Guillermo Revilla es el agente viral del sector inmobiliario. Sus vídeos revolucionan el mercado de pisos de lujo. Un nicho donde un palomar es una inversión

Guillermo Revilla posa con llaves
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Guillermo Revilla es el agente viral del sector inmobiliario. Sus vídeos revolucionan el mercado de pisos de lujo. Un nicho donde un palomar es una inversión. Empezó de comercial a los 24 años. Y ha cumplido el sueño madrileño: a los 30 es socio director de Diza Consultores
- ¿Fue modelo?
- En la Uni. He trabajado en muchas cosas. En Vitoria había un concurso en El Corte Inglés de modelos amateur. Al ganador le premiaban con un curso de modelo. Mi novia de entonces -o puede que fuese mi madre- me animó a presentarme. Me cogieron. Hice el curso de modelo y me vino muy bien. Cada uno tiene sus habilidades personales, pero si haces un curso de modelo vas a saber mirar a la cámara e interpretar. Esas habilidades de modelo y actor me vinieron muy bien y gané un dinerillo.
- ¿El comercial inmobiliario funciona sólo con carisma?
- No. Con carisma no. Con carisma puedes tener amigos. Está bien para vender. Necesitas formación. Necesitas conocimientos para hacer un buen trabajo. Lo que sucede en el sector inmobiliario no pasa ya con casi ninguna profesión. La de agente es una profesión en la que todavía hay aprendices. En este negocio, como no hay una escuela de formación de agentes inmobiliarios, pues te pones a trabajar con personas con experiencia; te enseñan el oficio de forma profesional. No hay una escuela. Al haberme apoyado en estas personas, tengo conocimiento. En nuestra academia estamos dando ese conocimiento. Mezclamos el conocimiento de los profesores, con el conocimiento nuestro de estar en la calle.
- ¿Qué diferencia hay con ser comercial en este momento con hace 10 años?
- El mercado inmobiliario de lujo es más internacional que antes. Las personas involucradas ahora tienen una estrategia de inversión global. El comercial tiene que estar mucho más vivo. El mercado es más rápido. Antes había un tipo de comercial más veterano pero más lento. Ya no vale. Comerciales con menos experiencia, bien guiados, tienen éxito. Como es nuestro caso.
- ¿Cómo acabó en Madrid vendiendo pisos?
- Era un sueño que tenía desde pequeño.
- ¿En serio?
- Sí, mi padre tiene una inmobiliaria en Vitoria.Lo veía hablar por teléfono y de niño lo imitaba. A mi padre le decía que viniera a Madrid a vender las casas más caras. No quería. Me formé, hice ADE especializado en finanzas, trabajé en banca privada, pero lo hice teniendo como segunda opción el inmobiliario. Lo menospreciaba porque no había que estudiar. Pensaba que era una profesión fácil. Que no merecía la pena. Desde que empezamos a mostrar más nuestro trabajo, la profesión del comercial imobiliario ha mejorado su imagen. Hay que tener capacidades que no se enseñan en el colegio. Nos cuesta trabajo encontrar personas así. Con mentalidad, capacidad de trabajo, ambición. No es tan común en España. Por desgracia, muchas personas quieren ser funcionarios.
"Por desgracia en España muchas personas quieren ser funcionarias"
- ¿Que sus vídeos resulten hilarantes es porque somos pobres?
- Se hacen virales porque son buenos. Están bien presentados. El precio de las casas es muy alto. Son casas bonitas. Y en zonas que llaman la atención. Cuando ves una casa de ese tipo llama la atención, y si el tipo que presenta habla bien, va bien vestido y lo entiendes, pues lo ves. Por eso se viraliza. Una cosa es hacer viral un vídeo de dos segundos. Otra cosa es hacerlo de dos minutos. El nivel de atractivo que debe tener para un espectador es muy grande. La gente utiliza los vídeos para aprender de interiorismo. Me preguntan de dónde es el sofá. De dónde son las alfombras. Y siempre hablo de la zona social. Lo he oído a mis clientes hispanos. En España ha sido la sala de estar toda la vida. Ahora mis colegas hablan de zona social cuando enseñan sus casas.
- ¿Hay una burbuja latente?
- Ni de broma. Es imposible. Estamos en un país que recibe -creo- 800.000 nuevos habitantes y no hay grúas. Manhattan es una isla con 5 millones de habitantes y rascacielos de 100 plantas. La M-30 puede ser Manhattan, pero los edificios son solo de 6 o 7 plantas. Si la gente sigue queriendo vivir aquí y las empresas prosperan, el precio seguirá subiendo. Si alguien quiere bajar el precio, hay que liberalizar suelo, permitir construir hacia arriba. ¿A quién perjudica? A los Ayuntamientos, que tienen el monopolio de la construcción. Liberalizan suelos para ponerse puntos de cara a las elecciones. Por otro lado, ya sabemos que en todos estos procesos siempre alguien pone la mano para que le caiga algo. Así funciona en todo el mundo. Es algo de la condición humana. Tienes una posición de poder y te aptrovechas. Un concejal de urbanismo que mueve miles de millones no puede ganar lo mismo que un trabajador normal.
- ¿Cómo ha cambiado el dinero latino nuestro mercado?
- Pues creo que lo ha cambiado para bien. Ha mejorado la ciudad. Se han renovado edificios. Lo bueno es que se mezcla con el español.
- ¿No traslada demasiada presión al mercado fuera del lujo?
- Ha pasado siempre. Todas las sociedades evolucionan. Siempre tiene que haber un reemplazo en las ciudades que crecen. El dinero latino no es el único que impulsa los precios hacia arriba; también lo hacen los españoles, que son mayoría en los barrios buenos. La mitad de compraventas es española. Un nuevo comprador internacional con mucho patrimionio que compre aquí no es algo fatal. Son el mismo perfil. Hay mucho español que quiere comprar una casa en Madrid porque les encanta venir de compras y sus hijos están estudiando en la universidad.
- ¿Hay una diáspora inmobiliaria?
- No lo creo. Todo está más caro, sí. ¿En qué metrópoli de cinco millones de habitantes vives en el centro de la ciudad sin ser rico? Sí, se puede hacer en Madrid. Puedes vivir en zonas que van a tener una revalorización brutal en pocos años. Alrededor del Retiro hay barrios incluso baratos. O asequibles para un sueldo medio alto de Madrid. Vivir dentro de la M-30... Todo el que vive dentro de la M-30 le va bien.
- ¿Esta aparición del dinero extranjero provoca xenofobia?
- Es un pensamiento un poco casposo. Lo que nos caracteriza a los españoles y madrileños es que somos acogedores. Esta ciudad tan acogedora sigue acogiendo extranjeros, aunque sean ricos. El foco hay que ponerlo en que el español gane más dinero. El español no gana lo suficiente. Los sueldos son bajos. ¿Quieres desarrollar una sociedad estupenda creciendo o quieres una sociedad que no crezca pero que viva con poco y muy segura? Apuesto por la primera opción: poca regulación para que todo el mundo prospere.
"Siempre hay un reemplazo en las ciudades que crecen"
- ¿Qué es una zona prime?
- Una zona buena. Con calidad de vida alta. Donde puedes vivir una vida de lujo. ¿Qué es una vida de lujo? Un extranjero, para nosotros es un estándar, va a decir la seguridad. Bajo mi punto de vista toda España es bastante prime. Hasta las zonas no prime son prime. En Madrid puedes llevar el reloj que quieras en cualquier sitio. Puedes aparcar cualquier coche en cualquier barrio. Tus hijos e hijas pueden volvera casa caminando por la noche y no pasa nada. Es impensable en cualquier ciudad de cinco millones de habitantes del mundo. Vete a París: no es así. En Londres tampoco. No te hablo de Estados Unidos o México, Caracas y Bogotá. Prime es que sea seguro. Y por consiguiente caro.
- ¿Lleva una vida de lobo de Wall Street?
- No me drogo ni voy de putas. Trabajo mucho. Me voy a la cama muy cansado todos los días. Me levanto pronto. Hago deporte. Tenemos un equipo muy importante. Canalizo el estrés con deporte, descansando y comiendo sano.
- ¿Cualquier palomar es una oportunidad de lujo en potencia?
- Si estás en una zona buena, sí. Es tremendo. Si estás al lado de un hotel de cinco estrellas cuya habitación vale 1.000 euros la noche, ¿cuánto vale un palomar para dormir todas las la noches? Para una persona que vive en Teruel puede parecerle ridículo pagar 600.000 por un apartamento sin luz en Madrid. A quien vive en Mónaco, sin embargo, por cinco millones le resulta barato. Es cuestión de perspectiva. Hay que entender la existencia de un mercado global y no de pueblo. El mundo es mucho más grande y exigente. Vete a Tokio, Pekín o Nueva York.
- ¿Qué libro tiraría a una piscina?
- ¿Un libro que sea una chapa? Selecciono muy bien los títulos que leo. Si es muy malo, no lo termino. Me leí un libro policiaco de John le Carré que era complicado de seguir y lo dejé.
- ¿Qué personaje histórico le gustaría ser?
- Alejandro Magno.
- ¿Cuál es su insulto favorito?
- Prefiero decir palabras buenas. Voy a decirte mi piropo favorito. ¿Qué te puedo decir?
- Ha elegido la pregunta. Supongo que tiene a mano el piropo.
- [Piensa] Buena persona. Es lo que diría.
LA ÚLTIMA
Pregunta. ¿Cuál es la pregunta más impertinente que le han hecho? ¿Y qué respondió?
Respuesta. Una vez me preguntaron cuánto ganaba y le pregunté de vuelta cuánto ganaba él.





















