Entrevista no vista
Jefe de Servicio de Endocrinolog�a y Nutrici�n del Hospital Virgen de la Victoria de M�laga, dirige el Instituto de Investigaci�n Biom�dica de M�laga y pronto presidir� la Sociedad Espa�ola de Endocrinolog�a y Nutrici�n

Francisco Tinahones
Actualizado
Este malague�o de origen cordob�s especialista en obesidad y nutrici�n. Ve m�s all� de nuestro apetito. Trabaja para quitar el estigma a la obesidad. Jefe de Servicio de Endocrinolog�a y Nutrici�n del Hospital Virgen de la Victoria de M�laga, dirige el Instituto de Investigaci�n Biom�dica de M�laga y pronto presidir� la Sociedad Espa�ola de Endocrinolog�a y Nutrici�n.
- �C�mo se cuida un experto en obesidad?
- Bueno. Intenta hacer lo que predica. A veces no es tan f�cil seguir los mandamientos. Las tentaciones que tiene el ser humano son m�ltiples. Todas con una presi�n social importante. Pero est� bien, de vez en cuando, permitirse el lujo de pecar entre comillas desde el punto de vista alimentario.
- �Cu�nta pereza nos da adelgazar?
- No es que nos d� pereza, es que es muy dif�cil. Vivimos en un entorno obesog�nico. Todo lo que nos rodea contribuye a incrementar la ingesta y a gastar menos calor�as. Encima tenemos una gen�tica no preparada para el exceso. Estamos preparados para la hambruna. Desde el Pleistoceno hasta despu�s de la Segunda Guerra Mundial el ser humano no ha tenido un acceso universal a los alimentos. En nuestro pasado han sobrevivido los que ten�an m�s capacidad de almacenar grasa. As� que tenemos una gen�tica para la hambruna en un ambiente de exceso. La obesidad es una enfermedad multifactorial. No se puede achacar a una falta de voluntad.
- �Tenemos sacralizada la fuerza de voluntad?
- Los propios sanitarios ve�an la obesidad como un problema de falta de voluntad del individuo. No es as�. Ahora mismo hay gente con una voluntad extrema y tiene una dificultad extrema por perder peso. Cada organismo es diferente. El 60% de la poblaci�n no tiene el peso adecuado. No queremos autoextinguirnos. Algo est� pasando. Va m�s all� de la falta de la voluntad.
- �Por qu� es tan frustrante?
- El apetito nos ha servido en el pasado como algo que nos ayudaba a sobrevivir. Y ahora mismo, en nuestro entorno, donde casi se come sin tener ganas, el apetito es menos necesario. Por eso es dif�cil vencer al apetito. A nuestra gen�tica. Y a nuestro ambiente. Estamos rodeados de eventos sociales con alimentos. El acceso a alimentos poco saludables es universal. No es f�cil cambiar de estilo de vida cuando, realmente, lo que nos pide la fisiolog�a es ingerir para almacenar.
�Hay pocas asociaciones de obesos. Se sienten culpables�
- �La obesidad va a desaparecer?
- Bueno. Es dif�cil. Es uno de los retos sanitarios de este siglo. Requiere dos estrategias. Prevenci�n para que la poblaci�n con normopeso no pase a sobrepeso y quienes sufren sobrepeso no pasen a obesidad. Los Gobiernos deben implicarse de una forma total. Y cuando aparece hay que utilizar todas las herramientas terap�uticas disponibles. Nuestro programa de educaci�n para cambiar el estilo de vida tiene �xito en 1 de cada 10 sujetos. Los f�rmacos casi del 100%. Y si el paciente tiene que comprarlo, ser� dif�cil que desaparezca: la obesidad afecta a los estratos sociales desfavorecidos. La sanidad p�blica permite operar a un paciente con obesidad m�rbida y sin embargo no le ofrece los f�rmacos.
- Los influencers han pasado del body positive al ozempic positive.
- Ahora mismo cualquier persona se atreve a dar consejos sobre nutici�n. Cualquiera. Tenga o no evidencias cient�ficas. Frivolizar sobre estos medicamentos puede acarrearnos problema importante. Se han probado para sujetos con obesidad. Que un sujeto se lo ponga para disminuir una talla o quitarse dos kilos puede tener un riesgo. No se han probado en personas delgadas. Pueden aparecer efectos secundarios.
- �La obesidad es una pandemia cotidiana?
- Probablemente es la gran pandemia del siglo XXI. La mayor�a de pa�ses industrializados tiene prevalencia de sobrepeso y obesidad superiores al 50%. Tener un peso no adecuado es lo normal. En Estado Unidos se acerca a un peso inadecuado el 70% de la poblaci�n. Es una pandemia en toda regla. Disminuye de una forma importante la calidad de vida. Es una enfermedad. No es un problema est�tico. Tener un exceso de grasa en nuestro cuerpo provoca 200 patolog�as.
- �Qu� tiene que ver el intestino con la ansiedad?
- El eje intestino cerebro es muy interesante. Se ha investigado much�simo en las �ltimas d�cadas. Curiosamente del intestino es de donde sale la mayor�a de medicamentos para tratar la obesidad. El intestino manda se�ales al cerebro para comunicarle que ya hay alimento suficiente. No hace falta comer m�s. Debemos tener esas se�ales a la baja. Solo tocan con nudillos la puerta del cerebro. Estos tratamientos ponen un timbre en condiciones.
- �Los gordos son sospechosos?
- Es el enorme problema al que nos enfrentamos ahora mismo. Se est� luchando much�simo frente al estigma de la sociedad. La obesidad es una enfermedad como todas las dem�s. Hay un mont�n de enfermedades contempor�neas que aparecen porque ha cambiado nuestro estilo de vida. Y nadie culpabiliza a esas personas. Aqu� hay una tendencia culpabilizadora a las personas que sufren obesidad. Estamos intentando cambiar el lenguaje en las sociedades cient�ficas. A los que sufren de obesidad o sobrepeso se les llama obesos o gordos y a nadie se le ocurre decir cancerorosos a los enfermos de c�ncer. Estamos intentando que cuando se hable de la obesidad se hable de personas con obesidad. Hay una visi�n negativa de la obesidad. Cuando hacemos un estudio a nivel social la mayor�a responde que la culpa es del sujeto obeso. Hasta los propios pacientes se sienten culpables. Hay poqu�simas asociaciones de pacientes con obesidad. No se atreven a reivindicar nuevos tratamientos. Que los cubra la Seguridad Social como ocurri� con la Hepatitis C. Los obesos no se atreven porque se sienten culpables.
- �Cu�ntos mitos sobre la comida nos hacen engordar?
- Sobre la comida hay una enorme cantidad de mitos. Sobre la nutrici�n tambi�n. Cosas que son radicalmente falsas se dicen a menudo. Y otras las hemos cambiado porque verdaderamente hay nuevas evidencias. Por ejemplo, el pescado azul estuvo penalizado. Se dec�a que no era saludable. Se sabe que lo es. Los huevos se limitaron una forma brutal. No tienen repercusi�n tan negativa. En la forma de comer tambi�n. De siempre hemos defendido comer cuatro o cinco veces al d�a. En este momento hay evidencias cient�ficas de que si pasamos un cierto periodo de ayuno puede ser saludable. Esos cambios s� est�n fundamentados. Lo que no est� fundamentado es que alguien anuncie un producto nutricional que te va a hacer adelgazar y no tiene efecto.
- �Hay una burbuja de ayuno intermitente?
- No es una burbuja. La ciencia ha descubierto que es buena estrategia para perder peso y hacer un estilo de vida saludable. Nuestro organismo est� preparado para el ayuno. Esas estrategias de saltarse el desayuno, la cena o hacer una ingesta normal un d�a o casi nula al d�a siguiente, son buenas para perder peso. As�, nuestro organismo utiliza otro fuel que no es la glucosa. Es bueno que est� preparado para utilizar la cetosis. Aqu� en nuestro pa�s como cenamos tan tarde y desayunamos pronto, estamos comiendo siempre.
- �Por qu� todo el mundo sabe de ayunos?
- Hay m�s inter�s. No me preocupa. En nuestro h�bitat soy m�s partidario de saltarse la cena. Tambi�n hay gente que hace un d�a o dos de ayuno. Activa la fisiolog�a, tira de nuestra grasa y, seg�n el trabajo de nuestro grupo de investigaci�n, despierta el ingenio. Hasta cierto punto es l�gico. El hambre hac�a m�s ingenioso al hombre primitivo. Est� muy claro que a los sujetos que se pasan unas horas en ayuno acaba por despert�rseles el ingenio.
"En los sujetos con obesidad su esperanza de vida se acorta entre seis y diez a�os"
- �Somos los obesos que no fueron nuestros antepasados?
- No fueron obesos porque no ten�an c�mo serlo. Ten�an acceso muy dif�cil a los alimentos. Consum�an mucho menos de lo que gastaban con una cantidad f�sica ingente. Creemos que por ir una hora al gimnasio lo remedianos. Mi abuelo o mi padre trabajan en el campo 8 horas en la aceituna y hab�a otros trabajos muy f�sicos y eso consum�a muchas m�s color�as.
- �Qu� alimento nunca comer�a?
- Los az�cares refinados. No hacen ning�n aporte. Solo calor�as. Tomamos hidratos en los alimentos no hace falta a�adir az�car. Y el tema de los ultraprocesados. Hay que reivindicar los alimentos naturales. No su procesamiento. Introduce caracter�sticas poco saludables. Hay un debate con la carne. Si es buena o mala. Lo que parece claro y todos est�n de acuerdo es en que la carne ultraprocesada adquiere unas caracter�sticas poco saludables.
- �La obesidad infantil es una condena?
- Si mi hijo tiene un poco exceso de peso es saludable. Falso. Los ni�os tienen que tener normopeso. La obesidad infantil es muy frecuente. Hab�a otro mito: adelgazar� cuando d� el estir�n. No es as�. El 80% de los preadolescentes obesos se convierte en adultos obesos. Hay que luchar tambi�n contra el sobrepeso infantil. Las obesidades extremas, desgracaidamente, influyen en la percepci�n social. Es un problema de salud, de estigma social y de rechazo.
- �Estar delgado es clave para ser longevo?
- No cabe la menor duda. El normo peso es una garant�a para superar la media de supervivencia poblacional. En los sujetos con obesidad su esperanza de vida se acorta entre seis y diez a�os. Factores m�s importantes para disminuir la esperanza. 200 enfermedades asocaides. No ahbr�a diabetes tipo 2 sin obesidad.Incluso algunos c�nceres. Factor de riesgo de desasrrollar c�nceres.
- Un olor de infancia.
- El del aceite en la almazara.
- �Cu�l es su insulto favorito?
- Me gusta utilizar el castellano antiguo. No me gusta insultar. No es algo que yo haga con frecuencia. Hay que entender al otro. Malandr�n me gusta. Es grave. Y aqu� se ve simpatico.
Pregunta. �Cu�l es la pregunta m�s impertinente que le han hecho? �Y qu� respondi�?
Respuesta. Cuando expon�a la relaci�n positiva entre la microbiota y el vino con y sin alcohol, alguien pregunt� cu�nto me pagaban las bodegas. Ni una dichosa botella. Ni una.




























