Actualizado
La provincia turca de Kahramanmara, situada al sureste del país, se ha convertido este miércoles en el escenario de una tragedia que ha conmocionado a la nación. Un tiroteo ocurrido en un centro escolar ha dejado al menos cuatro personas fallecidas y otras veinte heridas, de las cuales tres permanecen en estado crítico según los últimos informes oficiales. El ataque, perpetrado por un adolescente, ha golpeado directamente a la comunidad educativa en el distrito de Onikisubat.
El gobernador provincial, Mukerrem Unluer, confirmó que entre las víctimas mortales se encuentran un profesor y tres alumnos de quinto curso, con edades comprendidas entre los 10 y 11 años. El agresor, un estudiante del mismo centro de aproximadamente 14 años, irrumpió en dos aulas disparando de forma indiscriminada contra los presentes. Para llevar a cabo la matanza, el joven utilizó un arsenal compuesto por cinco armas de fuego y siete cargadores que pertenecían a su padre, un antiguo agente de policía ya retirado.
Tras escucharse los primeros disparos, se produjo un masivo despliegue de efectivos policiales y servicios de emergencia en el recinto escolar. Los vídeos captados en el lugar del suceso muestran escenas dramáticas de ambulancias trasladando a los heridos mientras la incertidumbre y el caos reinaban entre las familias. El atacante también murió durante el transcurso del tiroteo, aunque las investigaciones todavía no han esclarecido si se suicidó o si los disparos que acabaron con su vida fueron accidentales.
Este sangriento episodio se produce apenas veinticuatro horas después de que otro exalumno abriera fuego en una escuela secundaria de la cercana provincia de Sanliurfa, hiriendo a 16 personas antes de quitarse la vida. Por el momento, las autoridades turcas desconocen los motivos que llevaron al menor de Kahramanmara a cometer este ataque.



















