





















Las historias personales de Roc�o, Candela y Mizuki no tienen muchos elementos en com�n, pero convergen en dos puntos. El primero, el de la situaci�n de vulnerabilidad, al que llegaron por caminos diferentes. El segundo, muy concreto, es una consulta veterinaria. Pero a esta llegaron por el mismo camino: la Fundaci�n para el Asesoramiento y Acci�n en Defensa de los Animales (Faada) y su programa Mejores amigos. Este programa, subvencionado en parte por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, ayuda a que las personas con las que trata Servicios Sociales puedan pagar gastos veterinarios que no podr�an asumir.
El programa naci� en Barcelona hace 10 a�os "a ra�z de una beca de investigaci�n en un proyecto para empezar a trabajar con las personas que estaban en situaci�n de sinhogarismo en la ciudad", explica Noe Terrassa, coordinadora del �rea social de Faada e investigadora de familias multiespecie.
A ra�z de su �xito, en 2023 la Direcci�n General de los derechos de los animales del Ministerio llev� el modelo a todos los Ayuntamientos, pero como un servicio p�blico m�s. "Igual que pides tu ayuda para tus gafas, tu dentista o la luz, tambi�n puedes hacer una demanda espec�fica para tus animales de familia", ilustra Terrassa.
Aunque no hay una cifra exacta del n�mero de mascotas que hay en Espa�a -muchas no est�n registradas-, las estad�sticas de la Red Espa�ola de Identificaci�n de Animales de Compa��a (REIAC) recog�an 10.165.498 perros y 967.834 gatos a mediados de 2023 (�ltimos datos disponibles). Es decir, en torno a seis mascotas por ni�o. Tampoco hay un c�lculo exacto del coste de tener un animal en casa, si bien el INE cifraba en 2024 en 128,41 euros el gasto medio por hogar en servicios veterinarios y otros servicios para mascotas -sin contar alimentaci�n, que la la Real Sociedad Canina de Espa�a estima en 105 euros mensuales- y en 51,40 el gasto medio por persona. En ambos casos, el gasto se ha disparado casi un 65% desde 2016, cuando estaba en 78,14 y 31,35 euros, respectivamente. Atendiendo a estos datos, el presupuesto de la organizaci�n parece ajustado: seg�n recoge el Bolet�n Oficial del Estado, Faada recibi� una subvenci�n de 154.500 euros en junio de 2023 y en octubre de 2025, otra de 307.500 euros.
Terrassa y el resto de profesionales del �rea social de Faada investigan los modelos relacionales interespecie. "Es decir, c�mo se vincula una persona con un animal de cualquier especie de manera familiar", detalla. "Los animales no sustituyen los v�nculos entre humanos", contextualiza, "sino que los complementan, suman en la red social de la persona". Pero, en cualquier caso, recuerda que "que alguien se vincule muy fuertemente con un animal de familia es algo bueno de por s�".
En este tiempo ya han gestionado unos 2.000 casos. Uno de ellos es el de Candela de la Riva, que tiene 30 a�os y tres perros rescatados a los que ha llevado no pocas veces al veterinario. Pero ahora, en paro y cobrando el ingreso m�nimo vital, no pod�a siquiera plantearse pagar la consulta cuando Hipo, un pitbull mexicano de cinco a�os "sordito de nacimiento y albino" comenz� a mostrarse ap�tico. "Se empez� a poner muy pachucho y no pod�a acercarme a ning�n veterinario porque no ten�a un duro, la verdad", resume por tel�fono. Tras buscar en internet dio con la asociaci�n y descubri� que pod�a solicitar el pago a trav�s de servicios sociales.
"Resulta que se hab�a comido un cacho de una pelota o algo as� muy duro y no pod�a echarlo", explica, as� que tuvieron que operarle: "Imag�nate, impensable poder pagarlo". Tras pasar dos d�as ingresado, se lo llevaron a casa. "No sabr�a ni c�mo darles las gracias, de verdad, han salvado a un hijo y si no fuera por ellos no estar�a aqu�", incide cuando su amigo Jos�, que tambi�n atiende la llamada, da una actualizaci�n sobre el estado de Hipo: "F�jate si est� bien que ya est� robando pan".

Greta, la gata de Roc�o.Cedida
Roc�o, jubilada de 69 a�os, coincide con De la Riva: "Para m� es mi familia: convivo con ella 24 horas desde hace 8 a�os". Ella es "la Greta", una gata que este noviembre cumplir� 11 a�os. "Somos colegas, adem�s, tenemos una relaci�n divertid�sima", presume esta antigua secretaria de administraci�n. Greta tiene una enfermedad cr�nica para la que necesita tratamientos y pruebas con cierta frecuencia, as� que Roc�o est� "pendiente de las fechas en las que todav�a puede haber presupuesto" para solicitar la ayuda.
"Es mi compa�era de vida", resume. "Tienes amigos, tienes tu gente... pero en casa la que est� y te espera y la tienes encima es Greta. Conseguir que ella est� bien es que yo tambi�n est� bien".
Tambi�n Mizuki Rinc�n, de 54 a�os, reconoce que el estado de su mascota, Marina, afecta a su salud: "Estaba psiqui�trica". El motivo, unos tumores de los que ya han operado a Marina. "Mi perrita duerme conmigo, en la almohada, imagina el v�nculo que tenemos", explica. Y, al igual que otros protagonistas, alude a esa relaci�n casi familiar: "Es como si fuera mi hija; verla bien, ver que se tira de la cama, que va para all�, que va para ac� conmigo y que est� bien es una tranquilidad...".

Mizuki Rinc�n posa con su perra, Marina, en Madrid.Alberto Di LolliMUNDO
M�s all� de los modelos de relaci�n hay un componente pragm�tico en la labor de Faada. Ya desde sus inicios, cuando ayudaban a personas en situaci�n de sinhogarismo, entendieron que todos estos perfiles ni siquiera se planteaban separarse de sus animales, incluso si esto les permit�a acceder a servicios o a un techo. La idea era desbloquear accesos a recursos residenciales en estos perfiles, pues descubrieron que hab�a muchos casos cronificados precisamente por esto: "Al no darles una alternativa habitacional para su compa�ero prefer�an quedarse en situaci�n de calle", apunta Terrassa, porque el v�nculo, como ocurre tambi�n con los beneficiarios actuales, es demasiado estrecho. As� que la relaci�n puede llegar a convertirse en algo que cronifica la vulnerabilidad. Y esta situaci�n, explica la experta, se debe entender como un tr�nsito, pero si en un momento determinado alguien debe decidir, por ejemplo, entre pagar una factura de la luz o una operaci�n para su mascota, elegir� siempre al animal. Es decir, nuevas deudas y m�s problemas que complican ese tr�nsito.
Sin salir del pragmatismo, en cualquier caso, la experta detalla tambi�n que es mucho m�s barato hacer ese pago veterinario que hacer frente a lo que supone separar a la mascota y la persona, pues conlleva cuidar del animal en un refugio o, incluso, el sacrificio. En este sentido, la organizaci�n tambi�n se dedica a la formaci�n de profesionales de servicios sociales para que conozcan sus recursos y para que entiendan estas modalidades de relaci�n: "Hay que formarlos, para que sepan tratar a estas personas desde un lugar que no sea paternalista. Para que cuando una persona est� pidiendo soporte para su animal no reciba ni juicios de valor ni nada que no est� dentro de la inclusi�n que se le pide a servicios sociales cuando atienden a las personas en situaci�n de vulnerabilidad".
Roc�o zanja el debate con la misma idea, aunque alejada del lenguaje acad�mico: "Hay gente que dice que si tienes que gastarte tanto, que la duerman. Y una mierda" .Tras una pausa para pedir perd�n, incide: "Si tiene tratamiento, tiene tratamiento y se lo dar� hasta que pueda".
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