El Ayuntamiento de Valencia aprueba una normativa de regulación de plazas turísticas muy restrictiva que afecta a todos los alojamientos para proteger la vivienda y el comercio

Varios visitantes arrastran maletas hasta sus alojamientos en Valencia.
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El pleno del Ayuntamiento de Valencia ha aprobado este martes una normativa de regulación de plazas turísticas en la ciudad de las más restrictivas que, según el equipo de Gobierno que encabeza María José Catalá, blindará el 98% de las viviendas para uso residencial y protegerá al comercio.
Esta normativa entra en vigor cuando se cumplen dos años, el máximo permitido por la ley, de la moratoria que el Gobierno del PP y Vox impusieron para la apertura de nuevos alojamientos turísticos -ya fueran hoteles o apartamentos- y que bloqueó más de 300 expedientes de licencias de apertura.
Con este nuevo escenario, el Ayuntamiento pone en marcha tres "candados administrativos", tres condiciones que afectarán a todos los barrios, distritos y manzanas de la ciudad a excepción de Ciutat Vella, que ya dispone de una regulación específica mediante su Plan Especial, de manera que la creación de nuevas plazas turísticas quedará automáticamente bloqueada cuando se alcance uno de esos topes. Además, los tres se deberán cumplir de forma simultánea, de manera que si uno solo de los indicadores sobrepasa el límite, la apertura será inviable.
El primero de estos candados lo recogerá el Plan de Ordenación Urbana (PGOU) para establecer que el número de alojamientos turísticos totales, ya sean de hoteles, apartamentos o viviendas turísticas (VUT), nunca podrá superar el equivalente al 8% de los habitantes empadronados en toda la ciudad.
El segundo umbral de bloqueo indica que solo un máximo del 2% del total de viviendas de cada barrio y distrito puede destinarse a uso turístico, ya sea como apartamento o como bloque de apartamentos. Además, solo se permitirán en bajos y primeras plantas, siempre que en esa planta no haya vivienda residencial, y deben contar con acceso propio y diferenciado. Esta medida.
En tercer lugar, para proteger el pequeño comercio, en los bajos de cada manzana solo se permitirá hasta un máximo del 15% de cualquier tipo de alojamiento turístico, calculado sobre el total de locales que haya en una manzana de uso dominante residencial.
"Con esta normativa es muy complicado crear nuevos apartamentos turísticos en Valencia, de hecho, ya ha descendido el número de peticiones en los últimos tiempos", recordó el concejal de Urbanismo, Juan Giner.




















