Empresas y emprendimiento
Su nuevo producto MindView es m�s barato que la competencia y acelera el diagn�stico de enfermedades como el alzheimer

Gabriel Gonz�lez, director general de Oncovisi�n.
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Dice Gabriel Gonz�lez que su suegra le define como un "optimista oscuro", ve todas las complicaciones que tiene un proyecto, pero se muestra convencido de que llegar� al final. Es un buen resumen de Oncovision, un spin-off del CSIC apoyado con fondos p�blicos y privados como Bullnet Capital que han tenido mucha paciencia para apoyar el desarrollo de un proyecto que nace con un doble objetivo: mejorar la detecci�n de lesiones cerebrales y hacerlo, adem�s, de una forma m�s barata y �gil que permita desatascar los departamentos de neurolog�a de todo el mundo.
La compa��a cuenta con varias l�neas de negocio donde desarrollan maquinaria destinada al sector hospitalario. La m�s prometedora de ellas es Mindview, un proyecto desarrollado desde 2018 para abaratar la tecnolog�a que permite hacer esc�neres cerebrales, (PET, siglas de tomograf�a por emisi�n de positrones). Mientras los aparatos PET normales escanean el cuerpo entero y cuestan seg�n Gonz�lez hasta dos a�os de adecuaci�n para instalar y tres millones, Mindview permite hacerse la prueba sentado y cubriendo solo la cabeza.
La m�quina, parecida a un secador de peluquer�a, ocupa la mitad de espacio que un esc�ner normal y es m�vil, ya que pesa unos asumibles 300 kilos para su transporte. Adem�s, su precio de venta ronda los 800.000 euros, entre tres y cuatro veces menos que los hasta tres millones de euros que cuestan los aparatos tradicionales. La compa��a puede fabricar 24 aparatos anuales y ve sencillo escalar cuando sea necesario.
"La medicina nuclear ahora mismo est� en una expansi�n enorme y siempre se beneficia de tener ultra alta resoluci�n. Lo que nosotros aportamos es democratizar el acceso porque los equipos de cuerpo completo est�n tan saturados con c�ncer que para neurolog�a, que no mata a los pacientes de un d�a para otro, hay listas de espera", explica Gonz�lez, que se�ala que esta tecnolog�a llega adem�s en un momento oportuno que la empresa espera aprovechar creciendo en el mercado de EEUU, que supone un 40% del global.
Por un lado, el aumento de la edad de la poblaci�n est� elevando la demanda de pruebas para diagnosticar alzh�imer o demencia. Seg�n c�lculos del directivo, se esperaba que hubiera que hacer cinco millones de PET para alzh�imer en el pa�s entre 2024 y 2029, pero apenas hab�a capacidad para hacer tres millones para todas las causas. Por otro, los fabricantes de equipos del pa�s est�n saturados ante la demanda y son mucho m�s lentos a la hora de instalar sus m�quinas que Oncovision.
A favor de obra juega que el pa�s estadounidense es el m�s r�pido del mundo para adoptar tecnolog�a. Por otro, tambi�n comporta retos como el elevado coste de crear un equipo comercial, algo que la startup ha solucionado de forma imaginativa, con la contrataci�n de un grupo de asesores comerciales jubilados que buscaban volver al mundo activo. Una soluci�n ingeniosa que cimienta el sue�o americano de estos valencianos.


























