Ahorro y economía personal
La rebaja se extiende a otros artículos como yogures, huevos, galletas o tomate triturado, lo que podría presionar a otras cadenas a seguir el mismo camino

El presidente de Mercadona, Juan Roig, presenta los datos económicos de la compañía correspondientes al ejercicio de 2025 y las previsiones para 2026.
Actualizado
Mercadona vuelve a mover ficha en plena presión inflacionista con una rebaja de precios en productos básicos como la leche, el aceite y las patatas, una medida que busca aliviar el gasto de los hogares españoles.
Según ha anunciado la cadena presidida por Juan Roig, los descuentos alcanzan hasta el 8% y afectan a más de un centenar de referencias habituales en la cesta de la compra.
Rebaja en productos clave
El ajuste más significativo se produce en la leche de marca blanca, uno de los productos más consumidos. Los nuevos precios sitúan el litro entre los 0,82 y 1,03 euros, dependiendo de la variedad (entera, semidesnatada o sin lactosa).
También se han reducido los precios del aceite, con el de girasol en torno a 1,66 euros por litro y el de oliva suave en unos 3,95 euros, así como el de las patatas, cuya malla de cinco kilos baja de 6,15 a 5,60 euros.
Contexto económico
La decisión llega en un momento marcado por el encarecimiento de la cesta de la compra, influido por factores internacionales como el aumento de costes energéticos y las tensiones geopolíticas.
Con esta estrategia, Mercadona trata de trasladar al consumidor parte de la bajada de costes en origen y reforzar su competitividad en un entorno donde el precio se ha convertido en un factor clave para las familias.
Impacto en el sector
La rebaja de precios de Mercadona no se limita a esos productos, sino que se extiende a una amplia cesta de la compra que incluye yogures, galletas y tomate triturado, además de productos básicos como huevos, arroz, café o quesos, así como carne de vacuno y hamburguesas; incluso alcanza a frescos como fresas o alcachofas y a otros artículos como chocolate.
En conjunto, el movimiento confirma la tendencia de los supermercados a ajustar precios tras meses de fuertes subidas, en un intento por recuperar el poder adquisitivo de los consumidores.


























