
Frente al pantano de San Juan, en la localidad madrileña de San Martín de Valdeiglesias, el Estudio de Interiorismo Alberto Torres ha transformado un apartamento de los años 80 en un refugio natural que invita a la calma, perfecto para descansar en vacaciones. La vivienda, de sólo 58 metros cuadrados, se ha reformado completamente gracias al uso del color y a papeles pintados con motivos vegetales. Hay viviendas que se intervienen para ganar metros, otras para actualizar instalaciones o reordenar la distribución y otras porque necesitan algo "menos evidente y mucho más delicado: volver a sentir el paisaje", explica el interiorista, que desde el principio entendió que no se trataba sólo de modernizar una vivienda antigua, sino de redefinir su carácter y de llevar la naturaleza al interior a través de las texturas, los estampados y una cuidada selección de materiales. Así lo ha hecho. Fotografías de la reforma: Amador Toril. Estilismo: Beatriz Sánchez.



























