Maestra de Educación Infantil, ha elaborado más de 200 prendas para varias parroquias desde su casa en Alcalá de Henares

María José Pérez, junto con la camiseta conmemorativa que ha creado.
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María José Pérez tiene 32 años y es maestra de educación infantil, aunque desde hace un par de años decidió dar un giro a su vida y comenzar a diseñar y confeccionar prendas de vestir en su propia casa que luego vende en Instagram bajo su marca SuarPe Creaciones. Para ello, se hizo con una plancha de presión y, aunque principalmente se encarga de ropa o cestas para bebés y niños pequeños, desde hace unos meses una idea se cruzó por su mente: realizar una camiseta conmemorativa para tener "un recuerdo" de la visita del Papa a Madrid.
Realizó un diseño en el que aparecen representadas las tres diócesis de Madrid: la de Alcalá de Henares con su catedral, la Archidiócesis de Madrid con la Almudena y la de Getafe con el monumento del Cerro de los Ángeles; y en el centro, el Papa de espaldas, guiando a un rebaño de ovejas que camina hacia esos monumentos. "Simboliza al Papa como Vicario de Cristo, ayudando al rebaño a saber hacia dónde caminar y uniendo a la comunidad en su visita".
Tras enseñar el boceto a su párroco, de Santo Tomás de Villanueva (perteneciente a la Diócesis de Alcalá), este se mostró entusiasmado. Y, desde entonces, su plancha no ha dejado de estar encendida. El proceso es completamente manual. María José compra la camiseta y se encarga de todo lo relacionado con el estampado. Una labor que le exige entre 20 y 30 minutos por unidad.
Cuando empezó, calculó que haría unas 100. Y con suerte... Pero ya solo de su parroquia le encargaron casi 200. Y otras tantas de otra iglesia de Arganda del Rey. "Las puse a la venta por 15 euros. Cada pedido se entregaba personalizado, con el nombre del comprador y con una oración del Papa dentro del paquete, junto a instrucciones para conservar la prenda", indica esta profesora de Educación Infantil.
"Para cumplir con todos los tiempos de entrega creé un formulario con el que ir ordenando los pedidos. Y, aun así, hasta me tuvo que ayudar mi marido porque no llegaba. Me consta que bastantes personas se han quedado con ganas de comprarla... Hoy mismo me han preguntado si tenía alguna disponible. A partir de ahora sólo se pueden conseguir por encargo", expone una María José que, aunque le inculcaron la fe de pequeña, no tuvo una infancia muy activa en lo que al cristianismo se refiere.
El punto de inflexión le llegó durante el curso prematrimonial. "Para mí significó un antes y un después... Ahí conocí realmente a Jesús", evoca. Desde entonces, su creencia ha ido entrando en todos los rincones de su vida cotidiana, tal y como ella misma confiesa. Incluida en su manera de conducir. "Cuando alguien comete una imprudencia en el coche, al principio me reboto, como es lógico. Pero al momento, en lugar de reaccionar con ira, decido rezar por esa persona. Ese cambio de pensamiento me ayuda a vivir con más paciencia. Además, creo que la caridad no solo consiste en dar dinero al necesitado; es mucho más que eso, es el trato que le das al prójimo".
Unas palabras muy en la línea de las intervenciones que ha verbalizado el Papa León XIV en Madrid: "Sus mensajes han llegado a todos los corazones... Han sido brutales. Los jóvenes, aunque terminan el día agotados, sienten que escucharle les da la esperanza y el aliento necesarios para seguir luchando". Ella, junto con su marido y su hija mayor, fueron a verle en persona al Bernabéu, un evento que recordará "durante toda la vida".
En este estadio descubrió la intensidad con la que miles de fieles han decidido no esconderse y pregonar a los cuatro vientos su condición de cristianos. "Durante años ha existido una moda de no confesarse cristiano porque se ha estigmatizado como sinónimo de ser conservador. Pero el Papa recuerda que la Iglesia es de todos, especialmente de los pobres y marginados", incide, agradecida por haber visto al Santo Padre a sus 32 años "y no antes". Y concluye: "Lo he podido vivir con más madurez y profundidad... Sobre todo cuando habló de no tenerle miedo al matrimonio ni a la familia. Estoy de acuerdo, tener hijos no es una carga, es un don".




















