Lo normal es extraordinario

Mayores paseando en El Retiro, Madrid
Leopoldo Abad�a
Actualizado
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Uno de las cosas que me hace ilusi�n es seguir siendo amigo de personas con las que me encontr� en mi vida profesional: compa�eros de trabajo, alumnos, clientes, camareros...a�n me estoy riendo -internamente- al pensar lo que me alegr� de encontrarme con un inspector de Hacienda, personaje que no me produc�a nada de alegr�a cuando me encontraba con �l en aquellos lejanos buenos tiempos.
Se acaba de morir uno de aquellos amigos. Pocos d�as antes fuimos a verle un hijo m�o y yo. Mi hijo estuvo hablando con la mujer de mi amigo y yo, con �l. A los dos no impresion� el ambiente de paz y serenidad que hab�a en aquella casa, sabiendo todos que el enfermo estaba en fase terminal.
Hace unos pocos a�os escrib� "Yo de mayor quiero ser joven", libro que llevaba el subt�tulo "Reflexiones de un chaval de 82 a�os". Recordaba en el primer cap�tulo que yo hab�a escrito lo que quer�a ser de mayor, y al salir de ver a mi amigo, cog� el libro para comparar lo que hab�a escrito con lo que acababa de ver y con lo que creo que soy ahora que han pasado 10 a�os.
El cap�tulo se titulaba "Yo de mayor quiero ser una persona completa" y en las p�ginas siguientes desglosaba el t�tulo en puntos como los siguientes: tener criterio; saber perdonar; saber pedir perd�n; no ser prepotente; saber callarme; saber tener detalles; saber equivocarme; luchar por sacar lo mejor de las personas; saber escuchar; ser responsable; tener sentido com�n; servir a los dem�s; tener esperanza; vivir con dignidad; ser honrado; sembrar paz; confiar en los dem�s;...
Remataba: "seguro que me faltan much�simas m�s cosas para conseguir ser una persona completa. Pero estas son un buen comienzo. Me sirven principalmente para marcar las ideas generales de mi deambular en la vida".
Al ver aquella familia, pens� que estas cosas se contagian. Que cuando el padre lucha por vivirlas, la madre, sin querer, lucha por vivirlas tambi�n. Y al rev�s. Y los hijos, sin darse cuenta, tambi�n.
Conoc� a una persona que trabaj� una temporada corta en una empresa. El d�a que acab� su trabajo se despidi� de los empleados. Uno de ellos le dijo que desde que le conoc�a hab�a cambiado su vida. Y le puso algunos ejemplos de cosas que, sin querer, estaban relacionadas con la lista que he copiado en este art�culo.
P.D. Como era de esperar, mi amigo falleci� a los pocos d�as. Habl� con su mujer. Le encontr� con mucha pena, pero presumiendo de marido. Me pareci� absolutamente normal.





















