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El mercado municipal de Tetuán se ha convertido este martes en un escaparate de la tradición repostera madrileña con motivo de la presentación del surtido de dulces típicos de San Isidro, en un acto organizado por el Ayuntamiento de Madrid junto a la Asociación de Empresas de Pastelería Artesana de Madrid (Asempas), en plena cuenta atrás hacia las fiestas del patrón de la ciudad.
La jornada ha reunido a representantes municipales, entre ellos la vicealcaldesa de Madrid, Inmaculada Sanz, la delegada de Economía, Engracia Hidalgo, y la concejala del distrito de Tetuán, Paula Gómez-Angulo, junto al presidente de Asempas, Jonathan Yagüe, además de pasteleros artesanos y vecinos del barrio.
Durante el acto se ha puesto en valor el papel de las pastelerías tradicionales en la identidad cultural de Madrid, especialmente en torno a San Isidro, festividad en la que estos dulces se convierten en protagonistas. Las rosquillas, en sus variedades tontas, listas, de Santa Clara, francesas o de chocolate, han sido presentadas como uno de los símbolos gastronómicos más reconocibles de la capital.
La vicealcaldesa, Inmaculada Sanz, ha subrayado que Madrid es una ciudad "alegre, viva y disfrutona", en la que las tradiciones se integran de forma natural en la vida cotidiana.
Ha defendido que las fiestas de San Isidro reflejan esa identidad compartida y ha destacado el valor del comercio de proximidad y de los mercados municipales como espacios de encuentro. "Madrid no vive la identidad contra nadie, sino como una forma de compartirla", ha señalado.
Sanz ha recordado además el impacto económico de estas fechas, con millones de rosquillas vendidas cada año y un notable efecto en la hostelería y el turismo, especialmente durante las fiestas del patrón. Solo el pasado año, según los datos municipales, se superaron los seis millones de unidades vendidas en el conjunto de la ciudad, mientras la feria de San Isidro generó importantes ingresos en el sector.
En esta línea, Sanz ha defendido la apuesta del Ayuntamiento por la modernización de los mercados, con una inversión de 13 millones de euros este año para su digitalización y mejora de infraestructuras, sin perder su esencia tradicional. "Son lugares de calidad, cercanía y convivencia que hay que seguir cuidando", ha afirmado.
Por su parte, el presidente de Asempas, Jonathan Yagüe, ha destacado que la semana de San Isidro es "una semana grande para todos los madrileños" y ha subrayado el equilibrio entre tradición e innovación en la pastelería artesana, con propuestas adaptadas a necesidades como productos sin gluten o sin azúcar, elaborados de forma artesanal.
También ha detallado las diferencias entre las principales variedades de rosquillas, destacando la popularidad de la lista, bañada en fondant, frente a la tonta, más sencilla y sin cobertura.
Ambas, junto al resto del surtido, forman parte de una tradición que, según ha explicado, sigue plenamente vigente en los obradores madrileños.
El acto ha concluido con la entrega de un reconocimiento a la pastelería Venecia, establecimiento del distrito de Tetuán con más de seis décadas de trayectoria, distinguido por su labor en la conservación de la repostería tradicional madrileña y su compromiso con la calidad artesanal.
Los asistentes han disfrutado de una actuación de grupos de música y baile tradicional, en una jornada marcada por el sabor castizo y el ambiente festivo de San Isidro.
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