



























Mar�a Sierra Londres
Actualizado
La oficina del primer ministro brit�nico, Keir Starmer, presion� constantemente para obtener con urgencia la verificaci�n de seguridad que dio acceso, en enero de 2025, al ex ministro Peter Mandelson, adem�s de confidente del pederasta Jeffrey Epstein, a secretos de Estado. Downing Street necesitaba la luz verde para enviar a Washington al designado embajador brit�nico que el jefe del nuevo Gobierno laborista hab�a nombrado p�blicamente un mes antes sin completar los tr�mites regulares. Por ello, quiz�, en el departamento del Ministerio del Gabinete responsable del control de credenciales de los cargos p�blicos reinaba una "actitud despectiva" respecto al caso Mandelson, que un a�o despu�s amenaza con hundir el mandato de Starmer.
El ambiente de caos lo ha dibujado este martes Sir Oliver Robbins, el m�s alto funcionario de Exteriores a quien Starmer despidi� la semana pasada por una ins�lita disputa en torno al nombramiento de Mandelson. El veterano oficial civil, que ha trabajado al servicio de una larga cadena de primeros ministros, desde Tony Blair hasta Theresa May en las negociaciones del Brexit, apenas llevaba una semana en su nuevo puesto donde, seg�n declar� al Comit� Selecto Parlamentario de Exteriores, encontr� una "situaci�n con una muy, muy fuerte expectativa" de que el candidato de Starmer deb�a estar en condiciones de tomar posesi�n de su cargo en Washington "lo antes posible".
El cesado funcionario no quiso dar nombres ni convertir a sus ex colegas en otro "chivo expiatorio" que cargue con los errores del primer ministro. El propio Starmer ha reconocido su "error de juicio" al confiar en el llamado "pr�ncipe de las tinieblas", a quien, seg�n reiter� el d�a anterior, "nunca hubiera elegido" para una posici�n de responsabilidad de haber sido informado del fallo contrario al nombramiento pronunciado inicialmente por los expertos de seguridad. Robbins dio el visto bueno final sin leer el informe del equipo de verificaci�n (UKSV, por sus siglas en ingl�s), dependiente de la oficina del Gabinete, seg�n desvel� en su testimonio al Comit� Parlamentario.
A su vez, la dirigente conservadora, Kemi Badenoch, ha advertido de que Robbins es la cuarta baja forzada por Starmer en relaci�n con el caso Mandelson. La crisis estall� el a�o pasado cuando salieron a la luz cartas, correos y fotograf�as sugerentes de la aparente estrecha amistad entre Mandelson y Epstein, que precipitaron el derrumbe pol�tico del ex embajador y su arresto por presunta corrupci�n. "El primer ministro ha puesto en riesgo la seguridad nacional del pa�s. Debe asumir la responsabilidad. Ya es hora de que se vaya", sentenci� Badenoch en un posterior debate en la C�mara de los Comunes, sum�ndose al resto de l�deres de la oposici�n que piden la dimisi�n de Starmer.
Robbins se mostr� cr�tico con la decisi�n del premier laborista, que ignor� "riesgos reputacionales" de Mandelson identificados en un examen inicial rutinario, desde la relaci�n con el ya difunto depredador sexual hasta intereses profesionales en China y Rusia o su salida forzada de previos gobiernos, y sigui� adelante con el nombramiento diplom�tico. "Hab�a un ambiente de presi�n, una actitud general displicente en el n�mero 10 [de Downing Street] respecto al control de seguridad y una fuerte expectativa en el departamento del Gabinete de que la verificaci�n de Mandelson era innecesaria", expuso al Comit� Parlamentario.
Starmer disput� la posici�n del ex funcionario sobre el trabajo y la funci�n de UKSV y censur� que no le informara a �l ni a otros ministros del veredicto de los expertos en seguridad. "No era mi obligaci�n", respondi� Robbins a los diputados, antes de explicar que la decisi�n final recae en los oficiales de Exteriores y la labor de UKSV se limita a "recomendar". Asegur� que no recibi� ni ley� el informe de los expertos y que s�lo atendi� un briefing en el que le informaron de que la conclusi�n era dudosa. Los datos transmitidos oralmente formaron parte de la base del pase de seguridad que concedi� al favorito del primer ministro. "UKSV consider� a Mandelson un caso l�mite, inclin�ndose por recomendar que se denegara la certificaci�n", declar� en una sala de comit� de Westminster.
Robbins no dio detalles de la amenaza de seguridad que Mandelson represent� en los ocho meses que estuvo al frente de la legaci�n estadounidense. �nicamente se�al� que no estaba relacionada con Epstein y explic� que se adoptaron medidas para mitigar posibles conflictos de inter�s surgidos de su larga asociaci�n con Global Council, la asesor�a geopol�tica que cofund� y presidi� hasta su designaci�n diplom�tica. La fulminante ca�da del veterano pol�tico ha arrastrado a la ruina a la anta�o pr�spera empresa.
"Esto es un desastre creado por el propio Gobierno, un desastre nacido de un intento f�til de apaciguar a Donald Trump", denunci� el l�der liberal dem�crata, Ed Davey, en el debate que se ha convocado esta tarde con urgencia en la C�mara de los Comunes.
Las ramificaciones del caso contin�an mientras la mayor�a de las regiones del Reino Unido se preparan para ir a las urnas. El 7 de mayo se celebran elecciones municipales en Inglaterra y comicios auton�micos en Gales y Escocia, con la popularidad del primer ministro por los suelos, una anticipada derrota del Partido Laborista, retroceso de los Conservadores y relativo remonte de los nacionalistas.
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