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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha propuesto este lunes un cambio trascendental en el funcionamiento del Consejo Europeo: avanzar hacia la votación por mayoría cualificada en materia de política exterior. El propósito central de esta reforma es erradicar los "bloqueos sistemáticos" que han paralizado la capacidad de respuesta de la Unión Europea en los últimos años, especialmente aquellos impuestos de forma recurrente por el presidente saliente de Hungría, Viktor Orban.
En la actualidad, las medidas más críticas requieren unanimidad, una exigencia que se ha demostrado inviable y que ha obligado a los otros 26 países a pactar actuaciones al margen de Hungría, una situación calificada de "anomalía" por la Comisión. El sistema de mayoría cualificada propuesto exigiría el respaldo de al menos el 55% de los Estados miembros (15 de 27) que representen al menos el 65% de la población de la UE. Von der Leyen sostiene que la Unión debe ganar agilidad frente a competidores globales como China o Estados Unidos, que operan con una rapidez de la que Bruselas carece actualmente.
La líder comunitaria se mostró entusiasmada por el resultado electoral en Hungría y la victoria de Péter Magyar, afirmando que su triunfo hace a la Unión "más fuerte y más unida". Según Von der Leyen, es el momento de extraer lecciones y aprovechar este impulso para que Hungría regrese plenamente al sendero europeo. Sin embargo, la transición no será sencilla: cambiar las reglas de votación requiere, por definición, la unanimidad de los 27.
Aunque la salida de Orban elimina el principal obstáculo, el primer ministro eslovaco, Robert Fico, podría representar un nuevo desafío para el consenso. Fuentes diplomáticas indican que Eslovaquia está lista para mantener bloqueos, como el del crédito de 90.000 millones a Ucrania, si el nuevo gobierno húngaro cambia de postura. No obstante, existe la confianza en Bruselas de que un país en solitario tendrá más dificultades para resistir la presión diplomática de las que tenía el eje previo. La Comisión espera iniciar el trabajo con el nuevo Ejecutivo lo antes posible para lograr avances largamente esperados en beneficio del pueblo húngaro.




















