como puro glamour es, en realidad, una estructura de dependencia donde la autonomía económica que Paula valora convive con la estricta supervisión de las agencias sobre la imagen de sus mujeres.

Cuando se apagan los focos de la discoteca, Paula vuelve a su otra vida, la de los cuidados y el pijama sanitario. Poco importa qué uniforme vista o bajo qué luz se encuentre. Ya sea bajo el blanco aséptico de los fluorescentes del hospital o bajo los neones de un reservado de madrugada, cambia la imagen, pero permanece la misma mujer.