


















La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha lanzado una de sus advertencias más explícitas hasta la fecha sobre los riesgos asociados al rápido desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) e instó a acelerar el criptodinero: "Es esencial adoptar con rapidez la normativa sobre el establecimiento del euro digital"
Al final de la rueda de prensa explicando la prevista decisión de subir los tipos de interés, Lagarde aseguró que los avances en IA están ganando en velocidad y defendió la necesidad de reforzar tanto la ciberseguridad de los bancos centrales como la supervisión de las entidades financieras.
"Estamos viendo avances significativamente nuevos, más rápidos y más intrusivos. Ese es un hecho", afirmó la presidenta del BCE al ser preguntada por el impacto de tecnologías desarrolladas por compañías como Anthropic, OpenAI y otros grandes actores del sector.
Lagarde subrayó además que la expansión de estas herramientas no es un fenómeno pasajero. "También sabemos que estos avances han llegado para quedarse y que seguirán intensificándose en los próximos meses y probablemente de forma continuada", señaló la banquera gala, que afronta ya su último año al frente del BCE.
La banquera francesa explicó que el BCE ha identificado dos grandes áreas de actuación y trabajo ante esta nueva realidad. La primera afecta de forma directa a su propia infraestructura financiera europea y a la capacidad de los propios bancos centrales y supervisores de protegerse.
"Debemos preguntarnos si el BCE y los bancos centrales nacionales que forman parte del Eurosistema están adecuadamente preparados para resistir posibles intrusiones, ataques informáticos o usos maliciosos de estas herramientas", indicó.
Según Lagarde, ese trabajo ya está en marcha y constituye una prioridad estratégica para la institución. "Ese trabajo ya está en marcha y nos lo tomamos muy en serio porque, obviamente, ocupamos una posición central dentro del sistema financiero".
La presidenta del BCE reconoció que la velocidad de evolución de estas tecnologías obliga a las autoridades monetarias a adaptarse de forma permanente. "Todo el mundo está observando esta cuestión con mucho cuidado", aseguró.
Además, admitió que los reguladores no siempre disponen de las versiones más avanzadas de los sistemas de inteligencia artificial que utilizan las grandes compañías tecnológicas. "No todos tenemos acceso a los sistemas o herramientas más avanzados y recientes desarrollados por algunas de las compañías que he mencionado", indicó Lagarde.
Pese a ese comentario, y que el BCE no tenga acceso directo a todas las nuevas IA, desde la semana pasada un buen número de organizaciones y empresas en Europa cuentan con acceso a Mythos, la IA más avanzada de Anthropic con capacidades que afectan a la ciberseguridad. La propia tecnológica confirmó a Business Insider España que ha habilitado el acceso a un número indeterminado de organizaciones españolas.
Aun así, defendió que existen mecanismos suficientes para reforzar la protección de las infraestructuras críticas. "Existen formas de protegerse sin necesidad de utilizar necesariamente la última tecnología disponible. Se pueden aplicar las actualizaciones necesarias, reforzar la seguridad y asegurarse de que estamos tan protegidos como sea posible".
La segunda línea de actuación identificada por Lagarde se centra en la supervisión bancaria. La presidenta explicó que el BCE trabaja para alertar a las entidades financieras sobre la necesidad de extremar las precauciones frente a amenazas cada vez más sofisticadas.
"Debemos asegurarnos de que los bancos también prestan especial atención a estos riesgos, con el fin de protegerse y evitar que posibles intrusiones, que pueden operar a gran velocidad, les causen daños", afirmó. Sin embargo, la reflexión de Lagarde fue más allá de la seguridad informática y apuntó a un desafío de carácter geopolítico y regulatorio.
La presidenta del BCE sostuvo que los gobiernos todavía no están calibrando plenamente el alcance de los riesgos asociados a la inteligencia artificial. "Probablemente solo estamos viendo la punta del iceberg", advirtió Lagarde. Por ello, reclamó un debate más amplio e intenso sobre la gobernanza de estas tecnologías.
"Debemos anticipar amenazas más importantes en el futuro" y quizá sea necesario debatir "marcos conjuntos de gobernanza y cooperación a un nivel más elevado", sostuvo. "Desde nuestra posición limitada como banco central, hacemos todo lo que está en nuestra mano para responder a unos desarrollos que han llegado para quedarse", concluyó.
Aunque evitó entrar en propuestas concretas de regulación, el mensaje de Lagarde se suma a una creciente corriente de dirigentes políticos, reguladores y responsables empresariales que reclaman una mayor coordinación internacional para gestionar los riesgos asociados a sistemas de IA cada vez más potentes.
El fundador y CEO de Anthropic, Dario Amodei, publicó el miércoles por la noche un manifiesto dirigido a los políticos occidentales en el que reclama que se tomen medidas urgentes y se adopte una regulación dura porque habrá cambios irreversibles en torno a la IA. También llamó a crear una "coalición de democracias" frente a los países autocráticos o dictaduras que también están desarrollando sistemas IA.
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