





















Alfredo Merino Madrid
Actualizado
"Es muy hermoso. Conozco jardines en Londres, Europa, Estados Unidos... pero este es magn�fico. Me gustar�a tener uno as�". Ante Janus, uno de los gigantes que esculpe, Thomas Houseago se admira ante el espacio verde mientras contempla los casta�os de India florecidos. El artista brit�nico se encontraba exultante y hablador por los codos. No era para menos. Presentaba su primera exposici�n individual en Espa�a y lo hac�a en un marco exquisito: el jard�n privado de la Banca March.
Tesoro escondido en el coraz�n del Barrio de Salamanca, es un magn�fico espacio verde de la capital. El �ntimo jard�n se abre al p�blico de manera excepcional estos d�as, para contemplar algunas de las emblem�ticas obras del escultor brit�nico residente en California. Pr�cticamente desconocido en nuestro pa�s, pero figura se�era internacional, alguna de sus obras han alcanzado el mill�n de d�lares. La muestra se enmarca en los actos del centenario de la entidad bancaria.
Houseago ha tra�do a Madrid siete esculturas realizadas entre 2008 y 2025. Comisariada por Anne Pont�gnie, esta gran conocedora del trabajo del brit�nico subraya que en la selecci�n de las piezas ha tenido en cuenta el espacio ajardinado. �Creo que obras como Large Walking Figure I y Janus - Mirror - Figure encajan a la perfecci�n en este lugar�, considera.
Janus, bifronte surgido a golpes de motosierra en el tronco de una sequoia centenaria, habita un claro del jard�n. Houseago acaricia su tripa, palpa las cicatrices abiertas en sus costados y, guerrillero de lo inacabado, hace suyo el valor est�tico y conceptual del non finnito que propugn� Miguel �ngel: �Entendi� el poder que tiene una obra sin terminar, que impulsa al espectador a completarla en su mente�.
Las criaturas mutantes parecen encontrarse entre los parterres tan a sus anchas como el artista. A primera vista, la tosquedad y formas brutales que las definen parecen muy alejadas de las nuestras. El artista nos convence de lo contrario. �Sus imperfecciones y su aspecto inacabado son el reflejo de nuestro propio espacio que habitamos, siempre en cambio constante, sin concluir nunca�, sostiene. Los monstruos de Houseago son las palabras con las que construye un discurso en torno a la figura humana y su proyecci�n metaf�sica.

Houseago, en la Fundaci�n March.
Maderas, metales, materias vegetales, yeso, barras de encofrado y restos industriales son sus materiales de cabecera. A partir de ellos, destila con modos contempor�neos conceptos art�sticos ancestrales. Marcada influencia del arte primitivo y feroz expresionismo de figuras dist�picas merecedoras de un papel en La Guerra de las Galaxias.
Pont�gnie se�ala el parentesco de las criaturas de Houseago con las esculturas de Alberto Giacometti que caminan hacia la condici�n humana. Deudor de Pablo Picasso, obras como el citado Janus rezuman el perfume de Las se�oritas de Avignon. El artista no oculta su admiraci�n por el malague�o, decisivo en su conversi�n en artista cuando le descubri� en una exposici�n en Londres a los 14 a�os. Ya consagrado, en 2023 particip� en una exposici�n colectiva en el Museo Picasso de M�laga, con una escultura homenaje al Minotauro picassiano creada para la ocasi�n.
Reconoce Houseago que en sus toscos y atormentados personajes se rastrea la impronta de lo que se�ala como �mi pasado dif�cil�. Nacido en Leeds en 1972, creci� en un ambiente de violencia familiar y cuando ten�a seis a�os, su padre esquizofr�nico fue internado en un hospital psiqui�trico.
Con toda intenci�n, Large Walking Figure I eleva sus casi cinco metros en el centro del estanque del jard�n. Monstruo de negro metal, remite a la imagen de L'homme Press�, el coloso de acero encargado por el multimillonario coleccionista de arte franc�s Fran�ois Pinault, para la exposici�n El mundo te pertenece, celebrada en el Palacio Grassi en 2011. De ocho metros de altura, igual que este en la alberca de la March, aquel caminaba sobre las aguas del Gran Canal de Venecia.

Otra de las obas del artista, en el jard�n de la fundaci�n.
Acampados bajo el arbolado, los seres inconclusos de Houseago parecen encontrarse tan a sus anchas como el artista. Su apariencia brutal y aspecto a medio hacer asaltan el orden que reina en el jard�n. Entre los parterres de boj recortados con tiral�neas y la perfecci�n de las esculturas de corte cl�sico que asoman entre los arbustos, las hechuras b�rbaras y desmedidas de los inofensivos y evocadores monstruos de Houseago despiertan las mentes.
La exposici�n, gratuita, podr� visitarse hasta el 30 de octubre, con inscripci�n previa en la p�gina web de la entidad bancaria.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。