Balance
Cuando las m�ximas figuras que sustentan un ciclo no fallan (Morante de la Puebla y Roca Rey), la sensaci�n de triunfo es todav�a mayor.

David de Miranda pasea las dos orejas en la Maestranza
Actualizado
La feria de Sevilla 2026 ha sido un �xito, se mire por donde se mire. Desde el plano art�stico al plano ganadero pasando por el nivel de asistencia: nueve carteles de "no hay billetes", el mismo n�mero que en toda la temporada anterior.
Jos� Mar�a Garz�n ha ca�do de pie en La Maestranza (a falta de tapar grietas en su equipo de campo que igualen desigualdades que en abril no deben darse). Esa sensaci�n de �xito sucede, en primer lugar, en que una feria ligada a Morante de la Puebla en su vuelta ha encontrado, precisamente en Morante, la respuesta, la gloria y la sangre derramada con perfiles hist�ricos. Cuando las m�ximas figuras que sustentan un ciclo no fallan, la sensaci�n de triunfo es todav�a mayor. Y ah� estuvo tambi�n Roca Rey en con la �pica de su �ltima tarde, con el nivel exigido y fiero que distingue a las figuras en lo m�s alto.
Pero, detr�s de ellos, los llamados a ser el relevo, te gusten m�s o te gusten menos, tambi�n han respondido: David de Miranda ha renovado su idilio Sevilla por la Puerta del Pr�ncipe -cuatro orejas en total, como Roca Rey y ninguno m�s- y sigue enrachado como los toreros que est�n en su momento; dos Puertas del Pr�ncipe -y las faenas y los toros para salir por ella- y una feria importante se dej� Borja Jim�nez con la espada; V�ctor Hern�ndez transmiti� el mensaje puron de que en Madrid puede ser la lanzadera definitiva; Daniel Luque volvi� a dictar c�tedra de su magisterio... Qued� lejos pero no me olvido de �lvaro Lorenzo. Ni tampoco de Urdiales y Fortes sin el eco debido. Ni de Aar�n Palacio. Ni de un natural de Fabio Jim�nez con la suerte en contra, ya ves. Ni de Rom�n -qu� sorpresa- y Escribano con dos notables miuras embistiendo como el toro del siglo XXI...
Ha sido muy interesante el debarte que se ha provocado en el ruedo de la Maestranza entre la bravura antigua y la bravura moderna. Pero no es un debate excluyente, como alguno pudiera pensar, sino enriquecedor. Ya hablaremos.























