Ordenar adecuadamente los productos en el frigorífico es tan vital como mantenerlos a una temperatura correcta para evitar que las bacterias proliferen y nos provoquen una infección

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Llegas del supermercado cargado con las bolsas de la compra, vas sacando los alimentos refrigerados... y si los vas colocando dentro de la nevera donde haya espacio vacío, lo estás haciendo mal. Tanto es así que puedes estar poniendo en riesgo tu salud y la de las personas que viven contigo, y es que aunque no lo creas dentro de la nevera hay que seguir un orden para que todo vaya bien.
¿A qué temperatura debo programar la nevera?
La temperatura ideal del interior del frigorífico debe oscilar entre 4ºC y 5ºC, para ello ajustaremos el termostato a 4ºC. Pero durante el verano y siempre que la temperatura ambiente suba de los 30ºC, se recomienda programar la nevera a 3ºC.
Si el termostato no es digital y tu nevera es de las que tiene una pequeña rueda, el ajuste recomendado suele estar entre el nivel 3 y el 4.
La puerta de la nevera
Sí, ya sé que todos los fabricantes de neveras colocan en esta zona una pequeña huevera, pero es justo el peor sitio donde podemos guardarlos. Y es que esta parte es la zona menos fría de todo el electrodoméstico, que sufre grandes oscilaciones térmicas cada vez que abrimos y cerramos, por lo que fácilmente se alcanzan los 10ºC o 15ºC en ella.
¿Qué podemos guardar en ella? Todos aquellos alimentos que nos apetezca conservar en frío pero que no lo necesiten para su adecuada conservación: latas de bebida, botellas de agua, mermeladas, salsas que no sean caseras...
El cajón inferior
En esta zona más baja del frigorífico los fabricantes suelen colocar un par de cajones extraíbles donde incluso suelen dibujar hortalizas, frutas o verduras. Aquí si están acertados, y es que es una zona donde la temperatura suele rondar los 8ºC o 10ºC y por ello es perfecta para conservarlas en buen estado.
La balda inferior
Es la que se sitúa justo encima de los cajones de las verduras, y es la zona más fría de toda la nevera donde la temperatura suele oscilar entre los 2ºC y los 4ºC. Esto hace que sea perfecta para conservar alimentos sin cocinar: carne, pescado y marisco. También todos aquellos que estemos descongelando y que colocaremos, preferiblemente, sobre un recipiente con una rejilla en la base para que los líquidos que suelten no entren en contacto con el alimento.
Las baldas centrales y superiores
Son baldas que no son tan frías como la inferior, pero sí lo suficiente como para mantener los alimentos refrigerados en buen estado, y es que la temperatura en ellos suele rondar los 4ºC o 5ºC.
Aquí situaremos los huevos, esta vez sí, los bricks abiertos de leche o zumo, embutidos, alimentos ya cocinados que nos han sobrado, tuppers, alimentos precocinados o envasados...
¿Por qué son tan importantes la colocación y la temperatura de la nevera?
Si no ordenamos adecuadamente los alimentos en el interior del frigorífico, o no los mantenemos a la temperatura adecuada, no estaremos impidiendo la proliferación de bacterias en los productos que luego vamos a ingerir. De permitir su crecimiento, podremos sufrir importantes intoxicaciones alimentarias.
No olvides limpiar la nevera
Tan importante como mantener los alimentos en su orden correcto y a la temperatura adecuada, es cuidar la higiene y desinfección dentro de la propia nevera.
Lo recomendable es realizar una limpieza superficial un día por semana, en la que aprovecharemos para vigilar las fechas de caducidad, y una limpieza profunda cada tres meses. Esa limpieza a fondo consistirá en desconectar el electrodoméstico, vaciarlo por completo y limpiar estantes, cajones y paredes.


























