























España rima con campaña. No hay ídolo de masas que se libre de una en su contra -con razón o no- en algún momento de su carrera. Por muy inmaculado que tenga el cv. Uno de los últimos en sufrirla es Emilio Aragón, el inventor del buenrollismo en nuestro país, que como el común de los mortales comete sus pecados, para algunos veniales. Hace unas semanas trascendió que le habían puesto una demanda por presunto plagio vinculada al programa B.S.O. El músico y showman Guillermo Rayo acusó al rostro más blanco de la televisión noventera, a su productora Caribe Music y al canal que lo emitió, Movistar Plus+, de robarle el germen de dicho programa, que el hijo de Miliki llamó B.S.O. con Emilio Aragón, se estrenó en 2021 y contó con rostros tan conocidos como Alaska o Los Javis.
Los enfrentados hablaron, uno a El Mundo y el otro a El País. Aragón le contestó a Iñako Díaz-Guerra en estas páginas: "Ese asunto sigue su curso judicial y creo que lo más prudente es dejar que la Justicia haga su trabajo. Yo no conozco a la persona que ha presentado la demanda y, además, no es la primera vez que me encuentro en una situación así. Pero que alguien crea que algo ha ocurrido no significa necesariamente que haya ocurrido de esa manera".
Días antes Guillermo Rayo había hecho público el asunto: "Mi teoría es la siguiente: mi programa no lo quiso hacer nadie y, en un momento dado, Emilio Aragón decide volver a la televisión, le presentan formatos y elige el mío (...). Me querellé como forma de reivindicar a los creadores. Es muy injusto que uno se pegue un curro y llegue alguien con más dinero y se apropie de tu trabajo. Sé que es David contra Goliat, y me decían que no metiera en líos. Pero denuncié". Rayo asegura que le presentó al proyecto años antes tanto a Jorge Ortiz de Landázuri (casualmente hermano de Enrique Bunbury), que terminó produciendo del programa de Aragón, y también a Belén Rueda, ex mujer de Daniel Écija, fundador de Globomedia junto a Aragón. El juez dirá.
Aragón vive de perfil bajo desde hace muchos años, aquellos 90 en la cresta de la popularidad le obligaron a poner tierra de por medio (se fue a Boston con su familia al terminar Médico de Familia)y hoy son sus hijos los que llaman la atención de la prensa. Triunfó en tiempos de vacas gordas, así que hizo dinero de sobrísima para vivir tranquilo el resto de su vida y también su descendencia. Ahora sólo hace lo que realmente le gusta. Sigue tocando el piano, componiendo y escribe libros. Acaba de lanzar la última entrega de su serie de novelas infantiles Telmo Lobo y está de promoción, aunque no se prodiga mucho.

Macarena e Ichi Aragón.Gtres
Aparte de artista transversal, es un gran empresario. En 1988 creó su productora Caribe Music, desde la que montó en 1993 Globomedia. De ahí salieron Médico de familia, Siete vidas, Aída, Los Serrano o Compañeros y programas como ¡Qué me dices!, Caiga quien caiga o El Club de la Comedia. Es imposible calcular la fortuna que hizo con esta sociedad, cuyas acciones terminó vendiendo en 2015, pero su patrimonio se estima en más de 100 millones de euros.
A día de hoy, el hijo de Miliki gestiona junto a su mujer, Aruca Fernández-Vega Feijoó, Caribe Music, que gestiona todos los proyectos artísticos de Emilio Aragón, su imagen y con los años, negocios inmobiliarios. En 2024, la compañía tenía unos activos de 111 millones. Años atrás hizo incursiones en el sector vinícola, fue socio de Bodegas Martué La Guardia, que también tuvo activos superiores a los 10 millones.
Agradecido a la vida, Emilio Aragón es filántropo. Colabora activamente con Acción Contra el Hambre y forma parte de asociaciones de fines solidarios como Intermón Oxfam, el Comité Drogas No y la Fundación Dales la Palabra.
Es su guinda del pastel de una trayectoria en la que ha hecho de todo y para todos. Nacido en La Habana en 1959, ha sido payaso de circo con su padre, actor, productor, director, escritor, músico, humorista. Ningún formato se le resiste pero eso sí, al prime time no vuelve ni loco. De la fama estratostérica de Vip Noche y Cuidado con Paloma salió tarifando, pero también millonario.
Ahora le ha pasado el relevo a sus hijos a la hora de emprender. Los tres son muy activos en redes, siendo la más conocida Ichi, la mayor, de 41 años, con 116k seguidores en Instagram, donde triunfa como influencer contando su vida con naturalidad. Eso sí, su mayor fuente de ingresos procede de otra parte. Ichi estudió Publicidad y RRPP en ESIC y cursó un máster en Bellas Artes en Nueva York. Arrancó su carrera en como creativa en la agencia Sra. Rushmore, donde conoció a su marido y padre de sus cuatro hijos, Hugo Fernández de Prada, con quien se casó en 2012.
Antes de la boda, ambos fundaron una agencia de publicidad, Crepes &Texas, que llegó a gestionar cuentas como Coca-Cola, Microsoft o BBVA. Les fue bien, pero hoy el proyecto está en manos de terceros. En lo que les va como un tiro es en la hostelería. Él creó la cadena de pizzerías Grosso Napoletano y ella el obrador Madreamiga. Ya solo la compañía de restaurantes tiene unos activos de 25 millones y un resultado de 708.000 euros en 2024. Ichi lanzó también hace poco una marca cosmética, Likha Beauty.
La segunda de los hermanos Aragón se llama Macarena Rocío y tiene 37 años. Es estilista y directora de arte. Estudió Moda en la Universidad Camilo José Cela y realizó un máster de Estilismo en el Istituto Marangoni de Milán. Ha trabajado como en el Grupo Cortefiel y ha diseñado para Studio Philocaly, firma de accesorios. Macarena se hace llamar en redes Mackahuna, como su propia empresa, que es una consultora con negocios de publicidad, alquiler de vehículos como el sector inmobiliario. La joven consiguió que su madre diera su primera entrevista cuando montaron juntas la firma de moda LexDeux. Entonces Aruca cobró un protagonismo inesperado, comentando su boda lluviosa con Emilio en su pueblo asturiano, entre otras anécdotas. También es influencer como su hermana y tiene 29,1 k seguidores en Instagram.
El benjamín del clan es Nacho, de 30 años, que está casado con la influencer Bea Gimeno y tiene un bebé. Estudió en la Universidad de Miami y se forjó en el Grupo Caribe, luego se asoció con dos amigos con experiencia en el sector textil para crear Neutrale, un concepto de ropa mediterránea que ha evolucionado hacia una experiencia más completa, que pasó por abrir un café y ahora suma tres locales en Madrid. También montó una churrería deluxe, Manosanta.
Nacho es desde 2025 administrador solidario junto a su madre de Estudio Caribe, empresa que se disgregó en 2022 de Caribe Music para gestionar la creación artística y derechos de propiedad intelectual de Emilio Aragón. La familia también tiene porcentajes a través de este holding de la agencia de publicidad El Ruso de Rocky, de una agencia de representación de deportistas, de la firma de moda Unionis Fergil (matriz de Grupo Neutrale) y de distintas sociedades enfocadas en la tenencia de acciones. La buena rentabilidad de todas ellas les reportó en 2023 unos beneficios de 20 millones de euros, de los cuales se repartieron 4.200.000 entre los socios, publicó Vanitatis.
Los Aragón son una familia tan sólida como su economía. Muy unidos, pasan los veranos navegando en Mallorca y los inviernos esquiando en Baqueira, donde tienen casoplones. En Madrid viven cerca, entre los barrios de El Viso y Conde de Orgaz.
Emilio Aragón y Aruca Fernández-Vega Feijóo llevan juntos desde la adolescencia. Ella desciende vía paterna de la saga de médicos oftalmólogos asturianos, aunque su padre era otorrino. Por parte de madre es nieta de Manuel Feijoó, que fue dueño del Circo Price y trabajó con Miliki. Un tío de Aruca, Manolo, se casó con Rita Irasema, hermana de Emilio y a través de ellos se conocieron. Aruca hizo secretariado pero luego se dedicó a su familia, aunque comparte negocios con su marido. Casados desde 1983, tuvieron tres hijos: Icíar, Macarena y Nacho, hoy treintañeros. y emprendedores, ninguno artista.
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