


























Quiso este sábado el Papa, en la Fiesta de la Resurrección, donde se reunieron para cantar y bailar 85.000 jóvenes y familias, desvelar el lugar donde en la primera semana de junio se celebrará la vigilia de su primera visita a España: la Plaza de Cibeles. La misma que este sábado festejó «el acontecimiento más importante del mundo» -en palabras de sus impulsores- al son de rumba flamenca, ritmos ochenteros y música cristiana.
Al comienzo del concierto, el Cardenal Arzobispo de Madrid, José Cobo, leyó la carta que la noche anterior León XIV había hecho llegar a la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) -organizadores del evento e impulsores de la Fundación CEU-, en la que se dirigía por primera vez a los jóvenes madrileños y a las familias para animarles a asistir a ese encuentro. Un escrito donde además bendecía, como ya hiciera hace cuatro años Francisco, una fiesta que ya alcanza su cuarta edición.
«Mientras llega el momento de encontrarnos en Cibeles, os pido: no dejéis pasar el presente; rezad, buscad a Cristo de verdad; no os conforméis con lo mínimo, porque la vida, con Cristo, vale la pena. Rezo por vosotros, os bendigo y os espero. Si Dios quiere, nos veremos en junio», decía el líder de la Iglesia al final de su misiva tras pedir a los jóvenes que «no se avergüencen del Evangelio».
Esa carta confirmaba de manera definitiva una de las principales localizaciones de la agenda que tendrá el Papa del 6 al 9 de junio, cuando pasará por Madrid como parte de su viaje a España, que incluye paradas en Barcelona y Canarias.

Un grupo de jóvenes, con una pancarta, en el concierto.EFE
Los organizadores mantenían en el aire la ubicación de este gran acto, ya que el Ayuntamiento había ofrecido a la Conferencia Episcopal la explanada de Plaza de Castilla y se descartó. Cibeles era una de las apuestas que más sonaban, junto a otros importantes cruces a lo largo del Paseo de la Castellana que pudieran acoger tal volumen de asistencia, como el entorno del Santiago Bernabéu a la altura de la plaza de Lima, o el de la Plaza de Colón.
Finalmente será en el punto más céntrico de la capital donde se asiente el altar desde el que León XIV se dirija a los madrileños el sábado 6 de junio por la tarde. Durante los siguientes tres días está previsto que, además, se celebren otros dos grandes actos tanto en el interior del estadio Santiago Bernabéu como en el pabellón Movistar Arena.
La noticia la recibieron con alegría los jóvenes congregados este sábado en el concierto, que corearon «ésta es la juventud del Papa» antes de escuchar a los Gypsy Kings, que, sobre el escenario no se dejaron ni uno de sus clásicos: Baila Me, Djobi, djoba, Bamboleo o Volare. Canciones que especialmente disfrutaron esa parte del público más veterana. Porque límite de edad no había ayer en Cibeles. Ahí estaba Daniel, pasados los 70, con sus dos hijas, María y Pilar. O Julita, con 82, una religiosa que no se ha perdido ni una edición. «Tengo mucha vida por dentro y mucha alegría», decía antes de comenzar el recital.
El ambiente lo fue caldeando Liz Mitchell (principal vocalista de Boney M), que brilló -literal, con su vestido- al ritmo de Sunny, Daddy Cool o Rasputin. Aunque la fiesta no alcanzó su punto álgido hasta la llegada de Hakuna, sin duda el grupo más esperado por el público.
«Es un regalo estar aquí. Pero nosotros no somos los importantes; venimos a dar gloria a Dios. Hoy aquí sólo hay un protagonista», decían Carlota y Gonzalo, dos de los integrantes de este fenómeno musical antes de salir al escenario y encandilar a Sareva y Vicente, que se echaron una buena carrera para coger una de las primeras filas o Valentina, que había ido con sus padres al concierto desde Toledo y estaba con la ilusión de quedarse afónica de cantar. E incluso María, que había ido a ver al grupo católico tras conocerles en su parroquia, en Lavapiés, y estuvo desde las 13.00 horas haciendo cola para poder verles bien.
Entre el público también estaba Patricia, que fue a ver su hijo, el teclista que acompañaba a Ángel Catela, el joven talento que ganó el concurso de la ACdP y ayer se estrenó ante el público de Cibeles con Gólgota.
Animando la fiesta estuvieron Dj Pulpo y Javi Nieves, presentador del evento. «Que nadie diga que los católicos somos aburridos», dijeron varias veces mientras la juventud botaba en la plaza. Y rezaba. Pues el Papa Francisco decía que quien canta y baila, reza dos veces. Este sabado, además, la oración estuvo presente de forma explícita para unirse al Papa León XIV, que, a la misma hora del concierto, pedía desde la Plaza de San Pedro el fin de las guerras.
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