

























A pesar de la explosión del cohete New Glenn el mes pasado, Blue Origin ya está reconstruyendo la plataforma de lanzamiento en Florida, con el objetivo de volver a volar antes de que acabe el año y reactivar sus ambiciones de plantar cara a SpaceX.
Parte de la infraestructura de lanzamiento no sufrieron daños tras la explosión. Así lo señalaba Jeff Bezos, fundador de Amazon y también de la compañía de cohetes, durante una conferencia tecnológica celebrada este miércoles en París. La deflagración durante el despegue fue tan destructiva que llegó a generar ondas sísmicas.
New Glenn es clave para los planes de exploración espacial de Blue Origin, y lleva años de retraso sobre el calendario previsto, atravesando períodos de espera más largos de lo esperado entre vuelos. No obstante, el consejero delegado Dave Limp ha confirmado que la plataforma ya ha sido despejada de todos los escombros.
"Fue un momento muy duro", reconocía Bezos al ser preguntado por la explosión. "Fue un golpe muy duro para todo el equipo."
Aún así, New Glenn está llamado a desempeñar un papel central en el programa Artemis de la NASA, cuyo objetivo es devolver a humanos a la superficie lunar. La agencia espacial estadounidense ha concedido a Blue Origin un lucrativo contrato para aterrizar vehículos de exploración en la Luna.
"Ayer mismo comenzamos la reconstrucción. Vamos a volar este año", ha afirmado Limp durante un coloquio en el escenario del evento VivaTech.
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