





















Actualizado
Los hombres sufren el 93% de los accidentes mortales durante la jornada laboral, mientras que las mujeres protagonizan el 54% de los siniestros 'in itinere' que requieren de baja médica, aunque ellos también son mayoría cuando se produce el fallecimiento. Y todo, mientras solo uno de cada tres accidentes contaban con una evaluación previa de riesgos documentada.
Así se desprende de un informe sobre siniestralidad laboral elaborado por CCOO y presentado este miércoles en rueda de prensa por Unai Sordo, su secretario general.
El documento recuerda que en 2025 se produjeron en España 1.163.047 accidentes de trabajo, de los que 620.386 necesitaron baja médica, un 1,3% menos que en 2023. Además, se produjeron 735 muertes, 61 menos que el año anterior, lo que supone una bajada del 7,7%.
El informe recoge que los motivos de este importante descenso de los accidentes laborales se encuentran en las "intensas" modificaciones en la estructura del mercado de trabajo en España que se han experimentado en el periodo posterior a la pandemia.
En los últimos años se ha reducido la temporalidad en la contratación y se ha creado más empleo, sobre todo en sectores de conocimiento y de mayor valor añadido y en ocupaciones cualificadas. El sindicato subraya la urgencia de seguir luchando contra la precariedad, ya que la temporalidad está ligada a un mayor riesgo de siniestralidad.
El análisis del sindicato detecta que la mayor incidencia de accidentes con baja en jornada e in itinere la tienen las personas trabajadoras más jóvenes, descendiendo progresivamente a medida que aumenta su edad. Este fenómeno se vincula con la menor experiencia en el puesto de trabajo en esas edades. En cambio, en el caso de los siniestros mortales en jornada, la tendencia es la opuesta, con los mayores índices de incidencia en los grupos de edad más avanzada.
Los accidentes en jornada tienen un marcado perfil masculino, especialmente en los siniestros más graves. En concreto, un 70% de los accidentes con baja lo sufren los hombres, alcanzando el 93% de los mortales.
Las diferencias entre hombres y mujeres al incorporarse al mercado de trabajo se reflejan en la siniestralidad. Las actividades con mayores niveles de siniestralidad están altamente masculinizadas, sin embargo, hay 3 secciones de actividad en las que hay una mayor incidencia femenina: actividades financieras y de seguros, actividades sanitarias y de servicios sociales y educación.
Los accidentes con baja 'in itinere', en cambio, muestran un perfil femenino: el 54% de ellos corresponde a mujeres, un fenómeno que se viene repitiendo desde 2009. La incidencia de los accidentes con baja 'in itinere' en las trabajadoras es un 33% superior al de los varones. Algunas de las causas que explican esta circunstancia son el mayor porcentaje de mujeres con contratos a tiempo parcial y la asunción mayoritaria, por parte de las trabajadoras, de las tareas de cuidado de la familia y del hogar.
En cambio, la siniestralidad mortal 'in itinere' vuelve a tener un perfil masculino, un 81% de los accidentes en hombres, probablemente asociado al mayor uso de los varones del automóvil particular como modo de desplazamiento al trabajo. Estos patrones de distribución por sexos de los accidentes se han mantenido muy estables durante la última década.
También existen importantes diferencias en los niveles de siniestralidad en función de la nacionalidad de la persona accidentada. El conjunto de los trabajadores extranjeros tiene un índice de incidencia de accidentes en jornada mayor que el de los españoles. Las personas procedentes de Ecuador, Colombia, Marruecos y Senegal son las que cuentan con un índice de siniestralidad más elevado, llegando casi a duplicar la incidencia media.
A nivel territorial, las mayores incidencias de siniestralidad con baja en jornada las presentan Baleares, Navarra y Castilla-La Mancha. Solo tres regiones (Madrid, Cataluña y Comunidad Valenciana) más Ceuta y Melilla se sitúan por debajo de la incidencia media.
Finalmente, solo en un 35% de los partes de accidentes con baja en jornada se indica la falta de evaluación de riesgos en la empresa, una obligación legal desde el año 1996. "Se trata de un dato muy constante en la serie histórica, lo que invita a pensar que responde a la realidad. Estaríamos ante un incumplimiento legal intolerable y ante un déficit notorio del sistema preventivo español", abunda el informe de CCOO, que también exhorta a mejorar la notificación de enfermedades de origen profesional.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。