惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

H
Help Net Security
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
Cyber Security Advisories - MS-ISAC
博客园 - 【当耐特】
Microsoft Azure Blog
Microsoft Azure Blog
Google DeepMind News
Google DeepMind News
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research
有赞技术团队
有赞技术团队
Y
Y Combinator Blog
H
Hackread – Cybersecurity News, Data Breaches, AI and More
爱范儿
爱范儿
L
LangChain Blog
IT之家
IT之家
酷 壳 – CoolShell
酷 壳 – CoolShell
MongoDB | Blog
MongoDB | Blog
Hugging Face - Blog
Hugging Face - Blog
G
Google Developers Blog
T
Tailwind CSS Blog
Engineering at Meta
Engineering at Meta
奇客Solidot–传递最新科技情报
奇客Solidot–传递最新科技情报
宝玉的分享
宝玉的分享
博客园 - 三生石上(FineUI控件)
D
DataBreaches.Net
Recent Announcements
Recent Announcements
freeCodeCamp Programming Tutorials: Python, JavaScript, Git & More

Cultura

24 horas en el hospital con Morante, el genio herido entre el dolor y la sedaci�n De Lorca a Wagner: el Teatro Real diseña una temporada 2026-2027 de grandes heroínas Las impactantes imágenes de la cogida a Morante de la Puebla Morante de la Puebla, herido "muy grave" en Sevilla: sufre una cornada de 10 centímetros que le perfora el recto El Mundo Suiza eleva a cuatro los pa�ses que vetan a Kanye West por sus comentarios antisemitas y crece la incertidumbre sobre su regreso a Espa�a 20 a�os despu�s Muere Luis Brandoni, referente del cine, teatro y televisi�n argentina, tras un accidente dom�stico Guapa, reina y un poco estafadora Puerta del Pr�ncipe para Andy Cartagena en Sevilla El exceso de cuando el novillo de Las Ventas parece un toro Hoy en Amazon Prime Video, una pel�cula de acci�n entretenida de solo 2 horas: basada en una historia real e ideal para una tarde de sof� y palomitas El pecado mortal de Borja Jim�nez y Victorino Mart�n en Sevilla Euphoria: el reinicio efectivo, aunque algo forzado, de una serie entre la arcada y la anestesia Morante har� su quinto pase�llo en Sevilla el 27 de septiembre en la Feria de San Miguel Hoy en Netflix: una pel�cula de acci�n de solo 1 hora y 40 minutos con m�s de sesenta millones de visualizaciones ideal para un d�a de sof� y palomitas Muere la actriz francesa Nathalie Baye a los 77 a�os a causa de la enfermedad de cuerpos de Lewy Willem Dafoe: "No entiendo que la gente no se d� cuenta de que los ultrarricos que apoyan a Trump son sus verdaderos enemigos" Roca Rey y Pablo Aguado no maquillan una resaca que se tem�a mala y fue terrible en Sevilla Cancelado el concierto de Kanye West en Polonia tras las cr�ticas del Gobierno al rapero por sus elogios al nazismo Muere Beatriz de Moura, fundadora de Tusquets y figura clave del despegue cultural de España en los 70 La RUCTL celebr� la IX edici�n de sus premios anuales en la Real Venta de Antequera El director Christophe Ruggia, condenado a 5 a�os de prisi�n por agresi�n sexual contra la actriz Ad�le Haenel El Festival Marpo�tica de Marbella se sit�a como el m�s ambicioso de Espa�a alrededor de la poes�a Morante de la Puebla, entre barreras de una tarde para la historia: "Estoy m�s viejo que el Cachorro" Netflix anuncia la llegada de Torrente, presidente: ¿Cuándo se estrena la película en la plataforma? The Pitt y el cliché del hombre tóxico Renoir: La soledad también era esto otro (****) Prime Crime: A True Story: El regreso exagerado de Gus Van Sant (**) La mujer más rica del mundo: El capital de Isabelle Huppert no es suficiente (**) Mi querida señorita: El género como castigo y la celebración de la duda (***)
Cumbre de Morante de la Puebla en Jerez: una faena para l...
Zabala de la · 2026-05-17 · via Cultura

Una faena para la historia del toreo, otra m�s, firm� Morante de la Puebla en la tarde de su repetici�n en Jerez, convertido en un manicomio. Cuando lo paseaban a hombros por la puerta grande frente al monumento a Rafael de Paula, todo cobraba sentido. Manzanares se sum� a la procesi�n subido al lujo de la corrida de �lvaro N��ez. Juan Ortega pase� una sola oreja, pero dej� vibraciones de esperanza.

Morante levant� el verdadero homenaje a Rafael de Paula con el capote un d�a despu�s. A las 19.14 de este 16 de mayo de 2026 despleg� una antolog�a a la ver�nica que despert� a los duendes dormidos del barrio de Santiago, por donde sonaba un eco de fragua. Una sucesi�n de bronces, de ver�nicas como bronces, quiero decir, profundizaron en un tratado del lance. Era el quej�o de Rafael, su comp�s all� expuesto. La marea no par� de crecer y as�, en la quinta y sexta ver�nica, el toreo se par� definitivamente, detenido el tiempo. Una larga cordobesa, tan garbosa, se pos� en su hombro, cerrando aquel maravilloso saludo que hab�a nacido genuflexo, confiado en la espera, para levantar, ya digo, el m�s hermoso homenaje a "el Paula" un d�a despu�s. Ya estaba pagada la entrada. El galleo con el capote a la espalda continu� el recital entre el ole de la vistosidad y el �ay! de un casi atropello, ce�id�simo en la suerte. Se not� siempre que Morante tra�a una fe ciega en lo de �lvaro; la fe que no hab�a ayer. Y as�, a este toro con aire de vaca vieja en su embestida sin empuje, le ofreci� todas las ventajas, queri�ndolo torear solo con los vuelos. Perd�a pasos para darle el sitio que necesitaba y, aunque se le durmiera por abajo, el maestro sosten�a el derechazo o el natural con la pureza del embroque. En el breve par de minutos que us� para cambiar la muleta, el toro recobr� esp�ritu y la faena continu� al unipase, dibujado o intuido el prodigio de la cintura y el empaque hasta un monumental pase de pecho final. Hay obras que sin ser macizas contienen el hilo del toreo, y �sta lo ten�a, ese hilv�n. No estaba claro el toro para matarlo; la suerte natural ech� la cara arriba y Morante se qued� en ella, sac�ndole el chaleco de un pitonazo. El pinchazo le doli� m�s, pues perd�a la oreja presentida. Hizo as� con la mano desde el tercio, tras otro pinchazo y una estocada: "En el siguiente".

Y en el siguiente fue. A las 20.29 Jos� Antonio Morante volvi� a transmutarse en Rafael Soto, enfrontilado, sin el chaleco, arrebatado y, sobre todo, sabio. A veces Paula y a veces Ord��ez. A aquel toro de nombre Negro -como el del rabo del a�o pasado aqu� en Jerez-, que se soltaba, manseaba todo y se volv�a al rev�s, lo acab� atrapando a base de consentirlo y exponerle con la clave del valor. Imantado el toro -tras un accidentado principio, la muleta partida antes de que se partieran las camisas- desencaden� el arte. Otra vez la confianza ciega en lo de �lvaro y en el toro que, al final del cuento, lo ten�a. Pero hab�a que llegar a ese fondo escondido. Algo al alcance de muy pocos, y de nadie sin renunciar a la pureza. La obra de entrega absoluta, desgarro y armon�a, todo a la vez, durmiendo naturales y derechazos, tan despacio, acab� en apoteosis. Qu� locura de torero, qu� manicomio Jerez. Un pinchazo en todo lo alto, una estocada enterrando hasta la mano en el hoyo de las agujas. Con ella se toc� el rostro y qued� pintado por la sangre del toro. El dramatismo de la muerte en todo su apogeo. Dos orejas con todas las de la ley para dibujar, ahora, la sonrisa en su rostro. Cumbre, absolutamente cumbre. Otra faena para la historia.

A las 19.45, el p�blico ped�a locamente la segunda oreja para Jos� Mar�a Manzanares y yo me descubr� pidiendo la vuelta al ruedo en el arrastre para el toro: Tabalacero fue la quintaesencia de la bravura 3.0, ese modo de volcar de la cara con un ritmo sostenido alucinante, una clase proverbial. Esta formidable manera de embestir provoca que la gente crea que est� viendo torear bien cuando lo que realmente ve es embestir extraordinariamente bien. Lo que ha logrado Nu�ez en apenas tres a�os es de Nobel de qu�mica. La faena fue de menos a m�s -obviados los primeros tirones- y el colof�n de la estocada liber� la petici�n de la segunda oreja mientras yo ped�a la vuelta al ruedo para el toro. Esa oreja que falt� la conquist� con un quinto que, a falta de un paso m�s, tambi�n derram� el lujo de toda la corrida. Una calidad joyosa. Qu� lote.

Juan Ortega esboz� cosas bonitas con un medio toro de buen pit�n izquierdo a falta de una arquitectura mejor, que es la asignatura pendiente. Lo extraordinario vino despu�s con el capote, a la ver�nica y en un quite por cordobinas. Y en un principio de faena sensacional. Como en un par de tandas, por una y otra mano, que encontraron el quid, tantas veces exigido, de enganchar las embestidas. Este sexto, incluso algo a menos, como la faena, puso un broche a la categor�a de �lvaro N��ez. Cay� una oreja en su esport�n de Ortega, quien por momentos deletre� el toreo.