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Los vecinos del entorno de Plaza Mayor han abierto un nuevo frente con el Ayuntamiento de Madrid al denunciar que el aparcamiento municipal que utilizan tiene las tarifas más elevadas del distrito Centro y condiciones menos favorables que otros parkings cercanos.
Según la asociación vecinal de los residentes de Plaza Mayor y aledaños, los abonos mensuales oscilan entre los 160 y 180 euros, lo que supone más del doble que en otros aparcamientos de la zona como Santa Ana o Luna-Tudescos, donde rondan un precio de unos 70 euros.
El aparcamiento de Plaza Mayor cuenta con un total de 694 plazas, de las cuales 279 están destinadas a residentes y 415 son de rotación, lo que lo convierte en una infraestructura clave en una de las zonas con mayor presión de estacionamiento de la capital.
Los vecinos critican además que, a diferencia de otros parkings, en Plaza Mayor se les ofrecen contratos con compromisos de uno, tres o hasta cinco años, lo que interpretan como una permanencia de facto.
«Después de años pagando el doble que el resto del distrito sin explicación alguna, hemos decidido que nuestra voz debe escucharse», señalan en su comunicado. La asociación ha llevado el asunto al Pleno del distrito Centro con el objetivo de exigir «igualdad, transparencia y justicia» en la gestión del servicio.
Su portavoz, Jorge Bustos, subraya que «no buscan privilegios, sino condiciones equiparables con otros aparcamientos municipales de la zona».
Desde el área de Movilidad, con sede en el Palacio de Cibeles, sostienen que no existe un agravio comparativo. Explican que las tarifas de los aparcamientos gestionados por la Empresa Municipal de Transportes (EMT) se fijan en base a estudios de mercado, conforme a la ordenanza de movilidad sostenible.
Además, recuerdan que no todos los aparcamientos con plazas para residentes responden al mismo modelo. Existen instalaciones con plazas en cesión de uso —el modelo tradicional de los aparcamientos para residentes (PAR)— y otras que funcionan mediante abonos, incluso dentro de la propia red de la EMT, como los casos de Santa Ana o Luna-Tudescos.
En este sentido, el Ayuntamiento de Madrid insiste en que EMT no exige permanencia mínima, sino que ofrece distintas modalidades de contratación —de uno, tres o cinco años— para que el usuario elija la opción que mejor se adapte a sus necesidades.
El conflicto se produce en un contexto de fuerte demanda de plazas de aparcamiento en el distrito Centro. Actualmente, es el sexto distrito con más personas en lista de espera para un parking municipal, con 449 solicitantes y un tiempo medio de espera de 1.353 días, según datos de enero de 2026.
Pese a las explicaciones municipales, los vecinos confían en que el debate en el Pleno del distrito Centro sirva para revisar el modelo actual y reducir las tarifas. La controversia pone de manifiesto un malestar en una zona donde aparcar se ha convertido en todo un problema económico.




























