Estrena 'La ahorcada' el 24 de abril. Un thriller de terror donde Eduardo Noriega hace de fantasma, pero la que asusta es ella

Amaia Salamanca.
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Su nombre, dicho de una vez, lleva prendido un burbujeo. Fue el último mito erótico antes de Instagram. Estrena 'La ahorcada' el 24 de abril. Un trhiller de terror donde Eduardo Noriega hace de fantasma, pero la que asusta es ella.
- ¿Da miedo hacer una película de miedo?
- No, no da miedo. Aparte me costó un poco entrar porque no creo demasiado en fantasmas. No creo en el esoterismo o en los espíritus. Tenía que hablar con el director [Miguel Ángel Lamata] mucho sobre el personaje porque él sí cree en este tipo de cosas. Hice un esfuerzo por entrar en esta espiritualidad. Debe ser muy raro vivir con algo así en casa. Miguel Ángel Lamata dice que está seguro de que hay alguien o algo en su casa. Este es un personaje que no había hecho hasta el momento. En realidad son los papeles que busco. Te permiten arriesgar y experimentar. El género de terror es muy interesante. Te permite conectar con otras cosas. Además de lo esotérico, mi personaje tiene capas profundas. Uno de mis hermanos ya me ha dicho que no va a ver la película porque es de miedo [ríe].
- ¿A qué novio atormentaría su fantasma?
- A ninguno. Porque realmente no sería como el personaje. No me parezco nada al fantasma de La Ahorcada. No soy tan vengativa. Soy consciente de que cuando algo se acaba, se acabó y a otra cosa mariposa. No tengo la necesidad de estar ahí perdiendo la energía. Vendrán otras cosas más adelante.
- ¿Se ha cruzado con algún vendehúmos como el personaje que representa Eduardo Noriega?
- Hay una crítica a los hombres con poder que no tienen en cuenta los sentimientos de la otra persona. Ahora en redes sociales se ve a gente vendiendo cursillos de ligar. Y hay otra gente que creen en lo que le cuentan en estos cursillos. Por lo general, no he tenido ningún problema. Habría que tener un poco más de empatía en general. Últimamente, se han escuchado muchas historias de productores que acababan utilizando a las actrices. Como ahora hay mucha más información disponible se les expone más. Ojalá lleguemos a un momento en que las personas con poder tengan más empatía.
- ¿Quién es?
- ¿Quién soy? [ríe]. Todos tenemos que hacernos esta pregunta. Según el día, me puedes pillar de una manera o de otra. Soy bastante fluctuante en mi humor. En mi carácter. No soy estoica. No me mantengo en el mismo lugar. No sé porqué, pero cambio. No sé si será por el tiempo o soy yo o las hormonas. Reconozco que fluctúo mucho.
- Amaia Salamanca suena a popularidad.
- Se me hace rarísimo escuchar mi nombre completo. Con mis círculos, con mis amistades, soy Amaia a secas. Además antes no había tantas Amaias. Ahora el nombre es más popular. Que alguien diga mi nombre y apellido me sigue sorprendiendo.
"Puedes crecer como mito erótico con la edad. Te haces interesante"
- ¿Cuántos clichés soporta?
- Pues no lo sé, pero no quiero que me afecten. A veces se me acerca gente por la calle y me dicen cosas como 'pensaba que eras más alta'. No me sienta mal. La tele a veces engaña. Hay que decirle a la gente que no se crea todo lo que ve. Para mí, lo importante es hacer tu camino y seguir creciendo. Los clichés se rompen trabajando. Puede que la presión que viene de fuera no sea la peor sino la que te pones a ti misma. Tenemos que aprender a hablarnos mejor. Tenemos que cultivarnos más por dentro para que nos rebale lo que viene de fuera.
- ¿En cuántos malentendidos le ha metido su timidez?
- En malentendidos tampoco me ha metido. A lo mejor soy más escueta por ser un poco más tímida. No me expreso igual. No he tenido ningún problema. A ver, tampoco es que sea súper tímida: me quedo en la corrección. Me cuesta ser más explosiva en mi manera de hablar. Si fuese tan tímida tampoco podría haber sido actriz.
- ¿Qué casualidad le define?
- Mi primer casting. No había estudiado interpretación. No tenía vocación de niña. No lo pensé mucho y me presenté. Soy de aquí y de ahora. Nunca hago las cosas pensando en el futuro. Me pareció una oportunidad porque tenía 20 años y trabajaba en otras cosas. Aquel trabajo estaba mejor pagado. Además, me divertía. Todo me parecían puntos positivos. Después hice Sin tetas no hay paraíso y cuando se empezó a emitir vi mi cara en el metro.
- ¿Es fácil salir de mito erótico?
- No sé por qué asocio «mito erótico» con la juventud. Hay muchos mitos eróticos de mujeres maduras. Si es solo por una cuestión física, estoy encantada de salír de ahí. Si ven en ti a una mujer completa a pesar de la edad, más madura, que no se queda solo en el físico, pues encantada. Puedes crecer como mito erótico con la edad cuando te haces más interesante.
- ¿Ser joven, guapa y actriz es una condena?
- No lo he considerado nunca una condena. Aunque lo de guapa te abra puertas, luego hay que seguir trabajando. Llevo 20 años. Mi intención era hacer personajes distintos que conectaran con el público. Hay que aprender a gestionar lo que se dice por ahí. En aquel momento hablaban de ti, como mucho, en un programa. Ahora me costaría porque es más internacional, estás expuesto. Si comparo los dos momentos, creo que estuve mucho mejor de lo que podría estar ahora.
- ¿Qué cambiaría por un Goya?
- Nada. No cambiaría nada. No trabajas para los premios. Cuando te llega un proyecto no piensas en los premios. Disfrutas del viaje. No me obsesiona. Es bonito de imaginar.
"No soy nada celosa. Cuando eres más joven, más pasional, lo vives de otra manera"
- ¿Usted ha sido celosa?
- No soy nada celosa. Cuando eres más joven, más pasional, lo vives de otra manera. Estás también influenciada por los personajes que representas y el cine. Muchas veces los personajes celosos se ponen incluso agresivos. Como si perteneciéramos a alguien. A lo mejor siendo más joven pude serlo, pero según vas madurando te das cuenta de que nadie pertenece a nadie.
- ¿Cuál es su insulto favorito?
- No tengo insulto favorito porque no insulto. La verdad es que no insulto a nadie.
- Un olor de infancia.
- A petricor.
- ¿Qué libro tiraría a la piscina?
- Tampoco me gustaría que quemaran una película mía. Tiraría a la piscina algún libro de algún gurú que te dice lo que hacer. Hay libros de autoayuda que están bien. Me refiero a esos gurús que escriben cómo hacerte rico en cinco pasos o libros así.

















