


























La relaci�n de los empresarios catalanes con el Gobierno, presentada por La Moncloa como poco menos que de id�lica, tiene sin embargo unos puntos de fricci�n que est�n distanciando poco a poco al mundo econ�mico de Pedro S�nchez, al que empiezan a criticar en p�blico y a cuestionar su "ayuda a Catalu�a". Una de las carpetas pendientes que m�s malestar provocan en la elite catalana, junto a la falta de un nuevo modelo de "financiaci�n singular" y el caos ferroviario, es la resistencia del Gobierno y AENA a que Catalu�a participe en la gesti�n del aeropuerto de El Prat.
Esta es una vieja reclamaci�n del mundo empresarial —en marzo de 2007 se reunieron en la sede de IESE en Barcelona centenares de representantes de la sociedad civil para pedir la ampliaci�n del aeropuerto y su gesti�n— que ha recobrado ahora fuerza despu�s de que el pasado mes de marzo S�nchez acordara con el lehendakari Imanol Pradales que el Gobierno vasco participe en la gesti�n de los aeropuertos de Vitoria, Bilbao y San Sebasti�n. Una cohabitaci�n que se articular� a trav�s de un �rgano bilateral que, seg�n sostiene Pradales, no ser� meramente consultivo —como sostiene Aena, rebajando expectativas—, sino que permitir� al Gobierno vasco tener "voz y voto" e influir en inversiones, planes de desarrollo, conectividad y calidad del servicio.
La reciente cesi�n de S�nchez al Gobierno vasco ha despertado recelos y preocupaci�n en Barcelona. "Si S�nchez se lo ha dado a los vascos, nos lo debe dar tambi�n a nosotros", es una reflexi�n habitual estos d�as en importantes despachos de la capital catalana. Los actores econ�micos y sociales temen que, como ha ocurrido en otros momentos y en otras �pocas, el nacionalismo vasco haya logrado de nuevo la cesi�n de una competencia que a Catalu�a se le acaba negando o rebajando.
TEMOR A SER ENA�ADOS "DE NUEVO"
El temor a ser enga�ados ha puesto en alerta a las organizaciones empresariales y patronales, con especial protagonismo y beligerancia de la Cambra de Comer� de Barcelona, cuyo presidente, Josep Santacreu, tuvo recientemente un intenso cruce de pareceres con el presidente de Aena, el catal�n Maurici Lucena.
"La participaci�n, capacidad de decisi�n y de influir en la gobernanza de una infraestructura es crucial para la conectividad de las personas y para la competitividad del territorio en todos sus �mbitos", afirma a este diario Miquel Mart�, vicepresidente de la Cambra.
Entre el empresariado catal�n se ha consolidado la sensaci�n de que AENA prioriza el aeropuerto de Barajas sobre el Prat, relegando a este a pista mediterr�nea para vuelos Low Cost, por lo que la entrada de la Generalitat, el ayuntamiento y la Cambra de Barcelona en su cogesti�n entienden que ayudar�a a transformarlo en un Hub internacional. El sector tur�stico, Foment del Treball, Pimec y la Fira de Barcelona reclaman la ampliaci�n de El Prat para que Barcelona pueda captar m�s turismo de ocio y de negocios intercontinental sin que "tengan que pasar por Madrid".
El concepto difuso de "cogobernanza compartida" que esgrime el Gobierno para contentar las reclamaciones catalanas, pero todav�a sin definir las consecuencias pol�ticas y jur�dicas de esta cogesti�n, adem�s de la falta de concreci�n del consorcio Estado-Generalitat anunciado por Illa para la gesti�n de los aeropuertos catalanes "desde una visi�n integral", alimentan tambi�n el recelo del mundo econ�mico.
"De S�nchez ya nos fiamos lo justo; el Gobierno prometi� un concierto fiscal a la vasca para Catalu�a y se ha quedado al final en una ligera mejora del modelo de financiaci�n actual", se�ala a este diario un importante empresario. El hecho de que las tres partes implicadas —Gobierno, Generalitat y Aena— est�n en manos socialistas y compartan intereses es otro elemento importante de desconfianza.
EXPLICACIONES CONTRADICTORIAS
La diferencia entre lo que sostiene Aena, que el �rgano bilateral de cogesti�n en el que participe Euskadi ser� solo consultivo, y la versi�n que explica el Gobierno vasco, asegurando que tendr� una influencia real y ejecutiva, es el punto nuclear del debate y el motivo de choque en Catalu�a entre las organizaciones empresariales y el Gobierno y la Generalitat catalana.
El presidente de Aena, Maurici Lucena, militante del PSC y persona muy cercana tanto a S�nchez como a Salvador Illa, dejaba claro hace unos d�as en la junta de accionistas de la compa��a que la cogesti�n de El Prat —el aeropuerto m�s rentable para Aena, aunque Barajas lo supera en volumen total— "es imposible" porque atentar�a contra la Constituci�n al ser su gesti�n una competencia exclusiva del Estado.
"Un traspaso de activos o cesi�n es incompatible con las peticiones de algunas comunidades aut�nomas y sale del marco legal y constitucional. Tampoco es compatible una gesti�n de los aeropuertos de Aena, que corresponde �nicamente a la empresa", dijo Lucena, advirtiendo de que los inversores internacionales que posee Aena —empresa participada en un 51% por el Estado— est�n dispuestos a llevar ante los tribunales el cambio en el modelo de gesti�n.
El hecho de que Aena sea, adem�s, una sociedad cotizada en Bolsa desde 2015 a�ade dificultad a cualquier movimiento de esta �ndole.
La contundente declaraci�n de Lucena vino a contradecir las declaraciones que hab�a hecho pocos d�as antes Illa, quien, presionado por la par�lisis del traspaso ferroviario de Cercan�as y por el "concierto econ�mico" que no se concreta, y ante la reclamaci�n de ERC y Junts para que se constituya y eche a andar la Autoritat Aeroportu�ria de Catalunya, anunci� en el Parlament un acuerdo "bastante inminente" para que la Generalitat participe en la gobernanza de los aeropuertos catalanes.
Las discrepancias entre Illa y Lucena son vistas por parte del empresariado catal�n como una "estrategia de despiste" ante la negativa del Estado a renunciar al modelo de gesti�n vigente. "Los dos son del mismo partido y dependen de S�nchez", subrayan fuentes empresariales.
En este sentido, el ministro de Transportes, �scar Puente, ha querido cerrar el debate y las especulaciones fijando que cualquier f�rmula para la coordinaci�n en los aeropuertos se ce�ir� a la legalidad y "no pondr� en jaque" el actual modelo en red. Una manera elegante de desbaratar la pretensi�n de los empresarios catalanes de descentralizar el modelo de gesti�n aeroportuaria y adoptar un modelo mixto como el de Francia, Alemania o Italia, donde la participaci�n de gobiernos regionales en infraestructuras aeroportuarias es est�ndar.
El peso del aeropuerto en el PIB catal�n -estimado en torno al 5%- subraya por qu� esta batalla no es meramente simb�lica para la �lite econ�mica catalana.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。