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El Cercle d'Economia, el think tank de empresarios catalanes, ha expresado este martes "cierta preocupación" por la posibilidad de que haya elecciones generales anticipadas, aunque ha evitado pronunciarse al respecto de si es necesario un cambio de rumbo político. Lo ha manifestado así la presidenta del Cercle Teresa García-Milà, en una rueda de prensa junto con el director general de la entidad, Miquel Nadal.
El motivo del encuentro ha sido la presentación de la tradicional nota de opinión de la Reunión del Cercle d'Economia, que se celebrará la próxima semana en Barcelona (días 1 a 3 de junio) y en la que se adelanta la temática para los debates entre empresarios y políticos, que este año abordará el reto de lograr la autonomía estratégica europea. Pero, un año más, la reunión anual de empresarios se celebra en mitad de un debate nacional.
Si el año pasado este fue el escenario elegido por Pedro Sánchez, presidente de Gobierno, para lanzar una insólita y novedosa consulta pública sobre la OPA de BBVA sobre Banco Sabadell (entidad catalana) y en el anterior la agitación entre empresarios era el anuncio de la propia fusión (en 2024), este año la reunión del Cercle se producirá en el escenario político que deja tras de sí el caso Plus Ultra y las tensiones políticas que provoca. De hecho, participarán en el evento -como es tradicional- el rey Felipe VI, el presidente del Gobierno, el líder de la oposición Alberto Núñez Feijóo, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa.
Nadal ha recordado que Sánchez intervendrá en el Cercle un día después de la comparecencia de Zapatero ante la Audiencia Nacional por el caso Plus Ultra (prevista para el 2 de junio, el expresidente ha pedido este martes un aplazamiento). Con todo, y según Nadal, dicha comparecencia judicial "puede aportar luz o sombras" en el caso de la imputación de Zapatero, y ha recordado que el lehendakari, Imanol Pradales, también participará en el encuentro del Cercle.
Preguntada al respecto, Garcia-Milà, ha afirmado que un adelanto electoral "hace perder la confianza de la ciudadanía", y que lo deseable sería que el actual contexto político "no afectara a la fortaleza con la que España debe actuar dentro de Europa" siendo un país "central" en la Unión Europea (UE). Porque el revuelo del caso Plus Ultra, del que son "muy conscientes" en la alianza de empresarios, ya ha cruzado fronteras y en su opinión, puede hacer mella en la posición de España a nivel internacional. En especial a nivel europeo, donde ya existe una división entre miembros que preocupa al Cercle.
De hecho, su debate este año sentará a empresarios y políticos sobre cómo afrontar la prioridad "urgente" de la Unión Europea para completar su mercado único, algo que requerirá de "decisiones valientes, inversiones masivas y una capacidad de ejecución que Europa aún no ha demostrado", además de un gran consenso entre los miembros. Especialmente los sectores de la energía, las telecomunicaciones o las finanzas con un mercado muy fragmentado. "Sin un mercado único real no habrá campeones europeos", ni soberanía tecnológica ni capacidad para competir con EEUU y China "en igualdad de condiciones". El Cercle además considera que un mercado único es "la carta más potente de la que Europa puede disponer para ser un jugador respetado en la geopolítica mundial".
Por ello, el Cercle d'Economia considera que la vía más realista para avanzar en campos como la defensa, la energía o los mercados de capitales, los grandes pilareas geoestratégicoas actuales, es que "coaliciones de países" se asocien para lograr una mayor integración del mercado europeo en estas materias. En especial, porque "EEUU ya no es el aliado incondicional que fue" y "la tecnología se ha convertido en un campo de batalla estratégico en el que Europa es, por ahora, más consumidora que productora".
En ese sentido, la alianza de empresas catalanas insiste en el papel que tiene el país y la región ante sus "activos reales en energía, telecomunicaciones, defensa, tecnología y sistema financiero" aún por aprovechar. Aunque aquí también hay lastre para soltar: urgen a afrontar debilidades como su falta de productividad, la poca inversión en I+D o la falta de dimensión de las empresas.
Para debatir sobre ello, la próxima semana acudirán al encuentro Juvencio Maeztu, consejero delegado de Ingka Group (matriz de Ikea); Tomás Muniesa, presidente de CaixaBank; Markus Haupt, director general de Seat y Cupra; Marc Murtra, presidente de Telefónica; o Antoni Brufau, presidente de Repsol; Antonie Bordes, responsable tecnológico de la empresa de defensa Helsing, y Audrey Herblin-Stoop, vicepresidenta de la firma de IA Mistral.
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