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El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha confirmado este miércoles que los aliados europeos y Canadá se encuentran "dispuestos y preparados" para cubrir las necesidades derivadas del reajuste de capacidades de Estados Unidos. Este anuncio se produce justo antes de la reunión de ministros de Defensa de la Alianza en Bruselas, donde se analizará la capacidad de los socios para incrementar su peso militar en el continente.
Rutte ha sido contundente al señalar que los aliados europeos y Canadá no solo están dispuestos, sino plenamente "capacitados para hacer más" en el actual contexto geopolítico. Este cambio de estrategia responde directamente a las obligaciones que Estados Unidos debe cumplir en otras partes del mundo, lo que obliga a una redistribución de los recursos convencionales en suelo europeo. A pesar de este movimiento, el político neerlandés ha garantizado que Washington seguirá presente y continuará protegiendo a Europa, manteniendo inalterable su compromiso a través del "paraguas nuclear" estadounidense, cuya disuasión calificó de "sólida".
Sin embargo, la Alianza busca ahora un reparto de responsabilidades más equitativo. Según Rutte, es "crucial" que Europa y Canadá aumenten su contribución en el ámbito convencional para permitir que EE. UU. atienda sus compromisos globales. El debate actual no se limita a la ubicación física de los recursos, sino a una definición operativa de "quién haría qué" en caso de que los planes de defensa colectiva tuvieran que activarse.
Históricamente, la seguridad de la Alianza ha dependido de forma "excesiva" de las capacidades de Washington. Actualmente, Estados Unidos ha ajustado sus contribuciones prometidas mientras que el resto de los socios han dado un paso al frente, un movimiento que, según Rutte, "nos fortalece" y resulta "justo" para todos los miembros. Aunque por motivos de seguridad no se han detallado los sistemas de armamento, como los de largo alcance, que Europa deberá desarrollar para reemplazar el equipo estadounidense, el camino hacia una mayor autonomía defensiva parece ya irreversible.























