惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

人人都是产品经理
人人都是产品经理
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
L
LINUX DO - 最新话题
Google Online Security Blog
Google Online Security Blog
Schneier on Security
Schneier on Security
Spread Privacy
Spread Privacy
www.infosecurity-magazine.com
www.infosecurity-magazine.com
雷峰网
雷峰网
Google DeepMind News
Google DeepMind News
Microsoft Azure Blog
Microsoft Azure Blog
IT之家
IT之家
V
Vulnerabilities – Threatpost
K
Kaspersky official blog
S
Schneier on Security
B
Blog
The Register - Security
The Register - Security
SecWiki News
SecWiki News
Hacker News: Ask HN
Hacker News: Ask HN
cs.AI updates on arXiv.org
cs.AI updates on arXiv.org
S
Security Affairs
T
The Blog of Author Tim Ferriss
G
Google Developers Blog
T
Tenable Blog
P
Proofpoint News Feed
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research
D
DataBreaches.Net
S
Secure Thoughts
Security Latest
Security Latest
H
Heimdal Security Blog
The Hacker News
The Hacker News
O
OpenAI News
AWS News Blog
AWS News Blog
量子位
Exploit-DB.com RSS Feed
Exploit-DB.com RSS Feed
腾讯CDC
U
Unit 42
L
Lohrmann on Cybersecurity
cs.CL updates on arXiv.org
cs.CL updates on arXiv.org
L
LangChain Blog
阮一峰的网络日志
阮一峰的网络日志
T
The Exploit Database - CXSecurity.com
NISL@THU
NISL@THU
cs.CV updates on arXiv.org
cs.CV updates on arXiv.org
Application and Cybersecurity Blog
Application and Cybersecurity Blog
Hugging Face - Blog
Hugging Face - Blog
The Last Watchdog
The Last Watchdog
Recorded Future
Recorded Future
V2EX - 技术
V2EX - 技术
爱范儿
爱范儿
F
Full Disclosure

Deportes

El Mundo El orgullo en Múnich no evita una derrota que aboca al Madrid a un año en blanco La decisiva roja a Camavinga en el Bayern-Real Madrid y la duda con el árbitro: "Creo que no sabía que era la segunda" El Mundo Alcaraz se retira del God�: "Es una lesi�n m�s seria de lo que esper�bamos" Todas las cuentas para la �ltima jornada de la Euroliga: �pueden enfrentarse Madrid y Bar�a en cuartos? El Mundo El Mundo Simeone, sobre Griezmann: "Tenemos un genio del fútbol" El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo El Mundo El Atleti y el sueño de un loco: ya sólo quedan cuatro El Mundo Rafa Mir ser� juzgado el 28 de mayo por un presunto delito de agresi�n sexual El Mundo Un Liverpool en crisis se aferra a su decaído crédito en Anfield para remontar dos goles al PSG La extraña y duradera recuperación de Oblak ante el buen hacer de Musso: "No vuelve para devolverle los galones" Roy Makaay: "Roberto Carlos no controló bien porque el campo estaba un poco mal, cada mes de marzo me hablan de ese gol" Lamine y su táctica para remontar ante el Atlético: "Ojalá el Cholo me haga un favor y me ponga uno contra uno con alguien" Simeone apela a la "fe" y a "la seguridad en lo que queremos" para eliminar al Barça: "El objetivo es seguir adelante" El Mundo El Mundo James Rodr�guez tambi�n gana a Hacienda y la Audiencia Nacional obliga a que le devuelva m�s de tres millones de euros Rory McIlroy gana el Masters de Augusta y se ubica en la cima del golf europeo El Mundo Marie-Louise Eta, la primera 'mister' de las grandes ligas con "solo fútbol en la cabeza" El amor por el riesgo de Neuer: pactar un partido con Guardiola como centrocampista, doblar a un personaje de Disney o dejar crecer el rumor de que era gay Alcaraz, la recuperación exprés para el Godó, un problema reconocido y el halago a Sinner: "Es realmente peligroso" Hezonja y Procida dominan en Burgos y mantienen el ritmo demoledor del Real Madrid en la ACB Un día como un 'patron' más en el Masters de Augusta, el club más hermético del mundo del deporte: móviles prohibidos, gnomos de 10.000 dólares y sándwichs de pimiento y queso Sinner derrota a Alcaraz en Montecarlo, levanta su primer trofeo grande en tierra batida y recupera el número uno Van Aert deja sin gloria a Pogacar en la París-Roubaix tras un duelo épico La paradoja Mbappé Ilia Topuria, sobre un posible combate de UFC en España: "El Bernabéu es el escenario perfecto" El Masters se viste de fiesta y Rory, de funeral, dilapida su ventaja Un Atlético que piensa en Champions cae ante un Sevilla que sale del descenso Pascal Sergent: el loco romántico del ciclismo que custodia y repone los adoquines de la París-Roubaix Paul Seixas: el nuevo genio del ciclismo mundial se consagra en el País Vasco con 19 años El Barça deja la Liga vista para sentencia tras golear al Espanyol El Elche mete en un lío a un Valencia sin puntería ni oficio Alcaraz confirma su recuperación para llegar a la final de Montecarlo y medirse a Sinner por primera vez este año El Mundo Un Madrid a la deriva y sin pólvora empata con el Girona y cava su tumba en la Liga Alcaraz se sacude las angustias ante Bublik y mantiene el pulso por el número uno en Montecarlo El Mundo La debacle de Jon Rahm en Augusta Desastre del Celta en Alemania y fiesta del Rayo en Vallecas Javier Hern�ndez, el ol�mpico que ahora reparte millones: "No pod�a seguir viviendo de la vela" Así resucitó Míchel a un Girona "roto": un "momento clave", las llamadas con Guardiola y el sentimiento de los veteranos El camino 'imposible' del Barça que sólo conoce Rashford y una gesta que nunca logró el Madrid: así están las opciones de los españoles en Champions Alcaraz supera el bloqueo mental ante Etcheverry para llegar a cuartos de final de Montecarlo Eddy Merckx, el ciclista más laureado de la historia, ingresado por una infección en la cadera El grupo israelí Quantum Pacific también compra el equipo español de SailGP: «Es una inversión deportiva, como en el Atlético o el Movistar» El sumario del caso de contrabando en el f�tbol espa�ol: Andorra acredita ventas de 38 relojes por valor de 1,3 millones a futbolistas de �lite Un recuerdo a Pepe Murcia, historia del Cholo y una polémica ridícula: "Marc recibió el balón para empezar la jugada y el árbitro entendió lo mismo" Muere Dusko Vujosevic, m�tico entrenador montenegrino del Partizan, a los 67 a�os Flick alza la voz contra el arbitraje: "No entiendo para qué tenemos el VAR" Adiós de Europa del Barça, otra vez Doué y Kvaratskhelia tumban a un Liverpool que salió temeroso y reaccionó tarde en el Parque de los Príncipes Julián Álvarez se aclimata al Camp Nou y Dios pone fecha a su venta Cuidado: nunca hay que dar por vivo al Atleti El Atlético toma el Camp Nou tras dos picotazos y jugar una parte contra diez El golf, huérfano de Tiger Woods, busca un nuevo icono en el Masters de Augusta Andorra investiga como contrabando la compra de relojes de alta gama por parte de futbolistas internacionales de Primera Divisi�n Medvedev monta el show en Montecarlo: derrota por 6-0 y 6-0 y raqueta en la papelera Los pitos a Vinicius y el dilema de Mbappé: "Queremos un Mbappé que quiera ser Mbappé todos los días" El día que Seve Ballesteros reinventó el márketing con una visera de Nike en Augusta �Habr� milagro en M�nich? El Madrid cae ante el Bayern en el Bernabéu y necesita un acto de fe en Múnich Havertz rompe la atonía en Lisboa y da el triunfo al Arsenal en el 90 La lágrimas del 'dernière danse' de Griezmann ante uno de sus peores rivales: "Era el mejor momento para decirlo" Est�bamos equivocados: el problema no es Mbapp� Otro golpe de realidad a un Madrid que ya mira a Múnich: "Los goles fueron dos regalos. El mejor del Bayern fue Neuer" Tyler Dorsey destruye a un flojísimo Madrid y le mete en problemas Rahm y el Masters de Augusta: diez a�os de satisfacciones Simeone se despide de Griezmann entre lágrimas: "Te quiero mucho, pero soy tu entrenador y sabes que si no corres vas afuera" El Comit� T�cnico de �rbitros considera que Gerard Mart�n debi� de ser expulsado en el partido ante el Atl�tico Ekitiké, tras ser marginado por Luis Enrique y brillar en el Liverpool, prepara la vendetta en el Parque de los Príncipes La FIFA abre expediente a España por los cánticos racistas de Cornellá Alcaraz vence al argentino Báez en Montecarlo e impone su condición de campeón Flick, sobre el enfado de Lamine: "S�lo tiene 18 a�os, le he dicho que puede cometer errores que yo le proteger�" La revancha de Aday Mara, el unicornio que super� dos a�os en el olvido en UCLA para conquistar la NCAA: "Sab�a que mi tiempo iba a llegar" Aday Mara hace historia con Michigan y se convierte en el primer español en ganar la NCAA Las mil y una an�cdotas del Mundial de M�xico'86: los 'vis a vis' con las mujeres, el Bisolv�n y los spaguettis que Lobo Carrasco tir� en la mesa del presidente Francisco Trincao, del paso fugaz por el Barcelona a la explosión con el Sporting de Lisboa El bádminton español que deja Carolina Marín: «Hace diez años que una española ganara unos Juegos sonaba a chiste» Niemann y su cruzada contra Carlsen y los poderes del ajedrez: "Si lo que me hicieron no es propio de la mafia, no sé qué puede serlo" La eliminatoria contra el Bayern en Champions, �ltimo salvavidas para el vestuario del Madrid: ganar o reconstruir Todos los ojos puestos en Julián Álvarez, el deseado del Barça y el 'nuevo' jugador franquicia del Atlético Vinicius: "No pude conectar con Xabi, jugaba pocos minutos. Pero con Arbeloa tengo una conexi�n maravillosa, como con Ancelotti" Las salidas de tono de Lamine: del Madrid "roba y se queja" al inexplicable enfado tras la victoria crucial ante el Atlético Los orígenes de Kompany, el hijo de un alcalde inmigrante que "ha puesto paz" en la guerra del Bayern: "Guardiola nos lo recomendó" El dilema de Alcaraz entre pelear el n�mero uno o reservarse para Roland Garros: "Si Miami hubiera ido mejor, se habr�a saltado Montecarlo" Feliz y Len reviven al Madrid de un espantoso inicio ante el Andorra Rafa Jódar conquista su primer título ATP a los 19 años: "No me quiero comparar con nadie"
La historia de Zaire, el primer equipo del �frica negra en un Mundial: cuando la vida depende de ganar o perder
2026-04-14 · via Deportes

La clasificaci�n de la Rep�blica del Congo para el inminente Mundial desempolva el recuerdo de su lejana aventura de Alemania 1974, cuando aquel pa�s, entonces con el nombre de Zaire, fue el primero del �frica negra en jugar una fase final de la Copa del Mundo. Antes s�lo se hab�an producido dos presencias africanas. La primera, Egipto en 1934, tras ganar en eliminatoria �nica al Mandato Brit�nico de Palestina, lo que terminar�a siendo Israel. Luego hubo muchas ediciones sin representante del continente, bien por renunciar a disputar una plaza con Asia o incluso un tercio de plaza con Asia y un repescable de Europa, bien por el boicot en cadena a Israel en 1958... Para M�xico 1970, ya con una plaza fija para �frica, se disput� una larga y seria fase de clasificaci�n que ganar�a Marruecos, que despu�s no qued� mal: perdi� por 2-1 con Alemania (finalista en la edici�n anterior y semifinalista en esta), por 3-0 ante Per� (con la mejor generaci�n de su historia) y empat� 1-1 con la Bulgaria de Asparukhov.

Para saber m�s

El disparo de Michel, botando dentro de la porter�a brasile�a.

Los dos participantes del continente hasta ese momento representaban un f�tbol que podr�amos definir como europeizado: Egipto, de tanta influencia inglesa hasta la crisis del Canal de Suez, y Marruecos, durante mucho tiempo protectorado de Francia y Espa�a. Ahora se trataba de Zaire, un pa�s subsahariano, del �frica negra, selv�tica, legendaria y misteriosa a los ojos del mundo de entonces.

Zaire fue el nombre que tuvo aquel pa�s entre 1971 y 1997, antes conocido como Congo Belga, derivado del r�o que lo atraviesa y nutre. El dictador Mobutu Sese Seko lo rebautiz� como Zaire, palabra equivalente a fuerza o energ�a, con la que era denominado tambi�n el r�o Congo por algunas tribus. Lo decidi� as� en el marco del proceso de "autenticidad", un distanciamiento del pasado colonial que impuso la sustituci�n de nombres europeos por los de lenguas aut�ctonas. �l mismo, que naci� como Joseph-D�sir� Mobutu, mut� su nombre en Mobutu Sese Seko Nkunku Ngbendu Wa Za Banga, traducible por "guerrero resistente que todo lo conquista dejando el fuego a su paso". Oficial ambicioso, lleg� al poder en 1965 tras traicionar a quienes le auparon y se sostuvo f�rreamente hasta su muerte. Falleci� con una fortuna de 5.000 millones de d�lares en Suiza, equivalente en su momento a la deuda externa del pa�s.

Zaire contrat� como seleccionador al yugoslavo Blagoje Vidini, uno de esos sabios trotamundos futbol�sticos que extendieron los modos de la Escuela del Danubio por el mundo. Hab�a sido un buen portero, medalla de plata en Melbourne 1956 y de oro en Roma 1960. Jug� en Yugoslavia hasta que, a los 30 a�os, le permitieron fichar por el Sion, y se retir� en la incipiente liga norteamericana. Mobutu lo contrat� porque hab�a clasificado a Marruecos para M�xico 1970, y aqu� repetir�a el �xito: Zaire apart� en eliminatorias de ida y vuelta a Togo, Camer�n y Ghana para finalmente salir ganador de la liguilla triangular definitiva, con Marruecos y Zambia como rivales. Marruecos se sinti� tan atracado por el �rbitro en su visita a Zaire que se retir�, neg�ndose a recibirlos despu�s en su campo.

Su presencia constituy� una explosi�n de exotismo en Alemania 1974. No se sab�a apenas nada del f�tbol de aquella regi�n del mundo, salvo por algunas figuras portuguesas nacidas en sus provincias africanas, los mozambique�os Coluna y Eus�bio, al fin y al cabo ciudadanos de un pa�s de tradici�n futbol�stica europea. Aparte de ellos estaban las singularidades del maliense Salif Keita, que tras triunfar en Francia fich� por el Valencia en el verano de 1973, y del propio zaire�o Kialunda, un gigant�n l�bero del Anderlecht, asiduo a los campeonatos europeos de clubes. Aun siendo el mejor jugador del pa�s, no fue seleccionado. Los clubes ten�an entonces la potestad de impedir que sus extranjeros fueran a sus selecciones. El Anderlecht le exigi� a Mobutu 18 millones de francos para cederlo y este prefiri� ahorr�rselos. Ten�a 34 a�os, hab�a pasado del Anderlecht al AS Vita Club (entonces llamado Roi L�opold), pero se manten�a en gran forma y era todo un personaje. Era propietario de un establecimiento nocturno en el distrito de Matong�, llamado Le Vatican, punto de reuni�n de escritores, pintores, diplom�ticos, pol�ticos y periodistas. All� reinaba �l, apodado como "el Papa de Matong�".

La selecci�n se compuso �ntegramente con jugadores de la liga local. Salieron de Kinshasa como h�roes, despedidos por miles de aficionados, pasaron un mes de concentraci�n en Suiza y finalmente llegaron a Alemania por el aeropuerto de Fr�ncfort, desde donde se corri� el rumor de que en el equipaje llevaban carne de mono. Toda su estancia iba a estar acompa�ada de una curiosidad malsana, con el visible deseo en las informaciones de buscar �ngulos extravagantes.

El primer rival fue Escocia, el escenario el Westfalenstadion de Dortmund, y la asistencia, 25.800 espectadores. Los escoceses ten�an un buen equipo, con varios de los mejores jugadores de su historia. El capit�n era Billy Bremner y el ataque lo formaban Kenny Dalglish, Joe Jordan, Dennis Law y Peter Lorimer. Los zaire�os, unos perfectos desconocidos para el resto del mundo, llamaron la atenci�n por el colorido de su vestimenta: verde chill�n la camiseta, amarillo a�n m�s chill�n el pantal�n, y en el pecho una circunferencia dorada que encerraba la cabeza igualmente dorada de un leopardo. Fuertes, altos, el�sticos, r�pidos, salieron del trance con un sobrio 2-0, goles de Lorimer (26') y Jordan. Las cr�ticas fueron bastante buenas.

A la espera del segundo partido, contra Yugoslavia, que ocupaba en el campeonato la plaza que nos gan� a nosotros en el desempate, lleg� a la concentraci�n un grupo de hechiceros, los m�s destacados de cada etnia, con su cargamento de amuletos. Vidini les prohibi� la entrada, y ellos respondieron con una conferencia de prensa en la que le acusaron de estar del lado del siguiente rival, su pa�s de nacimiento. Para el seleccionador, desde luego, se trataba de un trance dif�cil, que se complic� a�n m�s por el ambiente surgido en el seno del equipo esos d�as. Mobutu les hab�a prometido un coche y una casa a cada uno si se clasificaban, pero ve�an que la promesa se desvanec�a. Tampoco les daban dietas, alegando que el gasto de los vuelos y estancias agotaba las posibilidades econ�micas de la Federaci�n. A medida que se enteraban de c�mo viv�an y eran tratados los jugadores de otras selecciones se fueron enfadando. Muchos salieron ante Yugoslavia decididos a hacer patente su descontento, con el equipo dividido entre los que quer�an boicotear el partido y los que no. Y sobrevino la cat�strofe.

El escenario fue el Parkstadion de Gelsenkirchen, ante 31.700 espectadores, que presenciaron una masacre. Yugoslavia, �vida de goles por si al final del grupo se decid�a por el goal average (como as� ser�a), aprovech� las facilidades para firmar un estrepitoso 9-0. En 18 minutos ya hab�an entrado tres. El hombre de confianza enviado por Mobutu al Mundial orden� a Vidini que sustituyera al meta titular, Kazadi Mwamba, por Tubilando Ndimbi, el preferido del presidente. Al poco fue expulsado por una patada a destiempo el defensa Ndaye Mulamba. Al descanso se lleg� ya con 6-0. Kakoko Etep�, la gran figura del pa�s (le llamaban "el Rey del Bal�n"), se neg� a salir de nuevo al campo y hubo de ser sustituido por Mayanga Mapu. Finalmente encajaron nueve. La buena imagen del debut se derrumb�.

Dos d�as despu�s aparecieron tres oficiales de la guardia personal de Mobutu que, tras hacer salir del hotel a los periodistas, al entrenador, al m�dico y al personal auxiliar, se encerraron con los jugadores para trasladarles un mensaje presidencial: si ante Brasil perd�an por m�s de tres goles, no regresar�an con vida al pa�s y sus familias correr�an peligro.

La selecci�n de Zaire, antes del partido contra Escocia.

La selecci�n de Zaire, antes del partido contra Escocia.GETTY

El 22 de junio cerraron su participaci�n, de nuevo en el Parkstadion de Gelsenkirchen. Acudieron 36.200 espectadores. En aquel Brasil jugaban Pereira y Leivinha, que m�s adelante actuar�an en el Atl�tico de Madrid, y tres supervivientes del equipo campe�n de M�xico 1970: Piazza, Jairzinho y Rivelino. Segu�a tambi�n el seleccionador, Zagallo. La situaci�n del grupo era curiosa: todo lo que no jug� Zaire fueron empates, de modo que Escocia y Yugoslavia ten�an cuatro puntos y Brasil llegaba con dos. Se le daba por ganador ante Zaire, claro, pero �por cu�ntos goles? Le bastaba ganar por tres para quedar por delante de Escocia; no ten�a necesidad de escalar los nueve de Yugoslavia. Por fortuna para los muchachos de Zaire, la cosa qued� exactamente en tres.

Pero a�n sufrir�an el �ltimo escarnio, a cuenta de su defensa Mwepu Ilunga. Quedaba poco para el final, y gana Brasil ya por 3-0 cuando hay una falta cerca de la frontal del �rea de Kazadi Mwamba, regresado a la titularidad y autor de un partido asombroso, mezclando paradas m�gicas con salidas suicidas. Los zaire�os forman la consabida barrera. El rumano Rdulescu Rainea hace el gesto y pita para autorizar el saque, y antes de que ninguno de los dos posibles lanzadores arranque, Mwepu Ilunga sale de la barrera como una exhalaci�n y pega un zapatazo al bal�n que lo manda al otro campo. La jugada provoca estupefacci�n en el �rbitro y en los brasile�os, e hilaridad en los telespectadores de todo el mundo, confirmando los prejuicios: unos comedores de monos en manos de hechiceros y perfectos ignorantes. En la BBC, John Motson lo defini� como "un extra�o momento de locura africana". Mwepu fue amonestado y el posterior saque no tuvo consecuencias.

Hab�an salido como h�roes y regresaron con sordina, pero al menos vivos, sin sufrir represalias. Mobutu ya estaba entretenido con un nuevo juguete: la preparaci�n del Ali-Foreman, por el que puso 15 millones de d�lares, aquel c�lebre Rumble in the Jungle que se disputar�a en octubre de ese mismo a�o en Kinshasa. Mwepu se hizo popular en todo el mundo; se hicieron camisetas con su nombre y rostro y hasta fue invitado al programa humor�stico de la ITV de David Baddiel y Frank Skinner, donde explic� que conoc�a de sobra la norma y que lo hizo como protesta contra Mobutu. Nadie le crey�.

En 2014 le entrevist� el periodista espa�ol Jos� David L�pez en la revista Panenka. Dijo que ya quiso quitarse de en medio en el partido ante Yugoslavia, "pero el �rbitro se equivoc�. Los blancos nos ve�an a todos iguales y expuls� a Mulamba por la patada que yo di". En el momento de la falta reaccion� as� por un instinto de autodefensa ante la posibilidad del cuarto gol brasile�o. "Lo hice a prop�sito. Por supuesto que conoc�a las normas del juego. Hab�a jugado muchos a�os al f�tbol, �c�mo no iba a saberlas? No ten�a raz�n ninguna para continuar jugando. Quer�a marcharme del partido, intentaba forzar mi expulsi�n. Los jugadores brasile�os y la gente se rieron, me sent� muy enfadado con ellos en ese momento. No sab�an la presi�n que est�bamos sufriendo nosotros. Fue muy doloroso".

Viv�a en extrema pobreza. Falleci� al a�o siguiente, a los 66 a�os.