Algoritmo
Las empresas pueden optar por una alternativa a las subidas salariales: los planes de pensiones para empleados, ahora simplificados gracias a la plataforma de esta ‘startup’ ubicada en Sevilla.

Los tres fundadores de Arca Digital: Adri�n Esteban, Sergio Rodrigues y Gonzalo Concepci�n.
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La hucha del cerdito, viejo s�mbolo capitalista, funciona aceptablemente bien en Espa�a, donde la tasa de ahorro se situaba en el 12% a cierre del tercer trimestre de 2025, seg�n Eurostat. Por bajarlo al piso, ese porcentaje significa que de cada 100 euros que entran en un hogar, quedan 12 despu�s de pagarlo todo. En la UE el n�mero escala hasta el 14,6%, con Eslovenia, Alemania y Francia como los pa�ses m�s austeros o habilidosos. Pese a que esos 12 euros viajan al calcet�n, la cuenta bancaria, esta o aquella criptomoneda y hasta ciertos fondos indexados, la sensaci�n de angustia permanece. En la partida de damas del presente se mira mucho al futuro por una combinaci�n de factores que podr�a desencadenar la tormenta perfecta: envejecimiento de la poblaci�n, inestabilidad geopol�tica y zurriagazos inflacionistas multiplican el esfuerzo necesario para engordar el colch�n personal o familiar.
Ciertos cambios legislativos y la estructura de costes convierten los planes de pensiones en un plato del agrado de pocos. Desde 2022, el l�mite m�ximo que un ciudadano puede aportar a un plan individual para desgravarlo despu�s en el IRPF se redujo de 8.000 a s�lo 1.500 euros anuales. Adem�s, aunque el dinero aportado reduce la base imponible hoy, en el momento del rescate tributa como rendimiento del trabajo. Esto significa que se paga por el capital aportado y por los beneficios generados al tipo impositivo del IRPF (que puede llegar al 47% en los tramos m�s altos), en lugar de tributar como rentas del ahorro, con una fiscalidad m�s favorable. Por si fuese poco, las rentabilidades promedio de las �ltimas d�cadas apenas dan para cubrir la inflaci�n y tampoco conviene olvidar que este producto conlleva el pago de comisiones.
Apenas en 2024, Sergio Rodrigues, Adri�n Esteban y Gonzalo Concepci�n fundan Arca Digital para automatizar el ciclo completo de planes de pensiones y ahorro colectivo, conectando las piezas clave –gestoras, empresas, n�minas, cumplimiento y fiscalidad– de forma 100% digital y sin fricci�n. Con la ronda de un mill�n de euros recientemente levantada y coliderada por Draper B1 y Robin Capital, esta plataforma aspira a convertirse, en palabras de Rodrigues, "en la principal soluci�n de previsi�n social en Espa�a" y en una herramienta que puede beneficiar no s�lo a compa��as de corte m�s convencional, sino a softwares de recursos humanos y a las propias gestoras de fondos de pensiones.
"Antes de crear la startup, observamos que s�lo organizaciones del tama�o de Telef�nica, Repsol o Ferrovial contemplan la opci�n de ofrecer planes de pensiones a sus trabajadores, aunque en otras latitudes sea mucho m�s frecuente hacerlo y no dependa de la dimensi�n. Es un producto complejo que afecta a las n�minas y a la fiscalidad de la empresa y esto destroza la operativa cotidiana de una pyme. Hemos recurrido a la tecnolog�a para simplificarlo todo y tentar tanto al grande (que suele contratar a una consultora muy cara y que encima no se encarga luego de la gesti�n) como al peque�o", expone el cofundador.
El desconocimiento suele llevar al empleado a arquear la ceja cuando se le plantea esta opci�n. "La gente se cree que se le va a retirar una parte del salario, pero no es as�: se trata de dinero nuevo que pone la empresa", puntualiza Rodrigues. Al trabajador se le dan recursos adicionales que encima no tributan en el IRPF, y la empresa dispone aqu� (especialmente la pyme, m�s ahogada que una corporaci�n) de una tercera v�a frente a la subida de sueldo. "Si tienes 100 euros al mes de margen de mejora para tu profesional, incluirlos en la n�mina supone un coste aproximado de 133 euros. En cambio, si esos 100 euros se destinan a un plan de pensiones, al final desembolsas 109 o 110 euros".
Entre los 50 clientes que Arca Digital ha captado en a�o y pico de recorrido destacan Caser Seguros, la firma de semiconductores iPronics y la fintech ID Finance, adem�s de plataformas de beneficios como Vitaance y Betterfly, softwares de n�minas como Sage y Seresco, y gestoras de inversiones como Indexa Capital. La ventaja de la startup es que puede integrarse f�cilmente mediante una API en otros ecosistemas, lo que permite asimismo acceder al cat�logo de clientes de esas compa��as que acaban contratando sus servicios. Por poner un caso, si Factorial es proveedora del Santander y Arca Digital sella una alianza con Factorial, el efecto multiplicador es evidente.
Podr�a decirse que, de una forma u otra, Arca Digital no se olvida del aut�nomo, ese eterno paria con acceso a un producto, el plan de empleo simplificado, que le permite aportar algo m�s de 4.000 euros al a�o para su plan de pensiones, cifra que acredita el en�simo agravio comparativo con un asalariado, cuyo empleador es capaz de dedicar al mismo objetivo 8.500 euros. "Y si ese freelance tiene empleados a su cargo, la paradoja es que la jugada le sale peor que a ellos".
A las nuevas generaciones, frustradas por el dif�cil acceso a la vivienda y unos salarios con frecuencia esmirriados, Rodrigues les aconseja un principio tan b�sico como el del ahorro. "Es la mejor forma de ser un antisistema y de controlar el instinto", proclama. "Es verdad, quiz�s ganes 1.200 euros al mes y te preguntes c�mo vas a apa�arte para llenar la hucha, pero puedes empezar con cantidades simb�licas porque lo relevante es el h�bito. Es la filosof�a de la hormiguita y despu�s viene otra tarea: informarte de los productos donde ese dinero rinde m�s. Ya metas euros en cripto o en fondos indexados, debes invertir sin que invertir te quite el sue�o".
De padre portugu�s y madre gallega, Rodrigues nace en Suiza en 1994 y vuelve con un a�o a Espa�a, estudia en la Complutense ("la meca del antiemprendimiento"), completa una Erasmus en Holanda y cursa un m�ster en Dinamarca que le abre los ojos a otra mentalidad. Al regresar trabaja en Circ, el primer sorbo startupero, pasa por el departamento financiero de una empresa de renovables y hace sus pinitos en capital riesgo con Telef�nica Ventures. Todo para acabar afincado en Sevilla, donde la lluvia sigue siendo una maravilla y donde habita el grueso de Arca Digital.



















