Ni cúter ni celo: el proceso de verificación empleará un código digital único como sistema de identificación de los medicamentos dispensados con cargo al Estado. "Aún falta el desarrollo de los sistemas que darán soporte al cupón digital. Esto llevará tiempo", señalan los farmacéuticos
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Ni cúter ni celo; el proceso de verificación de dispensación de medicamentos se adapta al siglo XXI. Las boticas dejarán de acumular los códigos de barras en folios y no tendrán que llevarlos a los colegios profesionales para comprobar que han dispensado los fármacos. Y, estos a su vez a las consejerías, dado que son las que desembolsan el dinero. "Aún falta el desarrollo de los sistemas que darán soporte al 'cupón digital'. Esto llevará tiempo", señalan la vicepresidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacia, Marta Galipienzo.
Hoy el Consejo de Ministros ha dado luz verde a la modificación del decreto por el que se regula el procedimiento de autorización, registro y condiciones de dispensación de los medicamentos de uso humano fabricados industrialmente. Se trata de la modificación del Real Decreto 1345/2007 de 11 de octubre, que viene a reforzar la prevención frente a posibles falsificaciones y mejorar la trazabilidad de los fármacos dispensados en España.
Mónica García, ministra de Sanidad, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Gabinete, ha dado más detalles sobre este primer paso. "Le decimos adiós a la burocracia y damos paso a una identificación de nuestros fármacos que va a ser más segura, más moderna y más precisa". García ha añadido que es "un sistema que permite reforzar las garantías frente a las falsificaciones, mejorar la trazabilidad y la interoperabilidad".
Galipienzo también señala que "no todos los fármacos financiados tienen ahora mismo el identificador digital". La vicepresidenta de los farmacéuticos pone como ejemplo el famoso paracetamol de los niños, Apiretal. Se trata de fármacos, "no muchos", que no están serializados.
Sin embargo, esto sólo es el pistoletazo de salida, porque aún quedaría la orden ministerial que cerrase el proceso y que sí que significará el adiós definitivo al cúter, como explican desde el Consejo de Farmacéuticos.
Por eso la implantación del código digital único como sistema de identificación de los medicamentos dispensados con cargo al Sistema Nacional de Salud se realizará de forma gradual, una vez garantizada la preparación operativa de los sistemas de información de las comunidades autónomas y las condiciones necesarias para su sustitución por el identificador único. "No podemos olvidarnos que tenemos muchas ganas de dedicar ese tiempo del recorte y la burocracia al paciente en lugar de acortar el precito, pero tiene que ser un sistema garantista tanto para la farmacia como para la propia administración que es la pagadora", explica Galipienzo.
Ambos mecanismos coexistirán en las farmacias hasta que se complete la implantación del Sistema Español de Verificación de Medicamentos y se garantice la preparación operativa de los sistemas de información de las comunidades autónomas.
Mientras tanto, cerca de las 22.000 oficinas ya cuentan con un sistema denominado Sevem que permite la verificación y autenticación de medicamentos. Esta tarea tan asentada en la profesión, la gestión del cupón precinto, le costaba a las farmacias cerca de 80-90 millones de euros al año, según estimaciones de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE).
¿Cómo funcionará el cupón-precinto del siglo XXI?
El nuevo marco legal actualiza el funcionamiento del sistema de verificación, integra los servicios de farmacia hospitalaria y mejora la gestión de la información utilizada para el control y seguimiento de los medicamentos financiados públicamente.
Una vez que se publique la modificación del RD, falta acometer las especificaciones técnicas, cuestión en la que las farmacias de la Comunidad Valenciana ya se adelantaron al facturar mediante el código DataMatrix hace ya más de un año. Las farmacias de Castellón, pioneras en toda España, han reducido las impresiones un 90% gracias al código digital, como adelantaron en Diario Médico.
Utilizar únicamente el código único como elemento justificativo de la dispensación y facturación supone un ahorro, como apuntan desde el colegio de Castellón, ya que evita la impresión de 4,9 millones de hojas de justificación y tener que recortar 14 millones de cupones precinto.
La norma actualiza además el papel del Nodo SNSFarma, la infraestructura tecnológica del Sistema Nacional de Salud utilizada para el intercambio de información relacionada con los medicamentos financiados públicamente.
La reforma redefine su relación con el repositorio nacional de verificación y concentra su función en las operaciones realizadas por los servicios de farmacia hospitalaria y otras entidades autorizadas a dispensar medicamentos con cargo al SNS, así como en la recepción de la información necesaria para la gestión y control de la prestación farmacéutica.
























