La reactivación del FBI incluye la difusión de dos objetos que no fueron encontrados en el domicilio de Ana María y que los investigadores creen que podrían ayudar a seguir el rastro: un diario personal y un collar

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Dos años después de su desaparición, el caso de Ana María Henao Knezevic sigue sin resolverse en su punto más doloroso: nadie sabe dónde están sus restos. El FBI acaba de anunciar una recompensa de hasta 25.000 dólares por cualquier información que permita localizarlos, en un intento de desbloquear una investigación que quedó truncada cuando el principal sospechoso, su exmarido, apareció muerto en su celda antes de haber dicho una sola palabra.
Ana María, estadounidense de origen colombiano, tenía 40 años cuando desapareció el 2 de febrero de 2024 en el piso de la calle Francisco Silvela de Madrid al que se había mudado apenas dos meses antes, en diciembre de 2023, con la intención de rehacer su vida tras un duro proceso de divorcio.
Lo que reconstruyeron las cámaras de seguridad del edificio aquella mañana apunta a una premeditación meticulosa. Un hombre con casco de motociclista fue grabado inutilizando las cámaras del portal con spray antes de entrar. Aproximadamente una hora después, ese mismo hombre salía con una maleta de gran tamaño. Ana María no volvió a ser vista.
Las investigaciones del FBI y la Policía española situaron rápidamente a David Knezevich, exmarido de la víctima, como principal sospechoso. Las imágenes de una ferretería de Coslada lo mostraban comprando el mismo spray y la cinta adhesiva utilizados para sabotear las cámaras y la cerradura del edificio. El vehículo que usó había sido alquilado previamente y llevaba la matrícula cambiada, los cristales tintados y los elementos identificativos retirados.
Para despistar a quienes pudieran buscarla, el sospechoso envió desde el teléfono de Ana María mensajes a dos amigas, en inglés y en español, en los que afirmaba haberse marchado con un hombre que acababa de conocer. El FBI sostiene que Knezevich pidió ayuda a una mujer para redactarlos en "perfecto colombiano", intentando simular una desaparición voluntaria.
La maleta, la carretera y Serbia
Los investigadores creen que Knezevich introdujo el cadáver en la maleta, subió al coche y emprendió un viaje por carretera hacia Serbia, su país de origen, deshaciéndose de los restos en algún punto del trayecto a través de varios países europeos. Cuáles exactamente y dónde sigue siendo la pregunta sin respuesta.
Fue detenido en mayo de 2024 en el aeropuerto de Miami a su regreso de Serbia. Ingresó en prisión preventiva, pero nunca colaboró con las autoridades. En 2025 fue hallado muerto en su celda en lo que se consideró un suicidio, llevándose consigo el único dato que podría cerrar el caso.
La reactivación impulsada ahora por el FBI incluye la difusión de dos objetos que no fueron encontrados en el domicilio de Ana María y que los investigadores creen que podrían ayudar a seguir el rastro: un diario personal y un collar. Cualquier pista sobre su paradero podría ser crucial.
Su hermano Felipe Henao compareció en Fort Lauderdale para agradecer la colaboración entre las autoridades estadounidenses y españolas, y para lanzar un mensaje directo: "Solo quiero justicia para mi hermana".
Dos años después, esa justicia sigue incompleta. El asesino está muerto. El cuerpo, desaparecido. Y la familia, esperando.



























