

























La revolución sanitaria en ciernes, la de la medicina personalizada y los tratamientos médicos a la carta, tiene en Córdoba un actor que aspira a ser protagonista, una pequeña empresa que ambiciona crecer a un ritmo de hasta el 30% anual y convertirse en un referente de la biomedicina. Se llama Cobiomic y detrás de su nacimiento, hace apenas unos años, están investigadores de la Universidad de Córdoba convencidos de que el secreto de la medicina individualizada está en los biomarcadores, que han conseguido descifrar a partir de cualquier gota de fluido.
Cuenta Carlos Pérez, fundador y CEO de la compañía, que para llegar a la tecnología que hoy ofrece Cobiomic fueron necesarios quince años y otros dos para que madurara la idea de "ir más allá", de "hacer algo para acercar los resultados de la investigación al paciente". Fue, explica, durante su estancia de posgrado en Cambridge cuando la idea recibió el impulso definitivo.
A su vuelta fundó, con otros cuatro socios, Cobiomic, una spin off en la que mantienen participación tanto la Universidad de Córdoba como el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba y que se ha hecho un nombre (y un sitio) en su ámbito con una tecnología que es capaz de identificar miles de biomarcadores a partir de una sola gota de cualquier fluido, ya sea sangre, saliva, lágrimas... Con esos biomarcadores, explica Pérez, investigadores y médicos obtienen una información valiosísima que les permite tomar decisiones. De cada gota, apunta, se sacan "miles de datos".
Aunque lo mejor, lo auténticamente revolucionario, está por venir porque los investigadores de Cobiomic han encontrado la forma de identificar proteínas en la sangre a partir de las cuales se puede saber si un tratamiento específico va a resultar en un paciente concreto. Se están centrando en enfermedades inflamatorias crónicas, como la artritis reumatoide, la artritis psoriásica o la espondiloartritis.
La predicción de las respuestas a las terapias se hace, detalla, midiendo marcadores que se combinan con herramientas de inteligencia artificial para crear algoritmos mediante la tecnología del machine learning.
"Estamos dando pasos para llegar a un producto real que se pueda usar en un hospital", añade el CEO de Cobiomic que, mientras tanto, saca partido de la tecnología que ya tiene más que testada, y que "es pionera en España", para encontrar biomarcadores a partir de una mínima muestra de fluido. Esta área, la de servicios, es la que está dejando beneficios a la empresa entretanto la de I+D alcanza su meta.
En solo tres años de actividad, la compañía cordobesa ha analizado más de 20.000 muestras por encargo de las principales instituciones de investigación, hospitales y universidades de todo el país. Entre sus clientes está el Hospital Ramón y Cajal, la Fundación Jiménez Díaz, el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO)..., además de exportar sus servicios fuera de las fronteras, a países como Portugal, Francia, Italia o el Reino Unido.
Pero también identifican biomarcadores para gigantes del sector farmacéutico como Lilly, Almirall o UCB, que reclaman los servicios de Cobiomic para llevar a cabo los ensayos clínicos de nuevos tratamientos.
Aunque la parte de I+D está enfocada en las enfermedades inflamatorias crónicas, la de servicios se dirige a cualquier área de investigación: cardiovascular, oncológica...

"Ahora mismo somos muy fuertes en España", dice el primer directivo de la empresa cordobesa que, además, es su accionista mayoritario con el 50% del capital y que aventura una proyección internacional sin precedentes cuando esté lista la herramienta en la que ahora mismo trabaja su área de I+D. "El mercado es global", resalta Pérez al tiempo que insiste en que dicha herramienta permitirá afinar los tratamientos porque "se dan terapias sin saber si van a funcionar o no".
Junto al crecimiento, la internacionalización es, de hecho, uno de los objetivos prioritarios que se marcan en Cobiomic, que, de la mano de la agencia andaluza pública Trade, ha participado en tres misiones comerciales a Dubai y que, tras Reino Unido, Francia, Italia y Portugal, aspira a entrar en el mercado sanitario y farmacéutico de Alemania y Suiza, además de países del Golfo Pérsico. También, adelanta el CEO, se están explorando las posibilidades del mercado sudamericano porque "allí no existe esta tecnología", pero, apunta, "aún no lo tenemos claro".
Sí está más descartado el mercado de Estados Unidos puesto que, aunque es un mercado gigantesco, "la competencia es muy grande".
Los números avalan la trayectoria, aún escasa, de Cobiomic, que cerró el ejercicio 2025 con una facturación cercana al millón de euros y que supuso doblar la del año anterior, 2024, cuando la cifra de negocio fue de 600.000 euros. En 2023, la facturación ascendió a 400.000 euros, frente a los apenas 80.000 euros de 2022. Ése fue el año en el que nació formalmente la empresa, cuando fue registrada y comenzó su actividad comercial.
En estos tres años, además, ha recibido financiación pública por un valor de casi medio millón de euros.
Si todo sale como está previsto, la hoja de ruta de la spin off cordobesa prevé que su negocio se dispare en los próximos años hasta triplicarse, con un crecimiento de alrededor del 30% anual.
Para facilitar ese crecimiento, que obligará también a inversiones y a aumentar una plantilla que ahora no llega a la decena de personas, los accionistas están dispuestos a abrir el capital a nuevos inversores. "Estamos ya explorando posibilidades", advierte el CEO de Cobiomic. Porque, aparte de la especialización en enfermedades inflamatorias crónicas, hay otros proyectos en paralelo, como la medición de biomarcadores en la leche materna para predecir el desarrollo del cáncer de mama.
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