Fue amante de Bill Gates durante un tiempo. Conoció al magnate porque su amigo Jeffrey Epstein le pidió que le mandara un email hablándole maravillas de él para meterle en su círculo. Hoy es profesora de medicina.

Melanie Walker en una imagen de 2015.
Pablo Scarpellini Los Ángeles
Actualizado
Llegar hasta Bill Gates se acabó convirtiendo en casi una obsesión para Jeffrey Epstein. Bien sabía el pederasta la cantidad de puertas que le podía abrir semejante vínculo. Y para lograrlo, recurrió a la amplia red de mujeres que tenía a su disposición. Sucedió en enero de 2011. Melanie Walker, una médico que conocía a Epstein desde hacía dos décadas, le allanó el terreno. Le envío un correo electrónico al fundador de Microsoft hablando maravillas del financiero y presentándolo como uno de sus mejores amigos. Poco podía imaginar Gates el daño que estaba por hacerle a su reputación.
Hasta ahora, Walker, de 54 años, había logrado mantener un perfil bajo en torno al caso Epstein pese a que estuvo metida de lleno en ese entorno. Es cierto que nunca fue abusada ni que ayudó a conseguirle más víctimas el pedófilo, pero mantuvo una relación cercana con Andrés Mountbatten-Windsor, conocido anteriormente como el príncipe Andrés de Inglaterra. Sostiene, además, que fue Donald Trump el que le presentó a Epstein durante un encuentro en el hotel Plaza de Nueva York, y que acabó siendo la amante de Gates trastrabajar durante diez años en la fundación que tenía el magnate junto a su entonces esposa, Melinda Gates.
La declaración de Gates esta semana ante el Congreso ha sacado su nombre de las sombras. Según publica The Wall Street Journal, Walker recurrió a Epstein para salir de la situación comprometida en la que estaba tras comenzar una relación sentimental con Gates. "Con bg (Bill Gates) todo lo que tendrías que decir es que debes saber que le he contado a Jeffrey todo, absolutamente todo", escribió Epstein en un mensaje de texto. Walker respondió que le preocupaba que él tomara represalias contra ella de inmediato.
Gates, sin embargo, declaró el pasado miércoles que fue el propio Epstein el que usó sus relaciones extramaritales para presionarle y que, a pesar de lo que se ha dicho, nunca tuvo una relación personal con el pederasta. "Nunca fui a su isla,a su rancho ni a su casa de Florida. Jamás he victimizado a nadie", dijo en una sesión a puerta cerrada ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes. "Aunque él tal vez haya intentado fomentar una relación personal, a mí nunca me interesó y nunca le correspondí". Gates ya había dicho que fue "bastante estúpido" por pasar tiempo con el financiero, fallecido en prisión tras quitarse la vida en agosto de 2019.

Bill Gates llegando esta semana al Congreso en Washington para su declaración.AP
Lo cierto es que el ex CEO de Microsoft dejó que Epstein entrara en su círculo después de que el pederasta fuera condenado en 2008 por un delito de prostitución de menores. Walker fue clave en eso, describiendo a Epstein como un hombre confiable y restándole importancia a sus delitos de índole sexual. Para ese entonces, Walker, que ahora ejerce de profesora de Medicina de la Universidad de Washington, ya se había ganado la confianza del magnate. Desde comienzos del 2000 se había ido a vivir con Steven Sinofsky, un alto ejecutivo de Microsoft al que conoció en Seattle, y poco después había comenzado a trabajar en la Fundación Bill y Melinda Gates. En la fundación conoció a Boris Nikolic, un inmunólogo licenciado en Harvard que le ayudó a trabajar con Gates directamente y que recuerda a Epstein como un "manipulador nato".
Walker nació en Laredo, Texas, hija de un veterano de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos. Pocos currículum pueden presumir de tanto en tan poco espacio. Es doctora en medicina con especialización clínica en neurocirugía endovascular y neurología vascular, y estudios postdoctorales en neurociencia computacional. Una trayectoria académica de primer nivel.

Melinda, ex de Bill Gates, en 2021GTRES
Sobre la relación que surgió entre Gates y Walker, un portavoz del multimillonario ha explicado que "fue consensuada y terminó de manera amistosa. Walker siguió poniéndose en contacto con Gates periódicamente durante años después". El abogado de Walker, David Fleissig, describió a su clienta como "una superviviente de Jeffrey Epstein" que ya tenía antecedentes de abusos y después tuvo que enfrentarse a Epstein, el hombre que la empujó a estudiar medicina en lugar de convertirse en modelo, y con el que mantuvo una relación cercana casi al final. Otra pieza de un entramado inagotable.























