El PP convoca una sesión extraordinaria para zafarse de la "artimaña" de la izquierda y activar la norma cuanto antes

Ayuso, ayer durante el pleno en la Asamblea.EFE
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«Nos vemos el 2 de julio». Los diputados acudían ayer a la Asamblea con la sensación de que no volverían al pleno hasta octubre, pero la agenda ha cambiado. La cámara regional celebrará una sesión extraordinaria el primer jueves de julio, justo dentro de dos semanas, para sacar adelante de forma definitiva la ley del concebido no nacido, una de las normas estrella de Isabel Díaz Ayuso, que debería haber visto la luz verde ayer, pero varios defectos de forma denunciados por el PSOE hicieron fracasar los planes de la Comunidad de Madrid.
Pero la venganza se ha materializado en forma de nueva convocatoria extraordinaria, un poder que sólo tiene el Partido Popular gracias a su mayoría absoluta. Este diario adelantaba el miércoles que, apenas unos minutos después de que la Mesa tumbara el proyecto de ley del concebido no nacido al detectar que no contaba con todos los informes requeridos, los populares ya estaban valorando la opción de solicitar la celebración de una sesión extra en el mes de julio para superar la «artimaña» de la izquierda.
Para ello, la tarde del miércoles en Sol fue larga. Reuniones, llamadas, comprobaciones. Los dos informes preceptivos que no habían sido incluidos en el proyecto de ley fueron registrados en la Asamblea con «demora» y por «error», pero existían. Y la Abogacía General había dado el visto bueno al expediente antes de enviarlo al Consejo de Gobierno, que hace unas semanas, en el marco de la visita del Papa, hizo de trampolín de esta norma hacia la Asamblea.
No comparten la misma sensación en la izquierda, que tacha de «chapuza» tanto la redacción como los informes que acompañan a la ley del concebido no nacido, que regula la figura del nasciturus como parte de la unidad familiar y facilita la obtención de ayudas y bonificaciones fiscales desde antes de que nazca el bebé. Una norma que en las filas del PSOE y Más Madrid han tachado de «natalista», «profundamente ideológica» e incluso «machista».
De ahí que la oposición, primero con enmiendas y luego con un escrito de nulidad por defectos de forma, haya tratado de ralentizar el recorrido de la ley, que inevitablemente saldrá adelante gracias a la mayoría absoluta del PP en la cámara de Vallecas. De hecho, el pleno extraordinario del 2 de julio será monográfico y con un único punto del día: la aprobación de esta ley, previsiblemente por lectura única. Una sesión parlamentaria, como mucho, de una hora de duración.
El resto de partidos afean a Ayuso que no se aproveche esta convocatoria de pleno para incluir otros asuntos en el orden del día, o incluso celebrar la habitual sesión de control al Ejecutivo regional de cada jueves. «Gobiernan a golpe de ocurrencia, chapuza y propaganda», criticó la líder de la oposición y portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot.
«Siento fastidiarles las vacaciones», ironizaba Ayuso ayer durante el pleno, segundos antes de anunciar que la Asamblea celebrará una sesión extraordinaria en julio. «No van a poder ir a reírse ni de los cubanos ni de los venezolanos hasta mediados de julio, porque aquí vamos a seguir defendiendo lo importante. Ustedes cortaban las Cortes y luego multiplicaron los plenos durante la Navidad para multiplicar la amnistía», reprochó la presidenta regional a la izquierda sobre el uso de las instituciones parlamentarias, contraponiendo lo que ocurre en el Congreso con este caso en la Asamblea de Madrid.
«Supeditamos cualquier medida a la prioridad nacional, porque Ayuso ha convertido la región en el bufet libre del mundo», remarcan por su parte desde Vox, partido que critica abiertamente que la actividad parlamentaria se paralice durante tres meses y medio. Ayer, tras la convocatoria de este pleno extraordinario, el PSOE reclamó otro para que Ayuso explique los contactos de la Comunidad con Quirón tras los últimos informes de la UCO y Hacienda sobre los negocios de su pareja.























