
























La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos mantuvo este miércoles los tipos de interés sin cambios en la horquilla del 3,5%-3,75% en la primera reunión presidida por Kevin Warsh, una cita muy seguida por los mercados al marcar el estreno del que fuera gobernador entre 2005 y 2011 al frente del banco central estadounidense. La reunión supone el cambio de etapa tras la salida de Jerome Powell.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) optó por dejar intacto el precio del dinero mientras evalúa la evolución de la inflación, el mercado laboral y el impacto de las tensiones geopolíticas sobre la economía. Su declaración fue más escueta de lo previsto, con apenas 100 palabras describiendo el panorama por delante en EEUU. Lo que sí ha cambiado de forma notable es el sentido del voto. La decisión de la Fed se tomó por unanimidad por 12 votos a favor y 0 en contra, frente a la división que se había registrado en las últimas reuniones.
"La actividad económica se expande a un ritmo sólido a pesar de la elevada incertidumbre, debida en parte al conflicto en Oriente Medio", explica la Fed en su declaración. "El crecimiento de la productividad y la inversión de capital son fuertes. La creación de empleo ha seguido el ritmo de la fuerza laboral y la tasa de desempleo se ha mantenido prácticamente sin cambios", añade.
La decisión es la esperada por los inversores, aunque la atención se centra en las señales que pueda ofrecer Warsh en la rueda de prensa sobre la futura trayectoria de la política monetaria. Los mercados analizarán ahora el tono de Warsh en busca de pistas sobre posibles recortes o nuevas pausas en los próximos meses.
La incertidumbre sobre la trayectoria de los tipos de interés también llevó a los responsables de la Fed a revisar sus previsiones sobre el rumbo de la política monetaria, según refleja el diagrama de punto que acompaña a la decisión. El banco central ha eliminado cualquier atisbo de recorte de tipos este año y trasladó cualquier bajada a 2027 y 2028, mientras los responsables evalúan hasta qué punto será persistente el repunte de la inflación por la guerra con Irán.
Las nuevas proyecciones apuntan a una tasa de fondos federales del 3,8% al cierre de 2026, apenas 0,16 puntos porcentuales por encima del nivel actual, lo que deja abierta la puerta a una subida de tipos. A largo plazo, los miembros de la Fed siguen situando el tipo de referencia en el 3,1%.
El panel de la Fed eleva su previsión de inflación para 2026 hasta el 3,6% en la tasa general y al 3,3% en la subyacente, que excluye energía y alimentos. En marzo esperaban un 2,7% para ambas referencias. Al mismo tiempo, rebajaron ligeramente su previsión de crecimiento del PIB al 2,2%, dos décimas menos que en marzo, y redujeron una décima su estimación de desempleo, hasta el 4,3%.
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