Proponen otra ubicación para el proyecto social del Consistorio y de la Fundación del Padre Llanos y reclaman una reunión ante el reiterado silencio

El edificio del número 10 de la calle Peironcely, en Entrevías..
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El rescate de Peironcely, 10, la histórica casa que fotografió Robert Capa durante la Guerra Civil, avanza otra casilla más en la partida que se ha gestado entre el Ayuntamiento de Madrid y la plataforma que desde 2010 trata de alumbrar otra vida para el edificio de Entrevías. Respaldada por una treintena de instituciones, asociaciones y grupos académicos, entre las que figuran el International Center of Photography (ICP) de Nueva York (EEUU) o la Capa-Haus Initiative de Leipzig (Alemania), la Plataforma #SalvaPeironcely10 reclama esta vez una reunión con José Luis Martínez-Almeida, con una disposición de «brazos tendidos y planos sobre la mesa», para presentarle su proyecto del Centro Robert Capa.
Es «una oportunidad histórica para que Madrid demuestre al mundo cómo la memoria del dolor del pasado se transforma en la cultura y la paz del futuro», explica en una carta abierta dirigida al alcalde, después del «prolongado silencio y la falta de respuesta de su gabinete» a sus peticiones reiteradas de diálogo. «Desoír este inmenso caudal de prestigio internacional sería un gesto de soberbia institucional que nuestra ciudad no merece», critica.
No es la primera vez que la red internacional trata de «abrir un cauce de colaboración» con el equipo municipal. Ya el pasado abril, la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Leipzig, Skadi Jennicke, envió una misiva a su homóloga en Madrid, Marta Rivera de la Cruz, para que considerara asentar un espacio de memoria inspirado en la Capa Haus, después de que el ICP, el encargado de preservar el legado del fotógrafo, desautorizase y deslegitimizase el nuevo rumbo anunciado por el Consistorio madrileño y el uso del nombre o la imagen de Capa para cualquier proyecto en Peironcely que no estuviera aprobado y gestionado por la plataforma ciudadana. Desde 2018, tras lograr el realojo de los antiguos vecinos y la expropiación municipal, #SalvaPeironcely10 empuja por convertir el icónico inmueble en un centro para la interpretación y la memoria de los bombardeos aéreos de Madrid, aquellos que documentó el reportero de guerra.

La fotografía que Robert Capa tómo en Peironcely, 10, en Madrid.
Sin embargo, como adelantó este diario, Rivera de la Cruz y José Fernández, al frente del Área de Políticas Sociales, oficializaron el pasado febrero otro ambicioso plan para Peironcely: la creación del Centro de Experimentación Cultural Robert Capa, un refugio para jóvenes gestionado por la Fundación José María Llanos. Ante el rechazo y la declaración como Lugar de Memoria Democrática, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), Almeida, sorprendido por las críticas del PSOE y Más Madrid, defendió que no creía que hubiese que «elegir entre Capa y los jóvenes que peor lo están pasando». En paralelo, los servicios jurídicos municipales analizan, desde hace semanas, si es posible que el proyecto social lleve el nombre del húngaro.
«El futuro de Peironcely, 10 no es, ni debe ser nunca, una cuestión partidista ni un arma arrojadiza», alega la plataforma en su escrito, que tilda de «falso dilema» y «afrenta» al recuerdo de Llanos esa disyuntiva de escoger entre los jóvenes de Entrevías y el legado de Capa. «Su proyecto social para la juventud -que el barrio merece- está plenamente garantizado si el Consistorio habilita el inmueble del antiguo Dispensario Médico a la Fundación Padre Llanos, hoy abandonado», plantea. Y recurre a la encíclica Fratelli Tutti del Papa Francisco para enfatizar que su propósito es «un recordatorio pedagógico para las futuras generaciones», no busca abrir heridas. El guante queda por recoger.




















