Respetar las zonas comunes
La responsabilidad de la mascota recae sobre los hombros del propietario

Un perro asomado a una ventana.
Actualizado
En España, hay más de 20 millones de mascotas, de acuerdo a los datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (ANFAAC), siendo los perros (6,9 millones), los peces (5 millones) y los gatos (4,9 millones) los más numerosos.
Por tanto, convivir con mascotas forma parte de la vida de muchas comunidades de vecinos, aunque la responsabilidad de las mismas es del dueño, que debe velar que no se produzcan daños o desperfectos en zonas comunes, como pueden ser los arañazos en las puertas o el deterioro de paredes o ascensores. También hay que mantener limpios estos espacios de excrementos de las mascotas.
En este sentido, la Ley de Propiedad Horizontal protege claramente a las comunidades de vecinos con su artículo 9. Aunque no se habla en él específicamente de mascotas, sí que se señala que es responsabilidad del propietario el respeto a las instalaciones generales, evitando desperfectos o daños.
Por tanto, si es la mascota la que causa problemas en las zonas comunes, será el dueño el que deba responder por ella.
"Es obligación de cada propietario respetar las instalaciones generales de la comunidad y demás elementos comunes, ya sean de uso general o privativo de cualquiera de los propietarios, estén o no incluidos en su piso o local, haciendo un uso adecuado de los mismos y evitando en todo momento que se causen daños o desperfectos", reza el artículo 9.1 de la Ley de Propiedad Horizontal.
Qué puede hacer la comunidad si una mascota no respeta las zonas comunes
Lo primero que puede hacer la comunidad, a través del presidente, es realizar una comunicación al propietario detallando las molestias que está causando y pedirle el cese de las mismas. Muchas veces estas soluciones dialogadas dan resultado y finalizan las actividades molestas para el resto de vecinos.
En caso de que se ignore este requerimiento, la comunidad puede recurrir a las acciones legales. Será necesaria la aprobación de la junta de propietarios y entonces el juez decidirá la forma de proceder, imponiendo las sanciones correspondientes al propietario.





















