




























Daniel ViañaCorresponsal Bruselas
Actualizado
España sigue registrando datos labores comparativamente muy negativos. Según las cifras que ayer publicó Eurostat, relativas a marzo, la economía española lidera varios ámbitos. A saber. Es el país de la Unión Europea con un mayor desempleo femenino y juvenil. También es la nación con una mayor cifra absoluta de parados y es el segundo en términos de tasa a sólo una décima de Finlandia. Los datos en este día del trabajadores son desoladores. O, más bien, día del parado.
Por partes. En lo relativo al desempleo juvenil, España arroja una tasa del 24,3%, cifra que supera en sólo una décima al dato de Suecia. La media de la UE es del 15,4%, y la publicación de la oficina europea de estadística confirma, una vez más, el grave problema que arrastra la economía española en este ámbito.
El dato de paro femenino llega hasta el 11,8%, por encima del 11,5% de Grecia. La media de la UE es del 6,2%. Francia, por ejemplo, presenta una cifra del 7,5%, Italia del 5,8% y Alemania se queda en el 3,7%.
Y la cifra absoluta de desempleados también llama mucho la atención. En parte, es lógico que España presente una cifra elevada ya que es uno de los países más poblados de la UE. El cuarto, en concreto, con casi 50 millones de habitantes. Pero Francia, que llega a los 68 millones de ciudadanos, tiene un dato absoluto de parados inferior, por ejemplo. La cifra es la siguiente: hay algo más de 2,59 millones de parados españoles, mientras que en el conjunto de la Unión Europea el número es de 13,22 millones. Esto supone que la economía española aporta cerca de un 20% de todos los parados de la UE.
La tasa total de paro es del 10,3%, una décima menos que el 10,4% que hace a Finlandia el país líder. Los países nórdicos están sufriendo un empeoramiento muy llamativo de sus datos de paro y destacan de manera negativa en casi todas las estadísticas.
Estos número contrastan con las cifras de crecimiento que se conocieron también ayer. El Producto Interior Bruto (PIB) de España repuntó un 0,6% en el tercer trimestre tras moderarse en dos décimas desde el cierre de 2025. Pero incluso así, el dato supera por mucho al que arrojó el conjunto de la Eurozona, que apenas avanzó un 0,1%.
España, además, fue el segundo país que más creció empatado con Estonia y sólo por detrás, de nuevo, de Finlandia. Francia se estancó, Italia repuntó un 0,2% y Alemania, un 0,3%. La economía española es, sin duda, uno de los motores de la Eurozona, pero esto sigue sin ser suficiente para que salga de la cola en el ámbito laboral.
Esto se debe, en parte, a que el país está recibiendo una gran cantidad de población extranjera en busca de trabajo. Aunque eso es, al mismo tiempo, una razón fundamental que explica el gran diferencial en el crecimiento. Y también influye, y mucho, que la cifra de paro estructural es muy elevada. La economía ha cambiado mucho desde entonces, pero sirva como referencia que durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, cuando España vivió uno de sus mejores momentos económicos, el desempleo apenas pudo bajar del 8%. Si se compara con el resto de potencias europeos, es evidente que existe un gran problema.
Volviendo a los datos europeos, la oficina estadística comunitaria informó asimismo ayer de que la inflación en la UE repuntó hasta el 3% en marzo. Esto, unido al bajísimo crecimiento acerca un poco más el "shock de estanflación" del que ya el mes pasado avisó el comisario de Economía. Valdis Dombrovskis. Todavía es algo lejano, y la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, rechazó el término. Pero la realidad es que el fantasma está ahí.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。