惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

小众软件
小众软件
WordPress大学
WordPress大学
IT之家
IT之家
G
Google Developers Blog
Vercel News
Vercel News
阮一峰的网络日志
阮一峰的网络日志
博客园 - 三生石上(FineUI控件)
Engineering at Meta
Engineering at Meta
Martin Fowler
Martin Fowler
V
V2EX
爱范儿
爱范儿
Hugging Face - Blog
Hugging Face - Blog
Apple Machine Learning Research
Apple Machine Learning Research
B
Blog
V
Visual Studio Blog
有赞技术团队
有赞技术团队
I
InfoQ
奇客Solidot–传递最新科技情报
奇客Solidot–传递最新科技情报
月光博客
月光博客
J
Java Code Geeks
Stack Overflow Blog
Stack Overflow Blog
P
Proofpoint News Feed
云风的 BLOG
云风的 BLOG
雷峰网
雷峰网

Internacional

La novia que sobrevivi� a un terremoto y se cas� con su rescatador en la China de las bodas grupales militares Detienen a un peruano requerido por España con alerta roja por haber abusado de su nieta Magyar gobernará con el gas al cuello Guerra en Irán, última hora hoy, en directo | EEUU impone el bloqueo naval en Ormuz e Irán amenaza con obstruir la exportación de petróleo en el Mar Rojo Rutte y Pistorius urgen a los aliados "no flaquear en el apoyo a Ucrania" pese a la guerra en Oriente Próximo Irán y EEUU lanzan señales de un posible diálogo mientras la región apuntala la tregua Per�: El izquierdista S�nchez acaricia la segunda vuelta mientras el candidato trumpista llama a la insurgencia civil El Tribunal de Apelación de Varsovia ordena prisión preventiva para Pablo González si vuelve a Polonia Corea del Norte muestra un "aumento significativo" en su capacidad para producir armas nucleares, según el OIEA El 'troleo' de Magyar a Orban con saludo incluido: "¡Absoluto cine!" Washington sustituye a su diplomática en Caracas y envía desde Guatemala a John Barrett Magyar busca suspender los informativos de medios de comunicaci�n p�blicos para "limpiar" la propaganda Nuevo tiroteo mortal en un colegio de Turquía, el segundo en dos días Nueve muertos, ocho de ellos alumnos, en el tiroteo en un colegio en el sureste de Turquía Trump considera que la guerra est� "muy cerca de terminar" Se viraliza la rutina de gimnasio de Lula da Silva con 80 a�os Al menos 250 desaparecidos tras naufragar un barco de refugiados rohiny�s en el �ndico Trump dice que la guerra con Ir�n est� "cerca de terminar" Trump critica de nuevo al Papa: "�Le pueden decir que Ir�n ha matado a 42.000 inocentes?" Mueren cuatro personas tras un ataque del ej�rcito estadounidense a una embarcaci�n en el Pac�fico De la "amistad inquebrantable" a la distancia entre Trump y Meloni Roma frente a Washington: el choque entre el Papa y Trump �Qu� est� pasando en el Estrecho de Ormuz? Un bloqueo sin reglas claras La Inteligencia ucraniana afirma que Rusia dio a Ir�n informaci�n sobre objetivos energ�ticos en Israel Zelenski y Merz acuerdan la financiaci�n de "varios cientos de misiles Patriot" para la defensa frente a Rusia Meloni bloquea el acuerdo de Defensa con Israel, que se renovaba de forma autom�tica Trump arremete contra su aliada Meloni: "Pensaba que ten�a coraje, me equivoqu�" Meloni califica de "inaceptables" las declaraciones de Trump contra el papa Le�n XIV Macron y Starmer convocan una conferencia de "pa�ses no beligerantes" para reabrir el Estrecho de Ormuz Derrota del 'caballo de Troya' h�ngaro
Europa y el arte de negociar desde un siglo de vida plena
Ana Palacio · 2026-04-25 · via Internacional

El embajador Raimundo Bassols cumpli� 100 a�os el 2 de abril. La semana pasada, un grupo de diplom�ticos le rindi� tributo en la Universidad Camilo Jos� Cela, cuyo rector, Jaime Olmedo, hilvan� una semblanza de excelente factura. Luego habl� Bassols. Habl� desde la autoridad serena de quien no necesita adornarse. Con lucidez envidiable, apoyado apenas en unas fichas con citas, desgran� fechas, cifras y datos con soltura de opositor. Habl� de esfuerzo, sacrificio e ilusi�n. No son conceptos de moda y -tal vez por ello- sonaron a desaf�o, sacudiendo la conciencia de los asistentes. As�, acudimos a un homenaje de vida larga plena, y asistimos a una lecci�n extraordinaria de pol�tica exterior espa�ola, de sentido hist�rico y de europe�smo serio. A una llamada a la responsabilidad, a la lealtad y a la acci�n.

Bassols abri� su intervenci�n con la aserci�n pronunciada por el Rey Juan Carlos I en su primer mensaje al pa�s, tras la proclamaci�n en Cortes el 22 de noviembre de 1975. En un discurso parco en menciones al mundo, un pasaje tan corto como rotundo cerraba la etapa franquista y marcaba la contundencia del nuevo rumbo: "Europa deber� contar con Espa�a y los espa�oles somos europeos. Que ambas partes as� lo entiendan y que todos extraigamos las consecuencias que se derivan". Remat� el embajador su alegato con otra referencia real, glosando a Felipe VI en Estrasburgo, el 21 de enero, en la celebraci�n de los 40 a�os de la adhesi�n espa�ola al proyecto europeo: lo que Europa ha supuesto para Espa�a y lo que Espa�a ha contribuido a la andadura com�n.

Dos momentos simb�licos que le sirvieron para anclar su prodigiosa memoria de servidor del Estado, evocando la continuidad pol�tica de fondo que impuls� esa gran empresa. Para la Espa�a que sal�a del franquismo, Europa no era una abstracci�n ben�vola ni una consigna sentimental, era el horizonte en el que deb�an inscribirse la democratizaci�n, la modernizaci�n institucional y la normalizaci�n internacional del pa�s. Por eso conviene resistirse a interpretar retrospectivamente aquella apuesta como una obviedad. Fue una elecci�n, y adem�s una elecci�n exigente. Para una generaci�n de espa�oles, Europa no fue un ornamento, ni una coartada, ni una etiqueta de prestigio. Fue una decisi�n estrat�gica y una tarea pol�tica ardua.

La entrada de Espa�a en las entonces Comunidades Europeas no fue una prolongaci�n natural de la Transici�n. Fue una negociaci�n dura, con intereses agr�colas, pesqueros, comerciales, industriales y presupuestarios en juego, y con oposiciones claras entre los socios. Para un pa�s del tama�o de Espa�a, la adhesi�n entra�aba adem�s costes de adaptaci�n significativos. Nada tuvo de autom�tico. Requiri� convicci�n pol�tica, trabajo t�cnico, paciencia y una combinaci�n poco frecuente de firmeza y flexibilidad. Precisamente por eso el proceso conserva valor: recuerda que Europa no avanz� por inercia, sino por acuerdos pol�ticos sostenidos y por negociadores que supieron no perder de vista ni el objetivo ni los detalles.

Ah� Bassols ocupa un lugar central. Fue uno de los protagonistas de aquellas lides y uno de sus mejores memorialistas. Sus libros -Espa�a en Europa, Veinte a�os de Espa�a en Europa, El arte de negociar- permiten reconstruir no s�lo los hitos de la marcha, sino tambi�n su textura: la lentitud, los obst�culos, los equilibrios, la importancia de los tiempos y la necesidad de distinguir lo esencial de lo accesorio. En un pa�s tan dado a la amnesia selectiva, no es poco. A prop�sito del 12 de junio de 1985, fecha de la firma del tratado de adhesi�n, concluye en las referidas obras: "Espa�a entraba con todos los honores en la casa de Europa. Conoc�amos de antiguo sus verjas, sus jardines, su patio interior, su laberinto y, en algunas ocasiones, hab�amos echado un vistazo furtivo a su vest�bulo. Hab�amos sufrido desdenes, achares, nos hab�amos enzarzado en broncas y pendencias, nos las hab�amos tenido tiesas en mil negociaciones con los europeos, y finalmente se impon�a el esp�ritu de familia, un esp�ritu s�lido e hist�rico, que no se hab�a perdido ni disuelto en circunstancias a veces adversas".

Bassols pertenece a una generaci�n que entend�a que negociar no era rendirse, ni posar, ni tampoco convertir la pol�tica exterior en teatro para consumo interno. Negociar era preparar, medir, fijar prioridades y defenderlas con tenacidad. Era una forma de inteligencia pol�tica. Era, si se quiere, una forma de patriotismo adulto. En las cuasimemorias citadas, podemos leer la siguiente descripci�n: "Creo que hay pocas actividades tan estimulantes, imaginativas, ingeniosas, y al mismo tiempo serias, como la de negociar. El negociador nato es una curiosa mezcla de hombre persuasivo, meticuloso, calculador, osado, buen expositor, algo desconfiado, buen perdedor, infatigable, flexible".

�sa es una lecci�n muy oportuna en una Espa�a inclinada a confundir la estridencia con la firmeza y el desacuerdo con el exterminio moral. No se trata de idealizar el pasado. Entonces hubo discrepancias, competencia pol�tica y conflictos. Pero tambi�n exist�a la conciencia de que ciertas cuestiones no pod�an abordarse como munici�n de batalla partidista. Europa era una de ellas. Bassols no habl� de aquella etapa lamentando una ortodoxia cansada. Habl� de su realidad hist�rica viva y fr�gil, exhortando a los j�venes contra el riesgo de darla por sentada, de integrarse en el paisaje. Europa ha entrado tanto en nuestra normalidad que hemos dejado de percibir su vulnerabilidad.

Quiz� ah� resida lo actual, lo candente de la lecci�n de Bassols. No se recre� en la nostalgia de �pocas supuestamente m�s nobles, sino en recordar que Europa sigue siendo una construcci�n pol�tica y no una inercia hist�rica. Puede deteriorarse, vaciarse o fragmentarse. Y precisamente por eso exige algo m�s que adhesi�n verbal. Exige compromiso, memoria, lealtad y voluntad. El homenaje a Bassols lo fue, desde luego. Pero �l mismo lo convirti� en mucho m�s, llamando la atenci�n sobre la diplomacia como trabajo serio, la pol�tica exterior como continuidad y Europa como responsabilidad.

En tiempos de trincheras, conviene recordarlo.