






























Desde que en Brasil 1950 quedamos cuartos, todo lo posterior fue desdichado: Suiza 1954 y Suecia 1958, no clasificados; Chile 1962 e Inglaterra 1966, ca�dos en la primera fase; M�xico 1970 y Alemania 1974, no clasificados; Argentina 1978, ca�dos en la primera fase; Espa�a 1982, corramos un tupido velo... S�lo en M�xico 1986 vimos, por fin, algunos brotes verdes.
Para saber m�s

La ola comenz� con el 12-1 a Malta que nos clasific� para la Eurocopa Francia 1984, en la que fuimos segundos. La fase de clasificaci�n para M�xico la pasamos sin angustia. El Bar�a lleg� a la final de la Copa de Europa, el Atl�tico a la de la Recopa y el Madrid a la de la Copa de la UEFA, lo que contribuy� a darnos sensaci�n de fortaleza, aunque s�lo el Madrid ganara la suya. Emerg�a la Quinta del Buitre y segu�a el seleccionador del 12-1 a Malta, Miguel Mu�oz, cuya lista incluy� siete del Madrid, cinco del Bar�a, tres del Athletic, dos del Atl�tico y el Sporting, y uno del Zaragoza, el Betis y el Sevilla. Veintid�s, con la precauci�n de llevar tres porteros. Cometi� un serio error: ir sin cuarto central. La pareja Goikoetxea-Maceda era soberbia, pero junto a ellos s�lo fue Gallego, un mediocentro de muy buen pie y estaca si hac�a falta, adaptable a l�bero. Sanch�s, el central de la Quinta, estaba lesionado. Mu�oz desde�� a Salva, del Bar�a, habitual en el equipo.
Se program� una concentraci�n en Santa Cruz de Tlaxcala, 45 d�as de encierro a 2.300 metros de altitud, en una antigua f�brica de hilaturas llamada La Trinidad, convertida en centro vacacional de la Seguridad Social mexicana. Perdido en la nada, era ideal para la paz y el aburrimiento, con M�xico D.F. a dos horas de autocar. La Federaci�n aloj� a las esposas o novias de los jugadores en el D.F. y cada semana organizaba una excursi�n all� de los casados o emparejados en lo que llamaron "el autob�s del semen", para dos horas de intimidad con sus parejas en una especie de vis a vis carcelario. Los solteros se quedaban m�s aburridos y solitarios que nunca.
Una sola l�nea de tel�fono, cartas, billar, ping pong y paseo por la carretera al anochecer. Ese era el cuadro, pasto de problemas entre jugadores y periodistas y de los jugadores entre s�. Mu�oz program� partidos entre titulares y suplentes, haciendo muy visibles los respectivos papeles, y los segundos, al ver cara a cara su destino, se desahogaban con entradas furiosas. As� que, pensando que si ten�an que lesionar a alguien que fuese de otro equipo, cambi� el plan por dos partidos en Guadalajara (uno contra el local, otro contra el Atlas) y dos en Tlaxcala, ante el Puebla y la sub'21 mexicana. Eso s�: en ambos casos separ� las aguas y jugaron el primer partido los titulares y el otro los suplentes, lo que profundiz� el �nimo l�gubre de estos. El viaje a Guadalajara llev� dos horas de autocar hasta M�xico D.F. y dos m�s de vuelo, pero a todos les pareci� una liberaci�n del encierro.
Para aliviar el tedio, la Federaci�n organiz� una comida de convivencia a la que invit� a Roc�o Jurado, de gira por all�. Asistieron las mujeres de los jugadores, todos los directivos y trabajadores de la Federaci�n y hasta los ex jugadores L�ngara e Iborra, flecos sueltos de la Guerra Civil instalados all�. S�lo faltaron los periodistas, en solidaridad con sus compa�eros de la radio Antena 3, expulsados del hotel porque uno de ellos hab�a insinuado que a un federativo se la pegaba su mujer. De aquella juerga se cont� y no se acab�. Hubo descuidos en la dieta y a algunos jugadores les alcanz� el "mal de Moctezuma". Los m�s afectados fueron Calder�, al que se le complic� con una bronquitis y hubo de ser internado, Tom�s, Gallego y Gordillo.

Butrague�o, en el partido contra Dinamarca.E. M.
Por fin, el 1 de junio (hab�an llegado a Tlaxcala el 11 de mayo) lleg� el primer partido. Fue en Puebla (12:00), ante Brasil, nada menos. La alineaci�n era casi la que se ven�a cantando desde los inicios: Zubizarreta; Tom�s, Goikoetxea, Maceda, Camacho; M�chel, V�ctor (por Calder�), Francisco, Julio Alberto (por Gordillo); Butrague�o y Julio Salinas. En el minuto 53 M�chel caza el bal�n tras un c�rner, su remate pega en la cara inferior del larguero, bota dentro, sale, y el australiano Bambridge no da gol. S� dar� once minutos m�s tarde el de S�crates, recogiendo un rebote en el larguero; estaba adelantado cuando se produjo el disparo previo, pero...
Un fotoperiodista caz� la foto perfecta y la vendi� a Intervi� por 10.000 d�lares. Demostraba inequ�vocamente que el bal�n hab�a entrado, pues el sol del mediod�a proyectaba su sombra dentro. Un espa�ol buscavidas, que se peg� a la selecci�n por el procedimiento de hacerse amigo de Manolo el del Bombo, camel� al fot�grafo para que le diera una copia, de la que sac� muchas m�s que iba vendiendo a 10 d�lares. Era un cara que ped�a aut�grafos a los jugadores y luego hac�a camisetas con ellas para venderlas.
A la derrota se sum� una noticia p�sima: Maceda no podr�a seguir jugando. Hab�a llegado mal curado de una lesi�n de rodilla, entrenaba con pantal�n largo para que los periodistas no vieran que la llevaba vendada. Al d�a siguiente al partido se le puso m�s grande que la cabeza. No pod�a seguir. Regres� a Espa�a.
Repuesto de su "mal de Moctezuma" y de su bronquitis, Calder� pudo estar en el banquillo el segundo d�a (7 de junio, ante Irlanda del Norte, en Zapopan, 12:00). Ganamos 2-1 y jug� 25 minutos, henchido de felicidad. Pero al d�a siguiente tuvo el susto de su vida: dio positivo en el antidopaje. Result� que por la bronquitis le hab�an dado Bisolv�n, que llevaba una sustancia prohibida. El m�dico asumi� el error y la FIFA exoner� al jugador. Se sinti� como si volviera a nacer.
En Tlaxcala los suplentes no aguantan m�s. Lobo Carrasco tira su plato de espaguetis en la mesa de Mu�oz y los directivos porque les han servido antes y a �l le han llegado fr�os. Poli Rinc�n hace un amago de marcharse, bajando incluso la maleta a la recepci�n. Se sab�a vetado. ("Un c�lebre conductor de programa deportivo me quiso hacer su informador dentro del grupo. Me daba mil euros por d�a, 89.000 pesetas, una barbaridad. Pero le dije que no, y �l presion� a Mu�oz para que no jugara". No dice el nombre, pero no hace falta. Fallado ese tiro, el informador encontr� otro que acept� la oferta).
Espa�a gana 3-0 el tercer partido (Argelia, Monterrey, 12:00), con un calor de mil demonios, y pasa como segunda de grupo. Acabado el partido, Mu�oz decide no regresar a Tlaxcala sino dormir en M�xico D.F. para a la ma�ana siguiente volar a Quer�taro y ver el Dinamarca-Alemania (16:00), del que saldr� nuestro rival de octavos, a jugar precisamente all�. El vuelo de Monterrey al D.F. se retrasa cuatro horas y Mu�oz decide anular el hotel del aeropuerto y seguir por carretera hasta Quer�taro para no llegar tarde al partido. Son tres horas en autocar. En Quer�taro hay dos hoteles de la organizaci�n: uno lo ocupa Alemania y est� lleno; en el otro hay plazas, pero se desaconseja que dos selecciones compartan hotel y Dinamarca se agarra a eso. Aparece uno al que llegan rendidos, a las dos de la ma�ana, y resulta que en cada habitaci�n hay un ej�rcito de cucarachas. Se amotinan, se hacen llevar al hotel de Dinamarca, lo toman por asalto y se acuestan.

Eloy, fallando el penalti decisivo ante B�lgica.E. M.
Presenciaron el Dinamarca-Alemania, ganado por los primeros, con los que deber�n enfrentarse en octavos... despu�s de cuatro d�as compartiendo hotel. Los daneses protestan, pero los espa�oles se han hecho fuertes y, por complicidad de idioma y car�cter con los empleados, se apoderan de las zonas comunes.
Llega el partido, esperado con aprensi�n. Es el 18 de junio en Quer�taro (16:00). Dinamarca ha ganado a Escocia, Uruguay y Alemania; viene como una moto. El bal�n es de Lerby y Laudrup, ElkjaerLarsen amenaza... Se masca el gol dan�s, que se retrasa hasta el 33', de penalti, y lo suponemos inicio de la goleada. Pero cerca del descanso Butrague�o caza un pase horizontal en la defensa danesa y marca el 1-1. Un alivio. Mu�oz sustituye a Julio Salinas por Eloy, buscando su velocidad; sigue el dominio dan�s y en la primera salida hay un c�rner que Camacho cabecea en semipifia y el bal�n va a la frente de Butrague�o, que lo percute a la red: 2-1 en el 56'. Dinamarca se lanza y en el 69', en otra salida de Espa�a, Butrague�o le hace un regate descatalogado a Olsen, que le derriba. Penalti transformado por Goikoetxea y 3-1. Dinamarca se ofusca, Tom�s est� cumbre ante ElkjaerLarsen, Espa�a ya cree y en el 80' Eloy se escapa, cede a Butrague�o y este remata a placer el 4-1.
En el 90', nuevo penalti a Butrague�o, que transforma �l mismo en su cuarto gol. El 5-1 en el marcador coge por sorpresa a la multitud de madrile�os que en aquellos a�os ocupaba de noche las terrazas de la Castellana. Se desata un grito espont�neo: "�Oa, oa, oa, el Buitre a la Moncloa!" (hab�a elecciones inminentes) y muchos se ba�an en la fuente de Cibeles. Ah� naci� la costumbre de celebrar los triunfos del Madrid en esa plaza. Al d�a siguiente, sobre los goles en el Telediario, alguien puls� una tecla con el r�tulo "Vota PSOE". RTVE lo atribuy� a un error humano...
Se despert� la euforia para el partido de cuartos, contra B�lgica, tenida en menos que Dinamarca, pero lo afrontamos con una seria merma: Goikoetxea no puede jugar por tarjetas y tiene que salir Chendo, lateral, en el centro de la defensa junto a Gallego. La cita es en el Cuauht�moc de Puebla, el 22 de junio (16:00). Tenemos el p�blico a favor, por hispanidad, por el partido de Dinamarca y porque all� hab�an jugado Pirri y Asensi, dejando muy buena imagen.
En el 33', Ceulemans, acreditad�simo cabeceador, gana a Chendo por arriba y marca. B�lgica se encierra y Mu�oz sustituye al lateral Tom�s por Se�or, un interior de ataque. La presi�n es continua. En el banquillo, Rinc�n se come los pu�os y mira a Mu�oz como dici�ndole "s�came", pero el m�ster no se decide. Est� vetado por el dichoso comentarista. En el 63' entra Eloy, de nuevo por Julio Salinas. Por fin, en el 83', a la salida del en�simo c�rner, Se�or clava un disparo raso, imparable.
La pr�rroga sigue en el mismo son, con B�lgica nadando como n�ufrago hacia la orilla de los penaltis, que al fin alcanza. All� marcar�n Se�or, Chendo, Butrague�o y V�ctor, pero Eloy falla el segundo ("se me hizo eterno el caminar desde el centro del campo hasta all�"), mientras M�chel era reservado por Mu�oz para el sexto. Por nuestra parte, Zubizarreta no detiene ninguno. Fue desesperante verle volcarse una y otra vez blandamente, casi como un saco mal asentado, al lado contrario del bal�n.
Est�bamos fuera. La concentraci�n argentina lo celebr�, seg�n confesi�n posterior de Valdano, porque nos tem�an m�s que a B�lgica en la semifinal.
Aquello de "jugamos como nunca y perdimos como siempre" vali� m�s que nunca. Por encima de conflictos y errores, la programaci�n de entrenamientos hab�a resultado, el equipo cuaj� y hab�a roto el techo de la fase de grupos, que no se traspasaba desde 1950. Fue un leve apunte de que los tiempos estaban cambiando.
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