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M�laga se ha convertido este a�o en el epicentro de las reivindicaciones laborales en Espa�a. La manifestaci�n central del Primero de Mayo, que tradicionalmente recorre las grandes capitales, se ha trasladado a la capital de la Costa del Sol coincidiendo con el inicio de la campa�a electoral del 17-M. Bajo el lema "Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y Democracia", miles de personas han salido a la calle para exigir un cambio de rumbo en las pol�ticas sociales y econ�micas. Los secretarios generales de UGT y CCOO, Pepe �lvarez y Unai Sordo, han encabezado una marcha que ha finalizado con una contundente reclamaci�n de justicia social.
Sordo ha calificado como "un esc�ndalo" la situaci�n actual de la vivienda, denunciando que esta realidad "condena" a la juventud y se ha convertido en un aut�ntico "polvor�n social". En esta misma l�nea, �lvarez se ha referido al reciente decreto de vivienda tumbado en el Congreso como una "verg�enza". En materia econ�mica, los l�deres sindicales han insistido en la necesidad de "distribuir la riqueza en Espa�a" mediante un aumento significativo de las rentas de los trabajadores.
Unai Sordo ha sido tajante al afirmar que "no hay mayor trinchera que no llegar a final de mes", se�alando que las subidas salariales medias aplicadas hasta ahora son todav�a insuficientes para millones de familias. Por ello, han instado a la patronal a negociar subidas fijas del 4% anual para los pr�ximos tres a�os. La jornada ha contado con un marcado respaldo institucional. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda D�az, y la ministra de Inclusi�n, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, han acompa�ado a los sindicatos en M�laga.
Junto a ellas, tambi�n han estado presentes figuras del �mbito pol�tico como Mar�a Jes�s Montero y Antonio Ma�llo. A pesar de que los sindicatos han cifrado la participaci�n en unas 20.000 personas, resaltando que el acto ha sido "m�s internacional que nunca" por el rechazo a los conflictos en Palestina, Ucrania e Ir�n, la realidad en las calles de M�laga mostr� contrastes.
Aunque Pepe �lvarez habl� de una asistencia mayoritaria, algunos informes indican que no se logr� llenar la Plaza de la Constituci�n y que muchos asistentes se retiraron antes de finalizar los discursos debido al buen tiempo y la cercan�a de la playa. De cara al futuro inmediato, los sindicatos ya preparan su estrategia.
�lvarez ha abogado por "plantar la batalla" por el control horario para evitar que las empresas sigan "abusando" de los trabajadores. Asimismo, ha mostrado su convencimiento de que ganar�n la lucha por la jornada de 37,5 horas y ha lanzado una advertencia al Ejecutivo y a la patronal: si los precios contin�an su escalada, las organizaciones pedir�n a mitad de a�o una nueva subida del SMI. El objetivo final, seg�n el l�der de UGT, es conseguir que la prioridad nacional sean "las mujeres y los hombres", garantizando que los beneficios empresariales, que est�n en niveles r�cord, se trasladen finalmente a los salarios: "Tenemos que conseguir que los salarios crezcan", ha sentenciado.























