Tras recibir hace unas semanas al dueño de Palantir, Peter Thiel, el mandatario argetino ha mostrado sus intenciones de que la IA se desarrolle libremente y hasta a propuesto modificar la legislación para su funcionamiento en el país

El presidente de Argentina, Javier MileiAFP
Sebastián Fest Buenos Aires
Actualizado
Mientras Europa, e incluso los Estados Unidos de Donald Trump, analizan cómo controlar la Inteligencia Artificial (IA) y plantear límites a una tecnología que no parece tenerlos, Javier Milei va en el sentido exactamente opuesto: propone a la Argentina como un paraíso de la IA, sin regulaciones y con "corporaciones no humanas" operadas por robots.
El presidente anarcocapitalista cree que Buenos Aires puede ser "para la inteligencia artificial lo que Ámsterdam fue para la era de la navegación: el lugar donde la imaginación jurídica alcanzó al momento tecnológico y cambió el mundo".
Las reflexiones del jefe de Estado argentino se publicaron días atrás en una columna con su firma en el Financial Times. El artículo lleva también la firma de Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado.
Fiel a su ultraliberalismo, Milei propone una IA totalmente libre, "un compromiso para mantener la IA sin regular, de modo que pueda desarrollarse libremente sin la mano mortal de regulaciones prematuras y mal comprendidas".
Un aspecto novedoso es la propuesta de modificar la Ley de Sociedades para incluir la "corporaciones no humanas" en el ordenamiento legal argentino.
El proyecto de ley crea las llamadas DAO (por sus siglas en inglés, Organizaciones Autónomas Descentralizadas), pero además reconoce la figura de las "sociedades automatizadas", empresas que pueden operar mediante algoritmos o sistemas de inteligencia artificial.
Según Clarín, esto implica que "las decisiones de los socios tienen procesos automatizados con reglas ya codificadas" y que "a diferencia de una empresa tradicional, donde las decisiones suelen quedar en manos de un directorio o de los accionistas reunidos en asamblea, en una DAO las decisiones se tomarían mediante mecanismos automáticos a través de tokens".
Más allá del evidente salto legal y tecnológico, el responsable legal de estas corporaciones no humanas debe ser un ser humano.
El proyecto de modificación de la Ley de Sociedades argumenta que estas nuevas figuras vienen a llenar un vacío legal y a cubrir situaciones que ya existen: "Esta incorporación responde a la aparición de nuevas formas de organización económica que, de no contar con reconocimiento jurídico, pueden operar en zonas de incertidumbre, informalidad o falta de responsabilidad claramente atribuible".
En el artículo para el FT, Milei no oculta sus intenciones: "Estamos abiertos a los negocios (...). Queremos ofrecer el entorno legal y fiscal más atractivo para las compañías de IA que definirán el siglo XXI".
El presidente argentino recibió hace pocas semanas en la Casa Rosada a Peter Thiel, el dueño de Palantir, que se instaló por un plazo indefinido a vivir en Buenos Aires e incluso inscribió a sus hijos en un colegio local.
Palantri es una de las empresas tecnológicas más poderosas del mundo, especializada en el procesamiento de datos e información y con amplios nexos con la CIA y el Pentágono.
Elisa Carrió, veterano referente de la oposición en Argentina, llamó recientemente en una carta abierta a frenar los planes de Milei, al que ve asociado a Thiel.
"Argentina es el lugar elegido para un experimento social de terribles consecuencias para la libertad humana, de pensamiento, de expresión, de vida digna, de espacios de intimidad, de libre albedrío; y esto viene de la mano de la no regulación de la IA que es la disolución de toda regla moral o jurídica, el fin del Estado, la privatización de la fuerza tanto militar como policial en manos de grupos privados", advirtió Carrió.
La dirigente acusó de "inconscientes" con "mala fe" a Milei y Sturzenegger: "Habilitar estos regímenes y habilitar esta ideología amenaza a la sociedad en su conjunto y nos lleva al pleno totalitarismo privado de una corporación: la de Peter Thiel".











